Historias de los mundiales: la búsqueda de narcos que hizo Colombia en el torneo en el que era favorita al título en 1994

Tras la muerte de Pablo Escobar, las autoridades pensaban que la Copa del Mundo podría ser el escenario en el que los narcotraficantes de la época celebrarían su poder

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Colombia llegó como favorita al
Colombia llegó como favorita al título y se fue eliminada en primera ronda - crédito AFP

En 1994, la Copa del Mundo se jugó en Estados Unidos por primera vez, lo que se repetirá en la cita orbital de 2026, con la diferencia de que en esta edición la nación norteamericana estará acompañada por México y Canadá como sedes del torneo de naciones más importante en el mundo del fútbol.

Esto ha hecho que se recuerden anécdotas de la historia del fútbol, incluyendo la participación de la selección Colombia en Estados Unidos 1994, que en la previa se esperaba que fuera la mejor para la nación cafetera.

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Los meses previos fueron positivos a nivel deportivo, todo lo contrario respecto a lo que se vivía en Colombia, en donde Pablo Escobar había sido abatido por las autoridades en diciembre de 1993, pero el auge del narcotráfico estaba lejos de desaparecer.

Mientras que la selección Colombia llegaba tras golear 5-0 a Argentina en el estadio Monumental de Núñez, haciendo que Pelé declarara que el país cafetero era favorito para quedarse con el título mundial, en la nación sudamericana se cambiaba el enfoque en la lucha contra el narcotráfico para buscar a los enemigos de Escobar que habían asumido el poder del negocio ilícito.

El equipo dirigido por Francisco
El equipo dirigido por Francisco Maturana representaba un poco de alivio para un pueblo que vivía la violencia del narcotráfico - crédito Reuters

La muestra del poder que tenían los capos de la época quedó en evidencia durante el documental 1994, El primer año del resto de nuestras vidas, en el que Mauricio Silva narró cómo la plantilla de la Tricolor visitó a los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, líderes del cartel de Cali, antes de viajar a Estados Unidos.

El comunicador reveló que, antes del último partido de preparación, que se jugó en Cali, un grupo de hombres se acercó al lugar donde se hospedaba la selección, abordaron a un grupo de futbolistas y los llevaron vendados hasta una finca donde se encontraban los líderes del cartel de Cali, que les indicaron a los deportistas la suma de dinero que recibirían de su parte si lograban llegar a la final de la Copa del Mundo.

Miguel Rodríguez Orejuela, alias el Señor, les dice a los jugadores: ‘Si llegan a la final, la cifra es esta’, y uno de ellos me dijo: ‘Con esa plata me hubiera comprado el mundo’”, afirmó Mauricio Silva.

En Estados Unidos esperaban a los capos

El cartel de Cali asumió
El cartel de Cali asumió el poder del narcotráfico en Colombia tras la muerte de Pablo Escobar - crédito Colprensa

Mientras Colombia fue eliminada en la primera ronda del torneo de naciones, en Estados Unidos las autoridades realizaron diferentes operativos que tenían como objetivo identificar si había capos cafeteros hospedados cerca de la concentración de la selección.

Aunque eran los “reyes” de Colombia, ninguno de los criminales, al menos los más conocidos, cometió el error de viajar a Estados Unidos para ver el mundial; sin embargo, tuvieron gran importancia en lo que fue un fracaso histórico para la Tricolor.

Luego de varios años, se confirmó que Francisco Maturana, entrenador de Colombia, fue amenazado de muerte si ponía en la nómina titular a Gabriel “Barrabás” Gómez, hermano de Hernán Darío “el Bolillo” Gómez, en ese entonces asistente técnico de la selección.

Jugadores de la selección Colombia
Jugadores de la selección Colombia recibieron ofertas millonarias si el equipo nacional era finalista del mundial - crédito EFE

El narcotráfico no se alejó del deporte tras la eliminación de la selección Colombia, puesto que, a pesar de que pidieron que los futbolistas se quedaran en Estados Unidos algunas semanas debido al peligro al que se exponían en su país, algunos de ellos hicieron caso omiso y viajaron a sus ciudades de origen tras el tercer partido de la fase de grupos.

Entre ellos estuvo Andrés Escobar, zaguero central de Atlético Nacional y conocido en el contexto local como “el Caballero”, que estaba siendo observado por veedores del AC Milan para reforzar al histórico club italiano. Por desgracia, Escobar decidió asistir a una discoteca en Medellín, en la que coincidió con hombres ligados al mundo del narcotráfico que lo asesinaron el 2 de julio de 1994.