Más de 350 desplazados en Antioquia por choques entre disidencias Farc y Clan del Golfo

Las confrontaciones en zonas rurales entre El Bagre y Zaragoza han obligado a 355 personas a llegar a Puerto López, mientras la fuerza pública busca retomar el control

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Grupos armados-Colombia
Las confrontaciones en zonas rurales entre El Bagre y Zaragoza han obligado a 355 personas a llegar a Puerto López, mientras la fuerza pública busca retomar el control. Colprensa

Las confrontaciones entre las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo mantienen en alerta al Bajo Cauca antioqueño, donde más de 350 personas han tenido que salir de zonas rurales entre los municipios de El Bagre y Zaragoza. La situación también genera preocupación por el impacto humanitario y por el riesgo que representa para las elecciones presidenciales del próximo 21 de junio.

La información publicada por Blu Radio señala que, según fuentes militares, el censo más reciente registraba 355 personas desplazadas que llegaron hasta el corregimiento Puerto López, en el municipio de El Bagre. La mayor parte de la población afectada se concentró en ese punto mientras avanzan las acciones para recuperar el control de la zona.

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Del total registrado, 78 personas provienen de la vereda Las Nubes, en El Bagre. Las restantes habrían salido de veredas del municipio de Zaragoza, entre ellas Villa Severa, Citeaguanta y Villa Amará. El desplazamiento se produce en medio de la disputa entre estructuras armadas que mantienen presencia en esta zona del departamento.

Combates entre grupos criminales que buscan el control territorial en Betulia resultaron en la muerte de un hombre y heridas a dos personas. Autoridades intentan restaurar la calma en la zona - crédito Colprensa
Enfrentamiento armado - crédito Colprensa

Desplazamiento hacia Puerto López

Puerto López se convirtió en el principal punto de llegada para las familias afectadas por las confrontaciones. La población civil quedó en medio de una situación de riesgo que obligó a abandonar zonas rurales y buscar resguardo mientras se estabiliza el panorama de seguridad.

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Organizaciones sociales expresaron preocupación por el recrudecimiento de la crisis humanitaria en la región. El defensor de derechos humanos Óscar Yesid Zapata, de la Fundación Sumapaz, advirtió que lo ocurrido podría responder a escenarios de riesgo que ya habían sido alertados por organizaciones de la sociedad civil.

Esta sería la consumación de los escenarios de riesgo advertidos por organizaciones sociales de la población civil”, señaló Zapata. El defensor también indicó que en el territorio podría estar configurándose un plan expansivo de las disidencias en zonas donde hay fuerte presencia del Clan del Golfo.

La preocupación de las organizaciones sociales se centra en la población que vive en áreas rurales limítrofes entre El Bagre y Zaragoza. En esos sectores, las comunidades pueden quedar expuestas a restricciones de movilidad, miedo, salida forzada de sus viviendas y dificultades para acceder a sus actividades cotidianas.

Fuerza pública busca retomar el control

Desde la fuerza pública indicaron que continúan adelantando acciones para recuperar el control de la zona. El objetivo es crear condiciones de seguridad que permitan el pronto retorno de las personas desplazadas y reduzcan el impacto sobre las comunidades afectadas.

Las autoridades también buscan garantizar el desarrollo de los comicios del próximo domingo. En el Bajo Cauca antioqueño persisten las preocupaciones por las acciones de grupos armados, no solo por sus efectos sobre la población civil, sino también por el riesgo que pueden representar para el proceso electoral.

Panfleto de autoría de las disidencias de las Farc en Jamundí. Foto: Colprensa
Disidencia de las Farc. Foto: Colprensa

El caso ocurre en una región donde la presencia de estructuras armadas ha generado tensiones recurrentes. En esta ocasión, las confrontaciones entre disidencias de las Farc y el Clan del Golfo derivaron en un desplazamiento masivo que ya supera las 350 personas, de acuerdo con el reporte conocido.

El llamado principal de las comunidades y organizaciones sociales es que se atienda la emergencia humanitaria y se garantice la protección de los habitantes desplazados. Mientras tanto, la fuerza pública mantiene acciones en terreno para estabilizar la zona y permitir que las familias puedan regresar cuando existan condiciones seguras.

La situación en El Bagre y Zaragoza refleja nuevamente la vulnerabilidad de la población rural frente a disputas armadas por control territorial y rentas ilegales en la región. Por ahora, Puerto López concentra la atención de las autoridades como punto de recepción de las personas afectadas por la emergencia.

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