“No hacemos apología del crimen”: el museo de la familia Escobar que busca corregir mitos y rechaza el delito

El sobrino nieto del líder del cartel de Medellín pidió a los turistas la oportunidad de conocer la historia de lo que vivieron los familiares del capo

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Este museo está ubicado en
Este museo está ubicado en la piedra de El Peñol - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

En diálogo con Infobae Colombia, Daniel Escobar Cadavid, sobrino nieto de Pablo Escobar Gaviria, expuso detalles sobre el museo ‘La última caleta’, que inauguró junto a su hermano en la piedra y el embalse de El Peñol, en Antioquia.

Frente a las críticas que suelen recibir estos espacios, Escobar Cadavid precisó que su objetivo no es hacer apología al narcotráfico.

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El nieto de Roberto Escobar, conocido como “el Osito”, relató el origen de la iniciativa, concebida para contar desde su perspectiva la historia del líder del cartel de Medellín y el impacto que tuvo la guerra contra el Estado colombiano en su familia.

“La idea de ‘La última caleta’ nace de mi hermano Nicolás; él insistía en que debíamos contar la verdad de la familia en la zona. Nicolás venía realizando un proceso de turismo y durante los recorridos escuchaba mentiras. Se empeñó en corregir eso y por eso llegamos a la piedra. El proyecto inició hace unos cinco años”.

Turistas pagan entre 20.000 y
Turistas pagan entre 20.000 y 80.000 por un recorrido en el lugar - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

No todos los objetos exhibidos permanecieron décadas bajo custodia familiar. Daniel y Nicolás Escobar, hijos del hijo del “Osito”, emprendieron la búsqueda de piezas auténticas vinculadas a su historia familiar.

“Uno de los primeros artículos que se compró fue el Wetbike; ese se compró por su historia, se trae de lejos. Se llama ’La última caleta’ porque es donde se van a encontrar las últimas cosas que pertenecieron a Pablo y estaban guardadas. Para nosotros saber si algo fue de nuestra familia es fácil. Llegan muchas personas mostrando cosas, pero uno ya sabe lo que fue de nosotros y lo que no. Obtener las cosas ha sido un trabajo largo”.

Daniel Escobar reconoció que uno de los retos ha sido identificar elementos con los que podrían haber sido engañados, por lo que la mayoría han sido adquiridos en subastas certificadas, incluyendo algunas del Estado colombiano.

“La gente va a ver que siempre hay objetos nuevos. Siempre queremos comprar más objetos que se subastan en Internet, objetos que tienen personas, y así vamos recuperando la historia. También hay objetos personales que con la familia reunimos; nuestro tío y nuestro papá han ayudado con varias cositas”.

Las fotos de la colección
Las fotos de la colección familiar de los Escobar Cadavid son expuestas en los museos - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

Ante la discusión de un proyecto de ley que pretende prohibir la venta de productos alusivos a Pablo Escobar, bajo el argumento de que afectan negativamente la imagen del país, Escobar Cadavid describió su relación con los comerciantes de El Peñol.

“El trato en la piedra es excelente, no tuve ningún problema, nos han recibido bien. Al principio había personas que no hicieron parte de la historia, sino que veían a Pablo solo en series; tenían recelo. Hoy trabajamos con todos, con el 100% tenemos buena relación y las personas se han dado cuenta del beneficio para la región. Venimos a generar empleo y nos sentimos queridos”.

Explicó que, dada la polarización que genera el apellido Escobar, una de las decisiones más relevantes fue no contratar promotores para atraer visitantes al museo.

“Los turistas, la mayoría saben que Pablo Escobar tiene una historia. Los que no gustan son respetuosos y se quedan con la historia de lo malo. Hay quienes lo idolatran y vienen a buscar historias de la familia”.

Así se ve la planta
Así se ve la planta alta del museo - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

Escobar Cadavid reiteró que no buscan glorificar el narcotráfico, sino lo contrario: compartir la experiencia de quienes fueron víctimas directas de la violencia ligada al negocio ilícito y al apellido.

Nosotros no le hacemos apología del crimen, entendemos que se hizo mal y nosotros contamos nuestra historia. Si quisiéramos que se repitiera la historia, estaríamos trabajando en lo mismo que mi familia. Hoy queremos hacerlo legalmente y contarles a las personas que piensan que es algo de Hollywood, que entiendan que meterse en eso afecta a la familia. Siempre mostramos otra cosa; ya lo malo la gente lo sabe. Mostramos también su pasión por los carros, el color favorito, cosas simples que a los turistas les interesa conocer”.

El copropietario de ‘La última caleta’ reconoció que hay momentos en los que su relato es positivo para referirse a Pablo Escobar, pero pidió que las personas entiendan que él está hablando de su tío, aunque eso implique mencionar a alguien que le hizo daño al país. “Yo soy realista, si me vienen a hablar sobre cosas que se hicieron mal, pues es la realidad, pero es que somos familia y nos acordamos de lo bueno”.

El sitio es administrado por
El sitio es administrado por Daniel y Nicolás Escobar Cadavid, sobrinos nietos del capo - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

Daniel Escobar mencionó los aspectos negativos del turismo que encontraron cuando abrieron el museo, lo que incluía historias falsas sobre su familia y comentarios positivos sobre el narcotráfico.

“La idea nace de las mentiras, todos los días dicen cosas. Eso no fue fácil y a mi familia le tocó vivir con eso. Decir una realidad, nuestra realidad, ha provocado que se tenga miedo de lo que se vivió en la guerra. Mi familia no es lo que han mostrado en las series, no todo fue así y en la región se habla mucho, dicen que en La Manuela estuvimos y las fechas no dan, mi familia no estaba en el país. Por eso empezamos a contar lo que pasó desde nuestro punto de vista. Acá dicen historias en las que cruzan lo de todos los narcos y a los turistas eso les parece una maravilla; eso sí es apología al crimen, porque ellos van a querer convertirse en Pablo Escobar”.

Por último, invitó a que los turistas que visiten la región les den una oportunidad para conocer la verdad de la familia Escobar, que incluye relatos de cómo se escondieron para no ser asesinados por los enemigos del cartel de Medellín, lo que les hizo entender que el dinero ilícito solo genera problemas.

“Las personas salen diciendo que les contamos una historia totalmente diferente, salen queriendo investigar más, no se van con la imagen del delito, sino con datos diferentes de la familia, de otra verdad, que es nuestra verdad. En este lugar encuentran historias de los caballos, artículos de la época, fotografías antiguas e inéditas, obras de arte. Acá queremos mostrar todas las facetas y sus historias, incluso historias del embalse. Me atrevo a decir que tenemos el lugar de la familia que tiene más historia. Queremos ser el museo de Pablo Escobar más completo del mundo”.