My Chemical Romance y The Hives estremecieron Bogotá y celebraron el rock de los 2000: así fue su presentación

Dos estilos opuestos se tomaron la noche capitalina y cautivaron al público que se llenó de nostalgia, adrenalina, teatro, y guitarras a todo volumen

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The Hives y My Chemical
The Hives y My Chemical Romance protagonizaron una noche inolvidable para los amantes del rock en Bogotá - crédito cortesía Páramo Presenta

Era uno de los conciertos más esperados de 2026, y la expectativa fue total. Pese a la reprogramación del concierto para el 10 de febrero (originalmente iba a darse el 22 de enero), miles de asistentes se hicieron notar desde las primeras horas del pasado martes, mientras esperaban la apertura de las puertas para el debut en vivo de My Chemical Romance en Colombia.

Las filas en el Vive Claro dejaron ver a un público que en su mayoría se esmeró en elegir los outfits adecuados para revivir los días de gloria de la moda emo, a mediados y fines de los 2000 —en pleno pico de popularidad de My Chemical Romance—.

Los más dedicados se vistieron con atuendos idénticos a los que usó la banda norteamericana durante la promoción de The Black Parade, reconocido como su álbum más importante y que interpretan en su totalidad en esta gira que los trajo de vuelta por América Latina por primera vez desde 2008.

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Pero la expectativa no se reducía a la banda liderada por Gerard Way. Como artistas invitados se encontraban los suecos The Hives, otro grupo clave de los 2000 pero en un espectro completamente opuesto: el del garage rock revival, frenético, sencillo y sin concesiones que siempre se las arregla para encontrar nuevos fans con cada gira que pasa.

La banda sueca se ganó al público capitalino una noche más, brindando un set lleno de energía pero también de carisma - crédito Daniel Ospina/Infobae Colombia

Tal y como sucedió en la mayoría de sus visitas anteriores a Colombia, The Hives —esta vez con sus trajes habituales de negro con blanco y unos acabados luminosos— se enfrentaba a un público que en un buen porcentaje no estaba propiamente por ellos. Pero ni eso ni la amenaza de lluvia (que no se produjo) impidió que el cantante Pelle Almqvist se ganara a la audiencia, no solo por su energía sin filtros y desbocada, sino por su esfuerzo de hablar siempre en en español durante toda la presentación, hecho que se volvió una marca registrada de sus visitas al país desde la primera en 2014.

Junto a ello, un arsenal de canciones que incluyeron Hate To Say I Told Your So, Walk Idiot Walk, Tick Tick Boom, Bogus Operandi y los temas de su más reciente LP The Hives Forever Forever The Hives fueron la chispa que permitió a las tribunas encenderse, incluso cuando todavía estaba a media capacidad mientras el público iba llegando poco a poco.

Pelle Almqvist no tuvo reparos en mostrar cercanía con el público colombiano hablando en español, y hasta usando modismos locales que sirivieron de alivio cómico durante su presentación - crédito Daniel Ospina/Infobae

En la hora previa a la aparición de la banda principal, el equipo montó un ambicioso escenario que presenta una versión actualizada del concepto de The Black Parade, inspirado en una estética cercana a la de la Unión Soviética, ambientado en una dictadura y no muy alejado de lo que fue en su día The Wall de Pink Floyd. Sin embargo, y comparado con lo que se vio durante su gira de 2025, esta vez fueron más fieles a la idea del sanatorio mental que abordaron en su emblemático álbum de 2006.

My Chemical Romance salió a escena mientras en el techo se proyectaba el “MCR” que abrevia su nombre en Keposhka, un dialecto inventado por la agrupación que toma inspiración del alfabeto cirílico, dando inicio a la primera mitad del show en el que interpretaron interpretando la totalidad de temas de The Black Parade ante un público que coreaba cada canción al límite pero a la vez se veía fascinado con las visuales y el fuego desplegado desde el escenario.

Pese al desgaste natural en la voz de Gerard Way por el paso de los años, sumado a las dificultades que afrontaban por la altura de Bogotá, la banda no se amilanó y lo dejó todo en el escenario, destacando la manera en que lo teatral coexistía con lo musical, ya fuese en los momentos más frenéticos como This Is How I Dissapear o Famous Last Words, los de revoluciones más bajas como Cancer, o los más épicos como Mama o Welcome To The Black Parade. Esta primera parte concluyó mientras se reproducía Blood (pista oculta de The Black Parade) por los parlantes, a la par que Gerard Way apuñalaba a uno de los pacientes del sanatorio.

Los norteamericanos dividieron su set en dos actos: uno más teatral interpretando en su totalidad 'The Black Parade', y el segundo más sencillo con otras canciones de su repertorio, incluidas algunas rarezas - crédito Daniel Ospina/Infobae Colombia

La banda se retiró del escenario, el equipo hizo el desmontaje de la escenografía y luego de unos minutos hicieron su regreso con un formato más sencillo con el que interpretaron otras canciones de su discografía. Este segmento varió entre cada concierto de su gira, y en Colombia no faltaron las sorpresas.

Rarezas de su discografía como Bury Me In Black, Boy Division o My Way Home Is Through You, coexistieron con clásicos infaltables como I’m Not Okay (I Promise), Na Na Na (Na Na Na Na Na Na Na Na Na), The Ghost Of You y Helena, que se encargó de cerrar por todo lo alto una presentación memorable, y puso fin a una espera de más de dos décadas para los colombianos por ver en acción al grupo de Nueva Jersey.

De este modo, The Hives y My Chemical Romance, cada una a su manera, dejaron ejemplo de por qué con cada año que pasa parecen hacer más grande su leyenda, y por qué parece cada vez más instalada la fascinación por las canciones de los 2000.