La ciudad de Medellín fue testigo de una oleada de visitantes internacionales y nacionales durante el fin de semana del 23 al 25 de enero de 2026, cuando miles de personas arribaron para asistir a los conciertos del cantante Bad Bunny.
Entre la euforia por el evento y la expectativa de disfrutar la ciudad, surgió un problema inesperado: los alojamientos turísticos, especialmente los ofrecidos en la plataforma Airbnb, se convirtieron en el centro de una polémica que terminó con la intervención de las autoridades locales.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Las redes sociales se llenaron de testimonios de turistas que reportaron cancelaciones de última hora en sus reservas. La situación se agravó por el abrupto aumento de los precios: algunos apartamentos alcanzaron tarifas superiores a 13 millones de pesos en El Poblado y otros llegaron a cifras como 73 millones de pesos por una casa en Las Palmas.
La reacción de los visitantes provocó que las autoridades actuaran rápidamente. Varios inmuebles fueron sellados por prácticas consideradas abusivas en la fijación de precios y por una supuesta falta de cumplimiento de normativas.
PUBLICIDAD

Los afectados recurrieron a plataformas digitales para expresar su descontento, lo que derivó en un escrutinio público sobre la legalidad y la ética de los alquileres temporales en la ciudad.
En medio de la controversia, un arrendador identificado como Esteban Niño compartió su experiencia en un video: “Me cierran mi Airbnb en Medellín por lo que está pasando. Llegó la Policía, nos quiere hacer el sellamiento del apartamento que supuestamente está incumpliendo el manual de convivencia de la propiedad.” Niño defendió la legalidad de su operación y aseguró que contaba con todos los documentos exigidos por la ley colombiana para realizar alquileres de corta duración.
PUBLICIDAD
Además, cuestionó el procedimiento llevado a cabo por las autoridades. Niño alegó: “No se presentó nada de la alcaldía ni inspector de policía, como la ley lo dice.” Según su relato, la intervención policial se produjo por la presión del edificio y no por una falta comprobada en la documentación o el cumplimiento de la normativa.

El arrendador insistió ante sus seguidores y las autoridades en que su apartamento cumplía con todas las exigencias legales: “Tengo todos los documentos que la ley colombiana exige para hacer rentas cortas. La policía, muy educada, me explicó todo, pero decidieron creerle al edificio cuando todo está legal ante el Gobierno”, reiteró Niño, quien decidió acudir a la Inspección de Policía 9B y a la Comisaría de Familia 9 El Salvador para esclarecer la legitimidad del procedimiento.
PUBLICIDAD
Relató también que recibió un correo de la persona encargada para enviar toda la documentación y solicitar una revisión del caso. “Vamos a ir a una de las estaciones de policía que hay acá a hablar con el inspector, a que nos colabore. Esta es la estación. Nos dieron el correo del parcero para que le mandemos todos los documentos; se va a analizar si el proceso sí fue legítimo, hecho de buena forma”.
La presión mediática y la visibilidad que adquirió el caso de Niño no fue la única historia que circuló en esos días. Otro propietario, Sebastián Barrada, se vio envuelto en polémica cuando trascendió que uno de sus apartamentos tenía un precio casi inaccesible para el público promedio.
PUBLICIDAD
Barrada explicó en redes sociales que su intención no era aprovecharse del evento, sino protegerse de las penalizaciones de la propia plataforma: “Airbnb me penaliza, entre comillas, me baja visualización si yo bloqueo unas fechas. Si yo le rento o hago una reserva por afuera, yo no bloqueo la fecha y entonces lo que hago es subir el precio exageradamente caro para que nadie lo reserve.”
Añadió que nunca esperó que alguien pagara tal suma: “¿Quién va a pagar 100 millones, por Dios, por cuatro noches? Es una estrategia para que no me baje visualización a mis anuncios.”
La combinación del alto flujo turístico, la escasez de habitaciones disponibles y la especulación en los precios puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y la confianza de los usuarios en las plataformas de alojamiento digital.
PUBLICIDAD
Mientras tanto, los propietarios de los inmuebles implicados buscan demostrar la legalidad de sus operaciones y evitar sanciones que afecten su actividad económica.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
“Ningún pasaje vale más que una vida”: gerente general de Transmilenio se pronunció sobre asesinato de guardia anticolados Cristian Garzón
El jefe de la empresa de transporte masivo sostuvo que el hecho de intolerancia fue “repudiable” y llamó la atención sobre el respeto por la vida de quienes cuidan a la ciudadanía

David Vélez, creador del neobanco Nu, será asesor de inteligencia artificial en Colombia
Este neobanco atiende a más de 140 millones de clientes y registró ingresos promedio de aproximadamente USD 16 por cliente activo durante el primer trimestre de 2026

Melanie Pavola se disculpó con Valentina Ferrer tras la ruptura con J Balvin y reavivó la polémica por rumores de infidelidad
La creadora de contenido mexicana envió un mensaje a la modelo argentina, asegurando que desconocía de su embarazo cuando surgió la presunta infidelidad con el cantante

Guardia del Inpec fue baleado en una calle de Bucaramanga: sicarios lo atacaron
El miembro de la institución fue trasladado por la Policía a un centro asistencial, donde se debate entre la vida y la muerte, mientras se investiga lo ocurrido

Procuraduría abrió indagación previa por irregularidades en el Fomag: busca responsables en dos ministerios y en la Fiduprevisora
El Ministerio Público investiga anomalías en la formulación del nuevo modelo de salud para maestros y pagos por $4,4 billones que carecen de soportes



