Dejar de matricular carros movidos por gasolina a partir del 2040 en Colombia propuso el ministro de Hacienda Ricardo Bonilla

El tema del uso de la gasolina ha sido reiterativo para el gobierno y su bancada del Pacto Histórico

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En Colombia, dice el ministro,
En Colombia, dice el ministro, hay un consumo diario de 12 millones de galones de combustible: 6,4 millones en gasolina corriente y 5,7 millones en diésel.

En medio de un foro con el Banco Interamericano del Desarrollo, BID, el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla aseguró que un aspecto clave para lograr la transición energética es alcanzar un cambio en el consumo.

Para esto, detalló en su intervención, es necesario modificar la forma en la que se ‘mueve el país’. Para ejemplificar sus argumentos, habló del caso específico de la gasolina.

“Seguiremos teniendo carros, pero al 2040 no deberíamos dejar matricular un carro movido por gasolina; todos deberían ser eléctricos”, comentó Bonilla.

El tema de la gasolina ha sido popular recientemente dentro de la conversación pública del gabinete del Pacto Histórico. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, redactó un trino en el que habló del tema. “La economía va bien, pero quiero que vaya mejor. En el frente del comercio exterior es clave que reduzcamos importaciones de combustibles, especialmente, gasolina. Eso depende de usted, hagamos esfuerzos por consumir menos gasolina en nuestra vida cotidiana. Comienzo por mi caravana presidencial”, escribió el jefe de Estado colombiano.

Las palabras del jefe de Estado no cayeron bien en algunos sectores. El presidente del Centro de Estudios Económicos de la Anif, Mauricio Santa María, aseguró que lo que propone el presidente de reducir el consumo de gasolina no es clara. “El consumo de gasolina depende de cómo vaya la economía y de la velocidad de la transición, no al revés. La verdad no entiendo”, aseguró el directivo en entrevista con el diario Portafolio.

“Cuando los consumidores tienen capacidad de gastar más en combustibles, es probable que tengan capacidad de gastar más en otros sectores”, indicó, por su parte, a ese mismo medio, el analista de investigaciones económicas de Corficolombiana, Juan Camilo Pardo.

El tema de la gasolina
El tema de la gasolina ha sido popular recientemente dentro de la conversación pública del gabinete del Pacto Histórico

Y agregó: “se ha encontrado que puede haber un ahorro en costos, pues la gasolina es un recurso finito, y su precio fluctúa de acuerdo a diversos factores. Al reducir su consumo se puede disminuir el dinero gastado en combustible, y así las personas pueden destinar esos recursos extra a otras labores, lo que puede impulsar la economía a nivel individual o social”.

“Para mejorar la economía no se necesita consumir menos combustible, urge revisión a la fórmula del precio de los combustibles en Colombia y promover un debate amplio e inclusivo que tome en cuenta los intereses de todos los sectores involucrados”, indicó Nidia Hernández, presidente de Colfecar, en entrevista con ese mismo portal especializado.

Arnulfo Cuervo, vicepresidente de Fedetranscarga afirmó, en una entrevista con el diario Portafolio, que “no tiene sentido de hablar de consumir menos energéticos cuando la industria, la producción, el transporte y todo lo que tiene que ver con la logística implica consumo de combustibles”.

De acuerdo con lo que comentó el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, en una conversación con el diario El Tiempo, en Colombia hay un consumo diario de 12 millones de galones de combustible: 6,4 millones en gasolina corriente y 5,7 millones en diésel.

“Lo primero que hay que cerrar es la brecha en gasolina corriente con alzas paulatinas mensuales. Las dos últimas han sido de 600 pesos. Al ritmo actual y dado que se ha reducido el precio del petróleo, esta brecha la podremos cerrar en cuatro o cinco meses y en ese momento podríamos pensar en qué hacemos con el diésel”, comentó.

“Lo que hemos encontrado es que el 40 por ciento de la gasolina corriente se importa y que Ecopetrol la compra como un mercado al día, cuando podría perfectamente estar planificándolo con mecanismos de subasta y de futuro donde se podrían obtener mejores precios. Necesitamos hacerlo porque las refinerías no tienen la capacidad suficiente para producir toda la gasolina que consumimos. Subir la gasolina alimenta la inflación. Si subo los dos de manera simultánea la alimento mucho más y lo que queremos es que siga bajando”, destacó.