
Venezuela ya superó las 72 horas que los expertos en gestión de desastres consideran críticas para encontrar sobrevivientes. El número de muertos ha subido a más de 1700, aunque es probable que la cifra real sea mayor.
El lunes, los equipos de rescate sacaron a un joven de 21 años de entre los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira, el estado más afectado en una Venezuela devastada por un par de terremotos, donde había estado atrapado durante 106 horas. La operación de rescate duró 43 horas, según dijo la presidenta Delcy Rodríguez en las redes sociales, donde compartió un video en el que se veía a los trabajadores subiendo al joven, Aaron Levi Cantillo, a una camilla.
PUBLICIDAD
Los espectadores estallaron en vítores.
La posibilidad de encontrar más sobrevivientes siguió animando a los equipos de rescate que excavaban entre los edificios derrumbados en el norte de Venezuela este lunes, aunque con cada hora que pasaba la búsqueda se volvía cada vez más desesperada.
PUBLICIDAD
El número de muertos por los terremotos del miércoles, de magnitud 7,2 y 7,5, ascendió a 1719 personas, con más de 5000 heridos y 15800 desplazados, dijo el lunes el gobierno venezolano. Pero es probable que las cifras oficiales estén muy por debajo de la realidad. Los médicos dijeron que en La Guaira las autoridades han estado procesando unos 750 cadáveres al día.
Las Naciones Unidas han adquirido 10.000 bolsas para cadáveres porque muchos edificios derrumbados aún no se han escombrado por completo, según explicó el lunes a los periodistas el coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla. "Esa es la hipótesis de trabajo; es muy triste", dijo, y añadió que no había una cifra definitiva de personas desaparecidas.
PUBLICIDAD
Aun así, dijo Rampolla, lo animaba que los equipos de rescate hubieran encontrado a siete personas con vida el domingo, una vez superadas las 72 horas que los expertos en gestión de desastres consideran críticas para encontrar sobrevivientes.
Venezuela se ha visto sacudida por más de 600 réplicas desde los terremotos de la semana pasada, incluido uno de magnitud 4,6 el lunes que llevó a las autoridades a cerrar el metro de Caracas, la capital, para realizar una inspección. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, dijo que el gobierno no había recibido informes inmediatos de daños adicionales. Pero los temblores han puesto de relieve el peligro constante al que se enfrentan los vecinos y los equipos de rescate, que han estado peinando los escombros de las casas y negocios derrumbados.
PUBLICIDAD
Veintisiete países han enviado más de 2000 rescatistas y 160 perros para ayudar a encontrar sobrevivientes, dijo Rampolla.
Rodríguez, cuyo gobierno ha sido criticado por no hacer lo suficiente para responder al desastre, dijo que las labores de rescate continuarían. El gobierno también ha anunciado planes para crear dos comisiones: una para supervisar los refugios temporales y otra para revisar la seguridad de carreteras, puentes y edificios, muchos de los cuales estaban construidos con hormigón frágil sin el refuerzo de acero adecuado.
PUBLICIDAD
Un análisis preliminar de imágenes de satélite tomadas antes y después de los terremotos estimó que probablemente 58.870 edificios resultaron dañados o destruidos, y que algunos de los daños más graves se concentraron a lo largo de la costa de La Guaira. Esa cifra supera con creces el conteo oficial del gobierno, que habla de 855 edificios dañados. El análisis realizado por dos expertos en teledetección, Jamon Van Den Hoek y Corey Scher, ambos de la Universidad Estatal de Oregón, ha reforzado lo que otros expertos ya habían dicho sobre la vulnerabilidad de los edificios en Venezuela.
"Ni un solo edificio debería haberse derrumbado en esos terremotos", dijo el lunes Ilan Kelman, profesor de desastres y salud en el University College de Londres, en una entrevista. Comparó el impacto con el de terremotos recientes en otros lugares que se saldaron con un número menor de víctimas mortales. "Contamos con todos los conocimientos, la ciencia y la ingeniería necesarios para construir en una zona sísmica sin que se produzca una catástrofe tras un terremoto", señaló.
PUBLICIDAD
El presidente Donald Trump ha estado bajo presión para ayudar a Venezuela a recuperarse de los terremotos debido a la influencia que Estados Unidos ejerce ahora en el país después de que las fuerzas estadounidenses derrocaran en enero a su dictador de muchos años, Nicolás Maduro, y ayudaran a Rodríguez a llegar al poder. Siguiendo las instrucciones de Trump, ella ha abierto las enormes reservas de petróleo de Venezuela a las empresas energéticas estadounidenses.
El ejército estadounidense ha estado enviando aviones, barcos, helicópteros y personal a Venezuela. Pero incluso en operaciones de rescate bien organizadas, muchos sobrevivientes acaban siendo rescatados por sus amigos, familiares y vecinos, como ha ocurrido en Venezuela, dijo Emily So, profesora de ingeniería arquitectónica en la Universidad de Cambridge.
PUBLICIDAD
Aunque sean rescatados, algunos de los sobrevivientes de Venezuela podrían morir más tarde a causa de sus heridas, en parte porque su sistema de salud, desbordado, no está preparado para atenderlos, dijo Kelman. La respuesta se ha visto aún más entorpecida por el tráfico en la carretera principal que lleva a La Guaira, así como por la falta de maquinaria pesada y suministros médicos.
En La Guaira, los cuerpos se están trasladando desde la morgue del principal hospital público al patio al aire libre de un puerto estatal, donde las autoridades siguen trabajando en la identificación.
PUBLICIDAD
El domingo por la tarde, en la morgue de Caracas, quedaban 150 cuerpos sin reclamar, incluidos 130 que aún no habían sido identificados. Dos médicos de la morgue dijeron que estaban ofreciendo cremaciones gratuitas y que las autoridades no descartaban la posibilidad de recurrir a fosas comunes si el número de muertos seguía aumentando.
La Sociedad Venezolana de Infectología publicó el domingo unas recomendaciones en las que desaconsejaba el uso de fosas comunes, alegando que complican la identificación, pueden prolongar la angustia de las familias en duelo y son innecesarias para la salud pública.
Los voluntarios también se han apresurado para ayudar a las miles de personas que han sido desplazadas.
El lunes, en un colegio de Caracas, más de 50 voluntarios atendían a 1200 personas, entre ellas 300 niños, que se habían refugiado allí. Muchas de las familias habían estado durmiendo en tiendas de campaña en un parque cercano. Los voluntarios les proporcionaban comida, ropa, revisiones médicas y actividades educativas para los niños.
Enilba Galindo, la directora de la escuela, dijo en una entrevista que muchas personas han perdido sus casas o tienen tantas grietas que no pueden ingresar. Mientras hablaba, personal médico con uniformes azules iba de un lado a otro a toda prisa.
Sheyla Urdaneta, Yan Zhuang, Tibisay Romero, Genevieve Glatsky, Julie Turkewitz, Farnaz Fassihi y Michael Levenson colaboraron con la reportería.
Luis Ferré-Sadurní es reportero especializado en migración del Times.
Leo Sands es corresponsal radicado en Londres del centro de noticias de último momento de The New York Times.
Sheyla Urdaneta, Yan Zhuang, Tibisay Romero, Genevieve Glatsky, Julie Turkewitz, Farnaz Fassihi y Michael Levenson colaboraron con la reportería.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La escasez de equipos de rescate complicó la respuesta de Venezuela a los terremotos
Reportajes Especiales - News

La Corte Suprema de EE. UU. ratifica la ciudadanía por nacimiento
Reportajes Especiales - News

La presión sobre Putin aumenta con otro ataque de drones en Moscú
Reportajes Especiales - News

¿Los medicamentos inyectables para bajar de peso también alargan la vida?
Científicos exploran si su acción antiinflamatoria y otras vías celulares vinculadas al metabolismo se relacionan con un envejecimiento más lento. Esto es lo que sugieren las primeras investigaciones
Trump cerró un acuerdo minero de 1000 millones de dólares que beneficiará a sus hijos
Reportajes Especiales - Business



