Venezuela aprueba una nueva ley para abrir la minería a los inversionistas extranjeros

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La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el jueves una nueva ley destinada a modernizar la deteriorada industria minera del país y a atraer a empresas privadas para que exploten las riquezas inexploradas de oro y minerales esenciales de Venezuela.

Estos cambios radicales, en un país dirigido por un gobierno socialista que durante mucho tiempo ha ejercido el control estatal sobre sus minas, son el más reciente ejemplo del acatamiento del gobierno venezolano con el gobierno de Donald Trump desde que Estados Unidos capturó al mandatario del país, Nicolás Maduro, en enero.

La Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela de Maduro, aprobó la nueva ley un mes después de que el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, llevara a decenas de ejecutivos mineros estadounidenses a reunirse con la presidenta en funciones del país, Delcy Rodríguez. Ambos funcionarios prometieron abrir los codiciados yacimientos de Venezuela a la inversión estadounidense.

La propuesta fue aprobada por unanimidad. La medida pasa ahora a Rodríguez para su aprobación final.

Venezuela se asienta sobre una fortuna mineral que permanece en gran medida sin explotar. Se cree que el país posee una de las mayores reservas de oro del mundo. También se cree que posee una gran riqueza en tierras raras y vastas reservas de bauxita, hierro, carbón, cobre, níquel y coltán, un mineral negro utilizado en la fabricación de artículos como celulares y satélites.

Los funcionarios venezolanos y estadounidenses acogieron con satisfacción la nueva legislación, y afirmaron que esta ayudaría a diversificar la dependencia de la economía del petróleo y mejoraría las condiciones para que las empresas extranjeras invirtieran. Es similar a una ley aprobada a finales de enero para reestructurar el sector petrolero.

Ródriguez les dijo a unos 50 inversores que visitaron la capital, Caracas, el mes pasado que las nuevas leyes sobre petróleo y minería pretendían asegurar a los inversores que "sepan que tienen garantías, que tienen seguridad jurídica, que tienen seguridad política, estabilidad y tranquilidad para que sus inversiones puedan desarrollarse ampliamente".

Pero las ambiciones de atraer a los inversores están destinadas a chocar con la peligrosa realidad de las regiones mineras de Venezuela. Bandas atrincheradas, grupos guerrilleros y militares corruptos controlan muchas explotaciones mineras. El dominio se mantiene a menudo con el trabajo forzado de indígenas y sobornos a funcionarios venezolanos, según los expertos.

La minería ilegal floreció bajo Maduro en el estado suroriental de Bolívar y en amplias zonas de la selva amazónica, donde la minería está prohibida pero ha experimentado un auge ilegal que ha provocado deforestación y contaminación. La mayoría de los yacimientos de Venezuela se encuentran en un extenso territorio selvático conocido como Arco Minero del Orinoco, una zona más grande que Cuba, lo que dificulta su vigilancia.

Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han detallado cómo piensan asegurar las regiones ricas en minerales donde los grupos armados --sobre todo el Ejército de Liberación Nacional, el mayor grupo guerrillero que queda en Colombia-- actúan como un gobierno en la sombra.

"Caracas no es la autoridad de facto en estas regiones mineras", dijo Bram Ebus, consultor que lleva años investigando la minería ilegal en Venezuela para Amazon Underworld, un proyecto de periodismo de investigación. "Así que pueden redactar una bonita legislación minera, pero cuando vas a estos distritos mineros, hay otras autoridades armadas con las que tienes que tratar".

A pesar de las dificultades, la nueva ley pretende formalizar la industria minera de Venezuela, que, según algunos investigadores de mercado, podría generar al menos 8000 millones de dólares de ingresos anuales en 2036.

Esta es una noticia en desarrollo. Vuelve pronto para la versión completa de esta traducción.

Isayen Herrera colaboró con la reportería desde Venezuela.

Luis Ferré-Sadurní es reportero del Times radicado en Bogotá, Colombia.

Isayen Herrera colaboró con la reportería desde Venezuela.