La repentina muerte del influente chino que decía a los jóvenes cómo triunfar

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Zhang Xuefeng era conocido por sus consejos sensatos, algunos decían cínicos, sobre cómo triunfar en el ambiente competitivo de la educación en China. Murió a los 41 años.

Cualquier padre o estudiante chino obsesionado con la educación --o sea, básicamente, la mayoría de los padres y estudiantes chinos-- conocía el nombre de Zhang Xuefeng. Zhang, el influente de educación más famoso de China, era conocido por dar consejos despiadadamente directos sobre cómo maximizar las posibilidades de éxito de un estudiante.

¿Las humanidades? Solo sirven para trabajos de servicio, declaraba. ¿Finanzas? No te molestes a menos que tu familia tenga contactos. De lengua rápida y afilada, para sus detractores era cínico y utilitarista. Pero para sus decenas de millones de seguidores, encarnaba una voluntad poco común de reconocer las duras realidades a las que se enfrentan los estudiantes menos privilegiados, especialmente ante la marcada desigualdad y la ralentización de la economía.

Por eso, cuando Zhang murió repentinamente el martes, a los 41 años, de un paro cardiaco, se produjo una avalancha, no solo de conmoción, sino también de reflexión.

En las redes sociales, la gente se preguntaba: ¿había guiado a los jóvenes chinos hacia una vida mejor o había desalentado su idealismo? Después de haberse quejado durante mucho tiempo de estar agotado y sobrecargado de trabajo, ¿qué significaba su abrupta muerte sobre la cultura laboral hipercompetitiva de China? Y si la vida era tan impredecible, ¿importaba siquiera planificar con tanto cuidado un éxito que parecía cada vez más inalcanzable?

"La lección de Zhang Xuefeng a los jóvenes perdidos: disfruta tu vida", fue una de las principales etiquetas o hashtags en las redes sociales chinas el miércoles, donde la noticia de la muerte de Zhang dominó el debate. Otro era "excesiva autodisciplina", en respuesta a la información de los medios de comunicación estatales de que Zhang se había desmayado después de salir a correr en Suzhou, la ciudad del este de China donde vivía.

Otro influente popular de la educación, Zhu Wei, publicó un largo homenaje en internet, en el que elogiaba el vigor y la sinceridad de Zhang. Zhu instó a sus propios alumnos a bajar el ritmo en su búsqueda de resultados en los exámenes y de puestos de trabajo.

"Pero también sé, ¿qué es lo más cruel de la era del tráfico en internet? Que nada dura ni siquiera un mes antes de ser olvidado", escribió Zhu. "Pronto todo el mundo volverá a su estado habitual, luchando y esforzándose sin descanso, sin poder detenerse jamás".

Zhang nació en una pequeña ciudad del norte de China. Su verdadero nombre era Zhang Zibiao, aunque más tarde adoptó el nombre de Xuefeng. Hizo examen en una universidad de nivel medio, donde estudió abastecimiento de agua y drenaje, por lo que sentía poco entusiasmo, según las entrevistas que concedió. Después de graduarse, se dedicó a la tutoría y al asesoramiento universitario.

Saltó a la fama en 2016, por un video en el que --en lo que se convertiría en su característico discurso rápido y mordaz-- resumía las 34 mejores universidades de China en siete minutos. Creó una empresa de consultoría en la que ayudaba a los estudiantes a elegir especialidades, pasantías y carreras basándose en consideraciones frías sobre sus calificaciones en los exámenes, sus antecedentes familiares y si daban prioridad al dinero o a la estabilidad. Sus transmisiones en directo atraían cientos de miles de visitas, y sus cursos podían costar miles de dólares.

Su fama se debía tanto a sus consejos como a sus ganas de provocar. Un comentario que hizo en 2023, según el cual los padres deberían noquear a sus hijos antes que permitirles estudiar periodismo, debido a las escasas perspectivas laborales, desencadenó días de debate en internet. Los críticos dijeron que no entendía el sentido de la educación, o que estaba sugiriendo que los estudiantes más pobres no debían seguir sus sueños.

"Vengo de una familia normal", escribió Zhang en respuesta. "Si vienes de una familia acomodada, tienes más opciones, no puedes tomar una mala decisión. Pero la mayoría de las familias no son tan acomodadas, y a la hora de elegir una carrera, tienes que elegir una que sea adecuada y que ponga comida en la mesa".

En su mayor parte, la exagerada personalidad de Zhang alimentó su popularidad y su negocio. The Paper, un medio de comunicación con sede en Shanghái, escribió en un perfil de Zhang que el furor suscitado por sus comentarios sobre el periodismo solamente hizo que sus seguidores fueran más leales: "La sección de comentarios está dominada por una sola voz: los pobres necesitan a Zhang Xuefeng".

Tras otra polémica, Zhang empezó a vender una camiseta que decía "Me equivoqué, pido disculpas".

Pero recientemente se había metido en problemas mayores. En septiembre, sus cuentas en las redes sociales fueron bloqueadas para que no pudiera publicar ni añadir nuevos seguidores, durante una campaña de la administración del ciberespacio chino para borrar lo que calificaba de sentimiento "excesivamente pesimista".

Zhang figuraba en una lista de influentes seleccionados como objetivos, según la emisora estatal china, que dijo que se le sancionaba por utilizar "lenguaje vulgar durante un periodo prolongado" durante una transmisión en directo.

Pero algunos comentaristas especularon que su verdadera ofensa fue hablar sin rodeos sobre las preocupaciones económicas de los jóvenes, en un momento en que el gobierno ha intentado ocultar las elevadas tasas de desempleo juvenil y ha acusado a los jóvenes de ser demasiado quisquillosos con los empleos. (Otros pensaron que Zhang estaba siendo penalizado por animar a una invasión de Taiwán. El gobierno chino, aunque reclama Taiwán, suele censurar lo que considera un sentimiento demasiado belicista).

Zhang recuperó sus cuentas un mes después y volvió a transmitir varias veces a la semana. La mañana en que murió, hizo una transmisión y luego salió a correr, como era su costumbre.

Su muerte fue anunciada por su empresa en un mensaje en las redes sociales. Le sobreviven su esposa y una hija, según los medios de comunicación chinos.

Siyi Zhao colaboró con investigación.

Vivian Wang es corresponsal de China y reside en Pekín, donde escribe sobre cómo el auge y las ambiciones mundiales del país influyen en la vida cotidiana de sus habitantes.

Siyi Zhao colaboró con investigación.