El debut olímpico de una patinadora rusa está bajo la sombra del dopaje

Reportajes Especiales - News

Guardar

Adeliia Petrosian, de 18 años, tiene el currículum de una medallista. Pero su entorno formó parte de un escándalo de dopaje en los Juegos Olímpicos pasados.

Vestida de negro y con el cabello oscuro recogido, la adolescente rusa por la que muchos en el mundo del patinaje artístico se han estado preguntando apareció por primera vez el lunes en Milán.

Un día antes de iniciar la competencia en los Juegos Olímpicos de Invierno, la joven Adeliia Petrosian, de 18 años, entrenó por primera vez en la pista oficial de prácticas. Un enjambre de cámaras la siguió mientras se deslizaba por el hielo. Aterrizó salto tras salto, convirtiendo con facilidad su cuerpo de metro y medio en un pequeño cohete giratorio.

Después, pasó apresuradamente junto a los reporteros, deteniéndose apenas lo suficiente para decir en ruso: "¡El ánimo es excelente!".

La competencia olímpica femenina de patinaje artístico comenzó el martes y Petrosian es candidata a la medalla de oro, aunque bajo la sombra del mayor escándalo de dopaje en la historia de su deporte.

Sin embargo, es relativamente desconocida fuera de Rusia porque a los atletas del país se les prohibió competir internacionalmente en 2022 por la invasión de Ucrania. Los Juegos de Invierno serán apenas su segunda competición de alto nivel fuera de Rusia desde entonces.

"Puedo decirles que ninguno de nosotros tiene ni idea de cómo le irá, y ella tampoco tiene ni idea", dijo Adam Rippon, que ganó el bronce olímpico para Estados Unidos en 2018 y fue entrenador en los Juegos de Pekín 2022. "Pero es un poco triste pensar en, si llega a ganar una medalla, cómo eso podría reflejarse en el deporte".

Petrosian tiene el currículum de una medallista en potencia: tricampeona nacional femenina de Rusia y actual campeona vigente. Un historial de saltos cuádruples, los más difíciles del patinaje. Una entrenadora que produce campeonas olímpicas, incluidas las rusas que han ganado el oro en los tres últimos Juegos de Invierno.

Pero esa entrenadora también estuvo en el centro del escándalo hace cuatro años, cuando una de sus pupilas, la patinadora rusa de 15 años Kamila Valieva, dio positivo en una prueba antidopaje y sumió en el caos a los Juegos de Pekín. Valieva, compañera de entrenamiento de Petrosian, fue detectada con trimetazidina, un medicamento cardíaco prohibido porque se cree que aumenta la resistencia y la capacidad de aguante. Ella alegó que su abuelo había contaminado accidentalmente su postre de fresas con su medicamento.

Al fallar el control antidopaje, Rusia fue despojada de la medalla de oro por equipos y Valieva cumplió una suspensión de cuatro años por dopaje. Aunque Valieva era menor de edad en ese momento, el resto de su equipo --incluida su entrenadora, Eteri Tutberidze, y su coreógrafo, Daniil Gleikhengauz-- se libraron del castigo.

No hay constancia de que Petrosian haya dado positivo y no ha sido implicada en ningún caso de dopaje. Pero ella y Valieva compartieron la misma entrenadora, coreógrafo y centro de entrenamiento en Moscú, donde, según determinaciones del Tribunal de Arbitraje Deportivo, un equipo médico administró 56 medicamentos y suplementos dietéticos distintos a Valieva durante dos años, desde que tenía 13 años.

Ahora, Petrosian carga con las esperanzas de su país, que está ansioso por reingresar al círculo olímpico y recuperarse de una serie de sanciones impuestas desde la revelación de un esquema de dopaje patrocinado por el gobierno en los Juegos de Invierno de 2014.

Es la única patinadora rusa en la prueba femenina, pero no representa oficialmente a su país. Compite como "atleta neutral", al igual que otros 13 rusos en los Juegos.

Aunque algunas federaciones deportivas internacionales mantuvieron sus prohibiciones a atletas rusos para los Juegos Olímpicos de Italia, la Unión Internacional de Patinaje (ISU, por su sigla en inglés), organismo rector del patinaje artístico, permitió que dos rusos compitieran como neutrales: Petrosian y Petr Gumennik, quien terminó sexto en la prueba masculina la semana pasada.

El pasado septiembre, Petrosian ganó una prueba de clasificación olímpica en Pekín, su debut internacional como patinadora de alto nivel. Su coreógrafo, Gleikhengauz, fue excluido de ese evento por no pasar el control de neutralidad de la ISU, lo que significa que se hallaron indicios de que apoyaba la invasión de Ucrania, según una persona con conocimiento de la decisión que no estaba autorizada a hablar en nombre de la federación. Tutberidze no solicitó ser entrenadora de Petrosian en ese evento ni en las Olimpiadas, dijo la persona.

Posteriormente, un panel del Comité Olímpico Internacional (COI) autorizó a Petrosian y a Gleikhengauz a participar en los Juegos de Milán-Cortina, donde él figura como su entrenador oficial, según el COI. La organización no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre por qué autorizó a Gleikhengauz a entrenar en Milán después de que la ISU no lo hubiera aprobado para el evento clasificatorio.

Madison Chock y Evan Bates, la pareja estadounidense de danza sobre hielo que ganó la medalla de plata en Milán la semana pasada, no recibieron su medalla de oro para la prueba por equipos de 2022 hasta los Juegos de Verano de dos años después porque el caso de dopaje de Valieva se prolongó mucho tiempo. Pero Bates dijo que apoyaba la inclusión de atletas rusos en estos Juegos Olímpicos.

"En el espíritu de los Juegos y del juego limpio, creo que debería haber, en cierta medida, una vía para ese tipo de atletas", dijo.

Aún así, el escepticismo rodea la participación de Petrosian.

Antes de que ingresara al programa olímpico de controles antidopaje el pasado mayo, la agencia antidopaje rusa era responsable de realizarle las pruebas de sustancias para mejorar el rendimiento, indicó la federación internacional de patinaje. Pero la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), organismo mundial encargado de garantizar la competencia justa en los deportes olímpicos, no reconoce a la agencia rusa porque no ha cumplido con las normas de la AMA.

Desde mayo pasado, Petrosian ha sido sometida a controles antidopaje por la Agencia Internacional de Pruebas, creada tras destaparse el programa de trampas patrocinado por el Estado ruso y también responsable de testear a los atletas durante los Juegos, dijo la Unión Internacional de Patinaje. Pero algunos expertos dicen que persisten las dudas en torno a Petrosian y a otros atletas rusos, porque los efectos del dopaje pueden durar años.

"Rusia sigue sin cumplir las normas de la AMA por su dopaje patrocinado por el Estado, ¿pero aun así sus atletas reciben una dispensa para competir en los Juegos?", dijo Travis Tygart, director ejecutivo de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos. "Es exactamente por eso que atletas, aficionados y patrocinadores han perdido la confianza".

Tutberidze, con doble ciudadanía rusa y georgiana, figura oficialmente como entrenadora de un patinador georgiano masculino en Milán. Pero estuvo en la pista de entrenamiento el lunes, cuando patinó Petrosian, con un aire muy claro de entrenadora.

Witold Banka, presidente de la AMA, dijo que no había base legal para prohibir a Tutberidze entrenar en Milán, porque una investigación sobre el entorno de Valieva no encontró pruebas de irregularidades. Pero añadió: "No me siento cómodo con su presencia aquí".

Tutberidze, que ignoró varias solicitudes de entrevista, tiene fama de exigir tanto a patinadoras jóvenes que se queman pronto y sufren lesiones, y de haber reprendido a Valieva en televisión en vivo hace cuatro años.

Enredada en el escándalo del dopaje, Valieva se tambaleó en su programa largo en los Juegos de Pekín y terminó llorando. Las cámaras de televisión captaron los momentos posteriores, cuando Tutberidze, con expresión seria, le dirigió a la adolescente unas palabras feroces. "¿Por qué dejaste de luchar?", dijo.

Thomas Bach, entonces presidente del COI, dijo que se había sentido "muy, muy perturbado" al ver a Valieva tratada con "tanta frialdad".

En entrevistas y en redes sociales, Petrosian solo ha tenido elogios para sus entrenadores. Ella y Gleikhengauz aparecieron en una reciente edición rusa de la revista Marie Claire, en la que hablaron de moda --el estilo de Petrosian se inclina hacia Audrey Hepburn y Zendaya-- y de la importancia de la confianza entre atleta y entrenador. Petrosian dijo que había soñado con entrenar con Tutberidze y su equipo antes de unirse a ellos, alrededor de los 12 años, y que "confió en ellos de inmediato".

En el evento clasificatorio, Petrosian ganó gracias a la potencia de sus saltos, derrotando a excampeonas europeas de Georgia y Bélgica. Pero expertos en patinaje artístico, entre ellos Brian Boitano, campeón olímpico en 1988, dijeron que podría faltarle la madurez adquirida con una mayor experiencia en competiciones internacionales.

Rippon, expatinador estadounidense y analista de la cobertura olímpica de la NBC, dijo que las Olimpiadas serán un entorno más duro para Petrosian. La falta de un ranking internacional la situó en el primer grupo en salir al hielo en el programa corto el martes. Fue la segunda de las 29 patinadoras en presentarse, pero superó su primera prueba olímpica: una actuación sin errores. La segunda prueba, el patinaje libre femenino, está prevista para el viernes.

"Pienso en Adeliia como una atleta que estará sometida a una presión enorme", dijo Rippon. "No sé cómo va a terminar, ni si recibirá un gran impulso de los jueces. Realmente no sé cómo su recepción".

Juliet Macur es reportera nacional del Times, radicada en Washington D. C.; a menudo escribe sobre Estados Unidos a través del deporte.