Kast expresa desacuerdo con el envío de ayuda a Cuba ordenado por el Gobierno chileno

El próximo mandatario chileno criticó la transferencia de recursos a la isla caribeña en medio de una grave crisis, sosteniendo que no deben otorgarse fondos a sistemas autoritarios y exigiendo condiciones democráticas para cualquier respaldo exterior

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El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, señaló que cualquier respaldo internacional dirigido a Cuba debe depender estrictamente de garantías democráticas por parte del gobierno de la isla. Tal como reportó EFE, Kast manifestó su posición tras la decisión de la administración de Gabriel Boric de destinar un millón de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, una medida impulsada en un contexto de fuerte crisis económica en el país caribeño debido a sanciones impuestas por Estados Unidos contra los proveedores de petróleo.

De acuerdo con EFE, el presidente electo realizó estas declaraciones en su primera actividad pública tras regresar de sus vacaciones, donde expresó su desacuerdo con el envío de recursos económicos directos al Estado cubano. Argumentó que no comparte el otorgamiento de asistencia a “un gobierno que ha generado una dictadura por más de 60 años” y que, en sus palabras, ha mantenido a la población en condiciones “muy desmedradas, inhumanas”.

El gobierno de Gabriel Boric oficializó la semana pasada su decisión de enviar la ayuda a Cuba a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza. Esta asistencia se canalizará mediante Unicef, mediante el mecanismo de cooperación internacional establecido por el Estado chileno para proporcionar ayuda humanitaria. El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren, recalcó, según consignó EFE, que estos fondos no van destinados de manera directa ni al gobierno cubano ni al Partido Comunista de Cuba, y definió la situación en la isla como un “drama humanitario”.

Van Klaveren recordó además, citado por EFE, que el mismo fondo especial ha facilitado colaboraciones similares a poblaciones vulnerables en otros contextos de crisis internacional, incluyendo avances previos de ayuda humanitaria a Ucrania, zonas afectadas en Gaza, y a la propia Cuba luego del huracán registrado en 2025.

En su declaración, José Antonio Kast cuestionó el enfoque del Ejecutivo respecto a la crisis cubana y subrayó que el verdadero impedimento para el desarrollo del país antillano no reside únicamente en las restricciones externas. Según EFE, Kast sostuvo que “el mayor bloqueo” que enfrenta Cuba es la falta de apertura estatal al emprendimiento ciudadano y a la llegada de tecnología. Reiteró que la participación en proyectos de ayuda debería estar condicionada a la exigencia de avances en materia democrática: “Cualquier ayuda humanitaria tiene que pasar, necesariamente, porque se exija democracia. Eso no lo he visto”, señaló.

EFE detalló que el complejo escenario en la isla ha empeorado a partir de nuevas sanciones de Washington, que desde el 29 de enero impuso medidas adicionales al establecer aranceles contra quienes provean combustible a Cuba. Esta escalada agudizó la crisis energética instalada desde mediados de 2024, recrudeciendo los apagones y alcanzando cifras récord en interrupciones del servicio eléctrico.

El desabastecimiento de combustible también provocó la suspensión temporal de vuelos a La Habana por parte de aerolíneas de Canadá y Rusia, los dos mercados emisores de turistas más relevantes para la isla. Las compañías repatriaron a sus ciudadanos que permanecían varados, conforme añadieron fuentes consultadas por EFE.

La iniciativa de apoyo chilena se sumó a las respuestas humanitarias promovidas por otros gobiernos latinoamericanos como México y Brasil. Estas medidas fueron impulsadas especialmente tras solicitudes del Partido Comunista de Chile, integrante de la coalición oficialista que respalda a Gabriel Boric y que reiteró la necesidad de que el Ejecutivo colaborara con la isla, según publicó EFE.

Desde el acceso de Boric a la presidencia, en marzo de 2022, junto a una amplia coalición integrada por el Frente Amplio, el PC y actores de la centroizquierda, la política hacia Cuba se ha mantenido como un tema de constante debate interno. EFE recordó que Gabriel Boric ha modificado su postura sobre el régimen cubano en los últimos años, pasando de ofrecer respaldo durante su etapa de dirigente universitario y diputado, a calificar al gobierno de la isla como “dictadura”, una definición que ha generado tensiones con el Partido Comunista de Chile.

El mandatario chileno concluirá su mandato el próximo 11 de marzo. Su actual posición sobre el castrismo y las políticas de ayuda a Cuba continúan generando debates en el marco de las relaciones exteriores de Chile y sus posicionamientos sobre crisis internacionales, según concluyó la información de EFE.