Otro equipo de padre e hijo llega al boxeo profesional

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Especial para Infobae de The New York Times.

En febrero, durante una transmisión de boxeo de la cadena televisiva Showtime, uno de los analistas, Raul Marquez, alabó a un boxeador peso wélter de Houston al llamarlo un “tipo duro” después de verlo entrenar con su hijo Giovanni, un novato prometedor.

El viernes por la noche, Marquez, vestido con una chaqueta azul clara y una camisa de vestir con estampado blanco, fue el comentarista del evento más reciente de Showtime desde el ring de boxeo en Deadwood, Dakota del Sur, apenas 20 minutos después de haber asistido en la esquina de Giovanni, en lo que sería su debut profesional.

“¡Ahora estoy de vuelta!”, les dijo el mayor de los Marquez, un excampeón mundial de peso mediano júnior, a sus compañeros locutores después de quitarse la camiseta negra y los pantalones de ejercicio que había usado durante la pelea de su hijo. Cuando se le preguntó quién estaba más nervioso de los dos, sonrió y respondió: “¿Estás bromeando? Yo estaba más nervioso”.

Hay una lista de atletas profesionales retirados, como Floyd Mayweather padre y Doc Rivers, que han entrenado a sus hijos como profesionales en el mismo deporte. Algunos profesionales retirados que han hecho la transición a la televisión, como Bob Griese, han narrado competencias profesionales en las que participan sus hijos.

Pero mientras un grupo de comentaristas de boxeo que también son entrenadores, como Teddy Atlas de ESPN, se han desempeñado en ambos trabajos durante la misma noche, el evento del viernes por la noche encadenó varios logros juntos: Marquez fue el entrenador durante el debut profesional de su hijo y luego se cambió de vestimenta para comentar el resto del cartel del evento en vivo —así como lo había planeado desde el principio, sin importar si su hijo ganaba, perdía o empataba.

La pelea de peso wélter de Giovanni Marquez fue aún más notable porque el programa “ShoBox: The Next Generation” de Showtime por lo general presenta peleadores con mucha más experiencia. Entonces, dada la ávida promoción del evento por parte de Showtime, Raul Marquez dijo que podía entender por qué algunos fanáticos del boxeo quizá se mostraron escépticos.

“Si quieres decir que mi nombre lo ayudó a tener esta oportunidad durante el evento del viernes, entonces es justo”, declaró en una entrevista en video junto con su hijo la semana pasada después del último entrenamiento previo a la pelea de Giovanni en el Raul Marquez Boxing Fitness Gym en Humble, Texas, a las afueras de Houston.

Por otra parte, Giovanni Marquez, de 21 años, ha estado generando entusiasmo en el boxeo durante algún tiempo. En los campeonatos nacionales de los Guantes de Oro del año pasado en Tulsa, Oklahoma, ganó el título de los 68 kilogramos y fue elegido como el boxeador destacado del torneo. Su récord de novato fue un llamativo 75-12.

“Gio ha estado lidiando durante toda su vida con la percepción de que su éxito es el resultado del nombre de su padre”, afirmó Raul Marquez, de 50 años. “Pero nunca se queja. Baja la cabeza y trabaja, y los resultados hablan por sí solos. Mi nombre no lo ayudó a dominar a los otros novatos”.

Giovanni Marquez agregó que no sintió mucha presión por llevar el apellido de su padre.

“Solo tengo fe en Dios”, declaró. "Me esfuerzo y me mantengo enfocado”.

El oponente del joven Marquez, Nelson Morales, tenía su propia historia cautivante. Nació en República Dominicana, creció en Newark, Nueva Jersey, vive en Scranton, Pensilvania, y es un oficial de policía de medio tiempo que entrena cada vez que puede. Morales, de 30 años, llegó a la pelea con un récord profesional de 2-0, dijo el martes, justo cuando había terminado de cortarse el cabello.

“Solo estoy tratando de lucir bien en la televisión”, comentó. “Tengo que promocionarme”.

Durante mucho tiempo, el boxeo ha sido un proyecto de la familia Marquez. Raul Marquez, quien nació en el noreste de México y creció principalmente en Houston, comenzó a boxear cuando tenía 7 años, entrenado por su padre. Fue uno de los tres mexicano-estadounidenses en el equipo olímpico de boxeo de Estados Unidos en 1992, un grupo que también incluía a su compañero de cuarto en Barcelona, Oscar De La Hoya.

Marquez, conocido como El Diamante, ganó el título de peso mediano júnior, o 69 kilogramos, en 1997 y se retiró en 2008. Luego se convirtió en uno de los pocos locutores de color que aparecían en las transmisiones de boxeo en inglés en Estados Unidos. También hace ese trabajo en español.

Sus hijos mayores, Raúl Jr., de 29 años, y Arturo, de 25, eran aficionados consumados. Arturo, de hecho firmó contrato con el promotor de boxeo Bob Arum y Top Rank y ganó sus primeras 10 peleas profesionales antes de que una lesión en el ojo terminara con su carrera.

Giovanni Marquez tal vez sea el más prometedor. Después de participar en deportes como natación, fútbol y fútbol americano, se centró en el boxeo cuando era adolescente, entrenado principalmente por su abuelo. A diferencia de su padre, un zurdo agresivo, Giovanni Marquez, quien es diestro, dijo que se sentía cómodo boxeando dentro o a distancia, y ocasionalmente cambiaba de postura, pasando de diestro a zurdo, para confundir a sus oponentes.

Fuera del boxeo, hace poco logró obtener su título de técnico en Lone Star College y planea transferirse a la Universidad de Houston para estudiar finanzas.

“No lo veo como un plan alternativo”, afirmó. “Quiero tener éxito en el boxeo y también en los negocios”.

La pelea a cuatro asaltos sucedió en el Deadwood Mountain Grand Hotel.

Giovanni Marquez es el séptimo boxeador en hacer su debut en “ShoBox”. Entre los otros se encuentran el invicto peso wélter Errol Spence Jr., uno de los mejores boxeadores, kilogramo por kilogramo, del mundo y Gary Russell Jr., quien ostentó el título de peso pluma del Consejo Mundial de Boxeo durante siete años antes de perder en enero.

Con una estatura de 1,75 metros y 64 kilogramos, Marquez era 2,5 centímetros más bajo que Morales y medio kilogramo más liviano, lo que le hacía perder 7,62 centímetros de alcance. Después de un primer asalto incierto, Marquez ganó más confianza y se volvió más agresivo, con su gancho particularmente efectivo.

Entre asaltos, Raul Marquez, que trabajaba como entrenador, le ofreció consejos a su hijo mientras lo instaba a respirar.

“Relájate”, le decía. “Tómate tu tiempo. Tómate tu tiempo. Más golpes”.

Giovanni Marquez ganó por decisión unánime.

“Vivimos para esto”, les dijo a los periodistas después. “Vengo de una familia luchadora y quiero continuar con el legado. Estoy agradecido”.

Después de unos 20 minutos, Raul Marquez regresó al cuadrilátero, con su traje de negocios, junto con los locutores Barry Tompkins y Brian Campbell. Se había perdido la pelea posterior a la de su hijo, un nocaut en el segundo asalto, pero proporcionó un análisis detallado para el evento principal, en el que Ardreal Holmes derrotó a Vernon Brown en una dura pelea de peso mediano a 10 asaltos.

Según comentó Raul Marquez, su hijo victorioso volvió al ruedo. Sonriente, se tomó fotos con los aficionados y luego se sentó con sus hermanos y su madre para ver el resto de la acción y disfrutar de la noche.