
El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, habló este jueves en defensa de la princesa de Gales, Kate Middleton, y acusó a la sociedad de chismosear respecto a su salud y desatar una ya incontrolable bola de teorías sobre su salud.
“Son los chismes del pueblo de toda la vida que, ahora, pueden dar la vuelta al mundo en segundos, y debemos dar la espalda a eso. Chismorrear de esa manera está mal”, comenzó diciendo el primado de la Iglesia Anglicana antes de agregar que “creo que estamos obsesionados por la conspiración y tenemos poco sentido de humanidad hacia quienes quedan atrapados en el centro de la noticia”.
En ese sentido, Welby lamentó que las redes sociales y los medios de comunicación jugaran un rol crucial en la difusión de estas teorías, surgidas desde que la Princesa se sometió a una operación abdominal de emergencia el 16 de enero y se mantuvo misteriosamente alejada del ojo público desde entonces.

“La gente debería poder estar enferma, someterse a una operación de lo que sea y hacer su vida en paz sin que nadie le exija demostrar algo cada dos días”, sostuvo y concluyó denunciando que esta situación crea un contexto “extremadamente insano”.
Al igual que lo hizo el religioso, en las últimas horas, el líder del Partido Laborista, Keir Starmer, también se pronunció en favor de Middleton y dijo sentir lástima por ella.
“Creo que debemos dejarla en paz. Tuvo una operación difícil y merece privacidad, deberíamos dejar de entrometernos. No es una respuesta política, es una respuesta humana, como padre y como ser humano”, declaró.
El pasado fin de semana, William y Kate se mostraron a la salida de una tienda de alimentos cerca de su casa, en Windsor, en lo que fue la primera aparición pública de la Princesa en el último tiempo. A pesar de que se la vio bien y contenta, el episodio no logró calmar las teorías, por lo que comenzó a rumorearse que, aunque no estuviera previsto, Kate haría una reaparición formal el próximo Domingo de Resurrección.
El medio The Times adelantó que el matrimonio participará en la misa matinal del 31 de marzo, que se celebrará en la capilla San Jorge, alterando así los planes iniciales anunciados en el comunicado emitido por el Palacio de Kensington al salir del hospital, que detallaban que no retomaría sus compromisos hasta “después de Pascua”.

“Todos saben que el mundo entero estará mirando después de estas semanas de continuas especulaciones y comentarios estrafalarios en las redes sociales”, dijo la periodista de la BBC Helen Wade.
No obstante, dentro del equipo de comunicación del matrimonio real habrían surgido cruces y fricciones sobre esta estrategia ya que ni Kate ni William “quieren que salga a la prensa algo que ellos no desean” y son muy cautelosos en la información que brindan. Es por ello que se puede descartar cualquier tipo de aclaración detrás de su aparición. “No vamos a ver las explicaciones. Se mantiene el lema que tenía la fallecida reina Isabel: ‘nunca explicarse y nunca quejarse’”, concluyó Wade.
(Con información de EFE)
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