
El príncipe Carlos, hijo mayor de la reina Isabel II, dijo este sábado que tanto él como la familia real extrañan “enormemente” a su padre, el príncipe Felipe, fallecido el viernes a los 99 años.
En declaraciones realizadas desde su domicilio, Highgrove House, en el suroeste de Inglaterra, Carlos, de 72 años, alabó el “destacado servicio dedicado a la reina, a mi familia y al país” del príncipe Felipe, al que describió como “una persona muy especial” que “se habría asombrado por la reacción y las conmovedoras cosas que se han dicho sobre él”.
Primero en la línea de sucesión al trono británico, sus palabras funcionaron como una especie de tributo a la figura “amada y apreciada” de su padre.

“Como pueden imaginar, mi familia y yo echamos enormemente de menos a mi padre. Era una figura muy amada y apreciada que, puedo imaginar, se habría sentido profundamente conmovido por la cantidad de personas, aquí, en todo el mundo y en la Commonwealth, que comparten nuestra pérdida y nuestra tristeza”, afirmó.
Además, Carlos subrayó que el consorte de la reina Isabel II fue “una persona muy especial”.
El funeral del príncipe Felipe, fallecido el viernes a los 99 años, tendrá lugar el próximo sábado en la capilla de San Jorge, adyacente al castillo de Windsor, anunció este sábado el Palacio de Buckingham. Se confirmó la presencia de Harry pero no asistirá su esposa, Meghan Markle, quien está embarazada.

La ceremonia privada comenzará a las 14:00 GMT, cuando se pedirá a la nación que guarde un minuto de silencio en tributo al esposo de la reina Isabel II, y será retransmitida por televisión.
El Reino Unido rindió este sábado un primer homenaje solemne a la figura del marido de la reina Isabel II, el príncipe Felipe, con 41 salvas de cañonazos, una por minuto, en diferentes puntos de la geografía británica.
Desde las 12:00 hora local (11:00 GMT) y hasta 41 minutos después, los cañones en emplazamientos militares de Londres, Edimburgo, Cardiff, Belfast o Gibraltar, así como desde los destructores HMS Diamond y HMS Montrose, lanzaron disparos que fueron ofrecidos en directos por las televisiones.

El sábado, la Casa Real difundió a través de sus redes sociales el extracto de un discurso de 1997 de Isabel II (con motivo de sus bodas de oro) en el que ésta explicó la importancia del duque de Edimburgo en su vida, acompañado por una foto de ambos.
“Él ha sido, simplemente, mi fuerza y mi apoyo todos estos años y yo, y toda su familia y este y muchos otros países, le debemos más de lo que él nunca reconocería o de lo que vayamos a saber”, dijo.
Buena parte de los británicos mostraron su profundo pésame y algunos se congregaron en actos espontáneos para homenajear al fallecido, en una muestra de la legitimidad de la que goza la casa real británica, gracias, en parte, al trabajo del difunto príncipe.
Su papel como miembro de la familia real ha contribuido durante décadas a que la monarquía británica “se mantenga como una institución indiscutiblemente vital para el equilibrio y la felicidad de nuestra vida nacional”, afirmó el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, en un discurso frente a su residencia oficial de Downing Street.
Con información de AFP, EFE, EuropaPress
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
La joya favorita de Máxima: así es la tiara histórica que deslumbra en todas las ceremonias reales
Su estructura móvil, el azul profundo de sus piedras y el legado de la Casa de Orange hacen de esta tiara un fenómeno de estilo, diplomacia y poder en los Países Bajos

Tras la liberación de Andrés, siguen los registros en su residencia y advierten que la Corona “le soltó la mano”
Mientras avanzan los registros en su residencia y la investigación podría extenderse varios meses, el especialista en realeza, Roberto Devorik afirmó en Infobae en Vivo que la familia real tomó distancia del duque, en una decisión que expone tensiones internas y abre interrogantes sobre el impacto institucional del caso

Escándalo en la corona británica: el ex príncipe Andrés enfrenta la posibilidad de exilio fuera del Reino Unido
La detención del exduque de York por la presunta transferencia de información confidencial a Jeffrey Epstein abrió una crisis inédita para la monarquía británica



