Suiza rechaza limitar su población a 10 millones y mantiene su política migratoria

La votación evidenció divisiones entre zonas urbanas y rurales, mientras organizaciones empresariales y parlamentarias defendieron la contribución de la inmigración a la economía nacional

Guardar
Google icon
El Gobierno federal informó que cerca del 53% votó en contra de la reforma constitucional promovida por el SVP, con una participación superior al 57%
El Gobierno federal informó que cerca del 53% votó en contra de la reforma constitucional promovida por el SVP, con una participación superior al 57%

Los ciudadanos de Suiza acudieron a votar este domingo para decidir sobre una propuesta que buscaba fijar un tope poblacional de diez millones de habitantes. De acuerdo con los primeros datos del Gobierno federal, aproximadamente el 53% de los votantes rechazó la medida, mientras la participación superó el 57%.

La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP), partido de extrema derecha con mayor presencia en el Parlamento, proponía una reforma constitucional para que la población del país no superara los diez millones antes de 2050.

PUBLICIDAD

Según reportó la agencia internacional Associated Press, una aprobación habría obligado al Ejecutivo a endurecer las condiciones de asilo, reagrupación familiar y permisos de residencia, además de poner en riesgo los acuerdos existentes con la Unión Europea (UE) sobre libre circulación de personas.

Las encuestas previas, realizadas por el Instituto gfs.bern, anticipaban una votación muy reñida. El rechazo a la propuesta se manifestó sobre todo en los cantones francófonos, donde la alineación entre posturas progresistas y el sector empresarial se hizo patente, como explicó AP.

PUBLICIDAD

Temor a un impacto en la relación con la Unión Europea y la economía

Un grupo de adultos sonrientes y aplaudiendo celebra en un interior. Varios llevan bufandas suizas rojas y blancas, y una gran bandera de Suiza se muestra
La iniciativa de la formación derechista buscaba introducir en la Constitución un máximo antes de 2050 (AP)

Varios sectores sociales y económicos expresaron preocupación ante la propuesta. Los detractores advirtieron que aprobar la iniciativa podía poner en riesgo los vínculos de Suiza con la UE, de la que no es miembro pero con la que mantiene acuerdos estratégicos que facilitan el comercio, los intercambios culturales y los desplazamientos transfronterizos.

Una parte significativa de la clase empresarial, representada por EconomieSuisse, manifestó su oposición, señalando que restringir la inmigración afectaría la disponibilidad de mano de obra y competencias en sectores clave como la sanidad, las finanzas, la industria farmacéutica y la tecnología.

El portal de noticias AP detalló que los extranjeros constituyen casi un tercio de los 9,1 millones de habitantes del país, y que la población suiza creció cerca de un 25% en una generación.

En la región de Ginebra, sede de organismos internacionales y organizaciones humanitarias, cerca de dos tercios de los votantes se pronunciaron en contra de la propuesta. Esta tendencia se repitió en otras zonas urbanas y económicamente dinámicas.

Opiniones divididas y argumentos a favor de la propuesta

Entre quienes apoyaron la medida se encuentra Maria Lalu, ciudadana de origen filipino y exempleada de una misión diplomática. “No tengo nada contra la inmigración. Yo también soy extranjera, pero me gustaría que fuera más ordenada”, expresó en declaraciones a AP. Su opinión refleja la preocupación de una parte del electorado ante la presión sobre infraestructuras, vivienda, recursos naturales y servicios sociales.

El SVP defendió la llamada “iniciativa por la sostenibilidad” con el argumento de que el crecimiento demográfico presiona el sistema suizo y afecta la calidad de vida. De acuerdo con el partido, establecer un límite poblacional permitiría una planificación más eficiente y la preservación de los recursos nacionales.

Primer plano de un cartel blanco con flecha izquierda y la palabra 'Stimmlokal' en negro, en una calle con personas en movimiento y un edificio de arcos
Las zonas francófonas y ciudades con mayor actividad económica concentraron el rechazo, mientras el debate sobre el crecimiento demográfico dividió al electorado (AP)

En contraste, otras voces como la de la profesora Natascha Robert, entrevistada por AP, destacaron el valor de la diversidad y la contribución de los inmigrantes. “Creo que la gente siempre tiene algo que aportarnos”, afirmó la docente, quien votó en contra de la propuesta por temor a que afectara la relación de Suiza con la Unión Europea (UE). “¿Que haya más extranjeros significa que me siento menos suiza? En absoluto”, agregó.

De haberse aprobado la iniciativa, el Gobierno habría tenido que actuar para restringir el asilo, la reagrupación familiar y los permisos de residencia, e incluso denunciar el acuerdo de libre circulación de personas con la UE si la población alcanzaba los 9,5 millones antes de 2050.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD