El gobierno británico reconoció que Mandelson fue embajador pese a no superar el control de seguridad de los servicios de inteligencia

El gobierno británico reconoce que Mandelson fue embajador en Washington pese a no superar el control de seguridad de los servicios de inteligencia

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FOTO DE ARCHIVO: El primer ministro británico, Keir Starmer, conversa con el embajador de Gran Bretaña en Estados Unidos, Peter Mandelson, durante una recepción de bienvenida en la residencia del embajador el 26 de febrero de 2025 en Washington, D.C., EEUU 
Carl Court/Pool vía REUTERS/Foto de archivo
FOTO DE ARCHIVO: El primer ministro británico, Keir Starmer, conversa con el embajador de Gran Bretaña en Estados Unidos, Peter Mandelson, durante una recepción de bienvenida en la residencia del embajador el 26 de febrero de 2025 en Washington, D.C., EEUU Carl Court/Pool vía REUTERS/Foto de archivo

La acumulación de errores en torno a Peter Mandelson ha colocado a Keir Starmer ante la amenaza más seria desde que llegó al poder. El jueves, el gobierno admitió que el Ministerio de Exteriores concedió autorización de seguridad al entonces embajador en Washington en enero de 2025, ignorando la recomendación en contra de los servicios de inteligencia. El primer ministro reconoció no haber conocido esa decisión hasta esta semana y destituyó de inmediato a sir Olly Robbins, alto funcionario de Exteriores responsable de la acreditación. La oposición en pleno exige su dimisión.

El caso contradice declaraciones previas de Starmer en los Comunes, donde aseguró que el nombramiento había seguido “el proceso debido” y que Mandelson había obtenido “el visto bueno de seguridad”. La líder conservadora Kemi Badenoch lo acusó de haber engañado al Parlamento. Los líderes de Reform UK y los Liberal Demócratas exigieron su renuncia. El Partido Nacionalista Escocés lo denunció ante el asesor de ética del gobierno.

El procedimiento de control de seguridad de alto nivel, aplicado a quienes acceden a información clasificada, implica un escrutinio de finanzas, conexiones y historial privado. The Guardian informó que los analistas rechazaron la acreditación de Mandelson a finales de enero de 2025, y que funcionarios de Exteriores revirtieron esa decisión en 48 horas. Lo excepcional no es solo la negativa inicial —de por sí infrecuente—, sino su anulación por la propia cartera.

El veterano político laborista, conocido como el “Príncipe de las Tinieblas” por su papel en el ascenso de Tony Blair, fue nombrado embajador en Washington a comienzos de 2025 para fortalecer la posición británica ante Trump. El escándalo estalló en septiembre, cuando The Sun publicó correos de Mandelson a Epstein —enviados tras la condena de este en 2008— en los que sugería que el fallo era injusto e instaba al financiero a recurrir. Starmer lo destituyó horas después y tildó esos mensajes de “reprobables”. En febrero de 2026, Mandelson fue detenido por sospecha de revelación de secretos oficiales y liberado bajo fianza.

Peter Mandelson, ex embajador británico en Estados Unidos, en Londres, el 10 de marzo del 2026 (AP foto/Kin Cheung)
Peter Mandelson, ex embajador británico en Estados Unidos, en Londres, el 10 de marzo del 2026 (AP foto/Kin Cheung)

Un portavoz del ejecutivo afirmó que “ni el primer ministro ni ningún ministro sabían que a Mandelson se le había concedido el aval de seguridad contra el criterio de los servicios de seguridad hasta principios de esta semana”. Exteriores trabaja “de forma urgente” para esclarecer los hechos antes de que Starmer comparezca ante los Comunes el lunes próximo.

El impacto fue inmediato en los mercados. El rendimiento del bono soberano a diez años subió hasta cinco puntos básicos, al 4,87%, señal de que los inversores descuentan el riesgo de un relevo en Downing Street más propenso al gasto. La incertidumbre llega en un momento crítico: el 7 de mayo se celebran elecciones locales —incluidas las asambleas de Escocia y Gales— primer gran test electoral del Gobierno laborista.

Dentro del partido, la inquietud crece. Varios diputados señalaron en privado que no resulta verosímil que Exteriores no trasladara ninguna alerta a Downing Street. La presidenta del Comité de Asuntos Exteriores, Emily Thornberry, exigió respuestas: “Mi comité preguntó varias veces si se habían detectado señales de alarma en el vetting de Mandelson. Parece que las hubo. ¿Quién anuló esas advertencias?”.

El paralelismo con la caída de Boris Johnson —forzado a dimitir en 2022 por acusaciones de haber mentido al Parlamento sobre las fiestas en Downing Street durante la pandemia— domina el análisis. La pregunta en Westminster no es ya si Starmer engañó a la cámara, sino si tiene capacidad para demostrar que no lo hizo.