Giorgia Meloni afronta un referéndum clave sobre la reforma judicial en Italia

El proceso de consulta dura dos días y representa una evaluación al liderazgo de la mandataria tanto en el ámbito nacional como internacional, en un contexto de alta polarización y participación incierta

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La primera ministra italiana, Giorgia
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, observa mientras espera la llegada del presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, en el Palacio Chigi, en Roma, Italia, el 26 de febrero de 2026. REUTERS/Remo Casilli/Foto de archivo

La primera ministra conservadora de Italia, Giorgia Meloni, enfrenta una prueba política crucial en un referéndum de dos días sobre la reforma judicial que comienza el domingo, una votación que se ha convertido en un juicio más amplio sobre su liderazgo dentro y fuera del país.

Presentada originalmente como una revisión técnica del sistema de justicia, la reforma ha agudizado las divisiones políticas y ha unificado a la oposición de centroizquierda, convirtiendo el referéndum en un pulso simbólico sobre la fortaleza de Meloni a un año de las elecciones nacionales.

Encuestas recientes muestran que la contienda sigue demasiado reñida como para hacer pronósticos, con el bando del “No” ganando impulso en la recta final en un clima polarizado en el que la participación podría resultar decisiva.

Lorenzo Pregliasco, analista político y experto en encuestas de YouTrend, señaló que un rechazo de la reforma podría tener un peso político significativo.

La primera ministra de Italia,
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, habla sobre el próximo referendo sobre una reforma judicial en el programa televisivo de RAI Cinque minuti (Cinco minutos), en Roma, el viernes 20 de marzo de 2026. (Roberto Monaldo /LaPresse via AP)

“Una posible victoria del ‘No’ enviaría una señal política, debilitando el aura de invencibilidad de Meloni, al tiempo que empujaría a la oposición de centroizquierda a decir que ya existe una alternativa en el país”, dijo Pregliasco a The Associated Press.

Meloni sube la apuesta

Meloni evitó al principio vincular demasiado su imagen al referéndum, recelosa del peligro de que una derrota pudiera debilitarla dentro del país y en el exterior.

Actualmente encabeza el gobierno más estable de Italia en años, tras ganar credibilidad entre sus aliados europeos como una líder carismática. Una victoria en el referéndum reforzaría aún más su permanencia en el poder en el plano interno, junto con su posición internacional.

Por eso, a medida que se acercaba la votación y las encuestas se estrechaban, la primera ministra italiana cambió de estrategia y abrazó por completa la campaña del “Sí”.

Un manifestante con la palabra
Un manifestante con la palabra "No" pintada en la cara participa en una protesta en apoyo a la campaña del "No" antes del referéndum italiano del 22-23 de marzo sobre la reforma judicial y criticando la política exterior del gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni, en Roma, Italia, el 14 de marzo de 2026. REUTERS/Francesco Fotia/Foto de archivo

Meloni ha endurecido su retórica, acusando a sectores de la judicatura de obstaculizar el trabajo del gobierno en materia de migración y seguridad, y advirtiendo que no aprobar la reforma fortalecería “facciones” judiciales sin rendición de cuentas y pondría en peligro la seguridad de los ciudadanos.

“Si la reforma no sale adelante esta vez, probablemente no tendremos otra oportunidad”, afirmó la mandataria en un acto de campaña la semana pasada. Nos encontraremos con facciones aún más poderosas, jueces aún más negligentes, sentencias aún más surrealistas, inmigrantes, violadores, pedófilos, narcotraficantes siendo liberados y poniendo en riesgo su seguridad”.

Sus advertencias tajantes han suscitado duras críticas de magistrados y del centroizquierda, que sostienen que las reformas erosionarían la independencia judicial y socavarían las garantías constitucionales.

El “riesgo Trump”

Los analistas afirman que el referéndum también tiene implicaciones internacionales.

Manifestantes sostienen una pancarta con
Manifestantes sostienen una pancarta con el lema "Decimos no a una Italia peor: No a la guerra, no al gobierno de Meloni" durante una protesta en apoyo a la campaña del "No" de cara al referéndum italiano del 22-23 de marzo sobre la reforma judicial y para criticar la política exterior del gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni, en Roma, Italia, el 14 de marzo de 2026. REUTERS/Francesco Fotia/Foto de archivo

La alineación de larga data de Meloni con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, antes políticamente ventajosa, se ha vuelto cada vez más problemática a medida que su política exterior —en particular la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán— enfrenta un rechazo creciente entre los italianos.

“Meloni se enfrenta a lo que yo llamaría el ‘riesgo Trump’, que consiste en parecer demasiado subordinada al presidente de Estados Unidos, un líder político extremadamente impopular en Italia y en el resto de Europa y que genera mucha desconfianza, incluso entre los candidatos de centroderecha”, indicó Pregliasco.

Una derrota en el referéndum no obligaría a Meloni a dimitir —su mandato se extiende hasta 2027 y ella ha prometido completarlo repetidamente—, pero podría mermar su credibilidad dentro de la Unión Europea, donde se la considera un factor de estabilidad en un entorno a menudo políticamente volátil.

Un choque de larga data

El referéndum se centra en reformas largamente debatidas destinadas a remodelar la estructura del poder judicial italiano.

Manifestantes queman un cartel con
Manifestantes queman un cartel con la imagen de la primera ministra italiana Giorgia Meloni durante una protesta en apoyo a la campaña del "No" antes del referéndum italiano sobre la reforma judicial que se celebrará los días 22 y 23 de marzo, en Roma, Italia, el 14 de marzo de 2026. REUTERS/Francesco Fotia

Una medida clave incluye separar las trayectorias profesionales de jueces y fiscales, impidiéndoles cambiar de función, algo que actualmente está permitido pero rara vez ocurre.

Otro cambio importante concierne al Consejo Superior de la Magistratura, que supervisa los nombramientos y los asuntos disciplinarios de los magistrados. La reforma propone dividirlo en tres cámaras separadas y modificar la forma en que se eligen sus miembros, sustituyendo las elecciones internas por selecciones por sorteo entre jueces y fiscales elegibles.

El choque entre los líderes de derecha de Italia y los magistrados ha marcado la política italiana, y estalló durante los gobiernos del fallecido líder conservador Silvio Berlusconi, quien fue uno de los defensores más firmes de la reforma judicial.

Los partidarios sostienen que los cambios modernizarán un sistema judicial notoriamente lento y reforzarán la rendición de cuentas. Pero los críticos, incluidos magistrados destacados, afirman que la reforma no aborda las prioridades reales y, al mismo tiempo, amenaza la independencia del poder judicial.

La primera ministra italiana, Giorgia
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, escucha durante una sesión en el Senado italiano en Roma, Italia, el 11 de marzo de 2026. REUTERS/Matteo Minnella

Nicola Gratteri, jefe fiscal de Nápoles y magistrado antimafia desde hace mucho tiempo, formuló una de las críticas más contundentes.

“No creo que este gobierno haya implementado las reformas necesarias para que los juicios funcionen de manera más eficaz”, declaró Gratteri a la AP. “En cambio, ha hecho prácticamente imposible combatir los delitos contra la administración pública y abordar los abusos de cuello blanco y la corrupción”.

Mientras los italianos se preparan para votar, el referéndum se erige como uno de los momentos definitorios del mandato de Meloni: una decisión que podría reconfigurar no solo el sistema de justicia, sino también la trayectoria de su gobierno, independientemente del resultado.

(con información de AP)