Estados Unidos inició la retirada de su mayor base militar en el noreste de Siria después de 12 años

El proceso se prevé que finalice en un plazo de 20 a 30 días, convirtiendo a Rmelan en el último enclave bajo control estadounidense y estableciendo un nuevo equilibrio político en la región

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El ejército estadounidense comienzó a retirarse de su base principal en el noreste de Siria

Las fuerzas estadounidenses iniciaron este lunes la retirada de su base más grande en el noreste de Siria, en lo que constituye el repliegue final tras más de una década de presencia militar. Según fuentes de seguridad y testigos, decenas de camiones, algunos con vehículos blindados, partieron de la base de Qasrak, ubicada en la provincia de Hasaka, rumbo a la frontera con Irak durante la mañana del 23 de febrero. Imágenes difundidas por Reuters muestran la caravana circulando por las proximidades de Qamishli. El Comando Central del ejército estadounidense (Centcom) no emitió comentarios oficiales sobre la operación.

La salida de Qasrak deja a la coalición internacional liderada por Estados Unidos con una única instalación en territorio sirio, localizada en Rmelan, cerca del límite con Irak. Qasrak ha sido desde 2014 un punto clave en las operaciones contra el Estado Islámico, donde las fuerzas estadounidenses se desplegaron en coordinación con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición liderada por milicias kurdas. Ni el Ministerio de Defensa sirio ni las FDS respondieron a las solicitudes de información sobre el proceso.

De acuerdo con fuentes diplomáticas y gubernamentales sirias citadas por AFP, la retirada total de Qasrak y otras bases estadounidenses debe completarse en un plazo de 20 a 30 días, tras lo cual no quedarán tropas de ese país en Siria. Un alto cargo gubernamental sirio aseguró que en un mes “no habrá más presencia militar en las bases” estadounidenses, mientras que una fuente kurda confirmó que el repliegue responde a acuerdos bilaterales recientes.

Qasrak, base clave en operaciones
Qasrak, base clave en operaciones contra el Estado Islámico desde 2014, queda fuera del control estadounidense en Hasaka (REUTERS/ARCHIVO)

La retirada estadounidense coincide con la consolidación del control del gobierno provisional en Damasco sobre el norte y noreste de Siria, regiones que hasta ahora estuvieron bajo administración kurda y protección de Washington. Según los términos del acuerdo firmado el 29 de enero de 2026, las fuerzas kurdas aceptaron integrarse en el Ejército Nacional Sirio, permitiendo el despliegue de fuerzas estatales en ciudades como Hasaka y Qamishli, y eliminando la necesidad de una zona de protección internacional. El acuerdo incluye garantías en materia de derechos educativos y culturales para la población kurda, poniendo fin a décadas de conflicto por la autonomía.

La presencia de Estados Unidos en Siria comenzó en septiembre de 2014 como parte de la Operación Inherent Resolve, una coalición de más de 80 países contra el Estado Islámico, que en ese momento controlaba vastos territorios en la región. El último bastión yihadista, Baghouz, cayó en marzo de 2019, pero Washington mantuvo alrededor de 1.000 efectivos en el país para evitar un resurgimiento extremista y contener la influencia iraní.

La salida de tropas coincide
La salida de tropas coincide con la consolidación del control estatal sirio sobre el norte y noreste, antes bajo administración kurda (EUROPA PRESS/ARCHIVO)

El contexto político varió profundamente tras la caída del régimen de Bashar al-Asad en diciembre de 2024, cuando el mandatario huyó a Moscú y se instauró un gobierno transitorio en Damasco. Desde entonces, la nueva administración ha iniciado una apertura diplomática, facilitando el pacto con los kurdos. En este escenario, la presencia militar estadounidense perdió su justificación estratégica, acelerando los movimientos de repliegue: el pasado 12 de febrero se entregó la base de Al-Tanf, y este lunes comenzó el desalojo de Qasrak.

Se estima que, al completarse el retiro, Estados Unidos habrá puesto fin a 11 años y 5 meses de operaciones militares ininterrumpidas en suelo sirio. Washington mantendrá únicamente una capacidad mínima de coordinación antiterrorista desde territorio iraquí.