
El jefe del centro de pruebas nucleares de Rusia dijo el martes que su centro secreto estaba preparado para reanudar las pruebas nucleares “en cualquier momento” si Moscú daba la orden, en unos comentarios poco habituales que probablemente aviven la preocupación de que aumente el riesgo de una medida de este tipo.
Moscú no ha realizado una prueba de armas nucleares desde 1990, el año anterior a la caída de la Unión Soviética, pero algunos analistas occidentales y rusos afirman que el presidente Vladimir Putin podría ordenar una para tratar de enviar un mensaje de disuasión a Occidente si deja que Ucrania utilice sus misiles de largo alcance para atacar a Rusia, algo que se está debatiendo.
Un ensayo nuclear por parte de Rusia podría animar a otros como China o Estados Unidos a seguir su ejemplo, iniciando una nueva carrera armamentística nuclear entre las grandes potencias, que detuvieron las pruebas nucleares en los años posteriores al colapso soviético.
El centro de pruebas de Rusia, situado en el remoto archipiélago de Novaya Zemlya, en el Océano Ártico, fue el lugar donde la Unión Soviética realizó más de 200 pruebas nucleares, incluida la detonación de la bomba nuclear más potente del mundo en 1961.
Los satélites espía occidentales lo vigilan de cerca en busca de actividad, ya que el verano pasado se observaron señales de obras de construcción en imágenes de satélite de libre acceso.
El contralmirante Andrei Sinitsyn, jefe de las instalaciones, concedió una entrevista poco habitual a Rossiyskaya Gazeta, el diario oficial del Gobierno ruso, que se publicó el martes, días después de que Putin advirtió a Occidente de que se enfrentaría directamente a Rusia si permitía que Ucrania ataque territorio ruso con misiles de largo alcance fabricados en Occidente.

“El centro de pruebas está listo para reanudar las actividades de pruebas a gran escala. Está listo en su totalidad. Las instalaciones de laboratorio y ensayo están listas. El personal está listo. Si llega la orden, podemos empezar las pruebas en cualquier momento”, dijo Sinitsyn.
Con respecto a las declaraciones de Putin, el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy, afirmó este domingo que los países occidentales no se dejarán “intimidar” por las amenazas del presidente ruso de emplear armamento nuclear.
El jefe de la diplomacia británica departió hoy con varios medios locales, como la BBC y Sky News, donde abordó, entre otros temas, la petición hecha a occidente del presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, para que se le permita utilizar misiles de largo alcance para atacar objetivos rusos.
Lammy observó que el primer ministro británico, Keir Starmer, volverá a abordar ese tema cuando se reúna con su homólogo norteamericano, Joe Biden, y el mandatario de Ucrania a finales de mes en Nueva York, en la próxima Asamblea general de la ONU.
“Es una petición que Zelensky lleva haciendo desde hace mucho tiempo, hace más de un año, y entiendo por qué lo hace y, por supuesto, es importante que lo abordemos con detalle con nuestros aliados más próximos y continuamos haciéndolo”, indicó Lammy.
Lammy dijo que los aliados no se dejarán “intimidar” por la “grandilocuencia descarada” de Putin: “Putin nos dijo: ‘no envíen tanques’. Los enviamos. Putin dijo: ‘no envíen misiles’. Los enviamos. Putin amenaza cada unos cuantos meses con que empleará armas nucleares”.
(Con información de Reuters y EFE)
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