
El Gobierno taiwanés aprobó un programa para garantizar que los buques de su Guardia Costera estén en perfecto estado de navegación, una medida que coincide con la creciente presencia de patrullas chinas en los alrededores de Taiwán, informó este martes el periódico local Taipei Times.
Según el rotativo, la Administración de la Guardia Costera de Taiwán (CGA, por sus siglas en inglés) lanzó un programa valorado en unos 6.610 millones de dólares taiwaneses (207 millones de dólares) que pretende renovar 114 barcos de la Guardia Costera de la isla entre 2024 y 2028.
Con este programa, la CGA busca garantizar la navegabilidad y seguridad de sus embarcaciones, que los motores principales y auxiliares funcionen correctamente y que los plazos y requisitos de inspección se cumplan.
El proyecto incluye el mantenimiento y la adquisición de nuevos motores, así como revisiones e inspecciones generales, con el objetivo de extender la vida útil de las embarcaciones al menos quince años y permitir que las operaciones de patrullaje sean “más flexibles y efectivas”.

El lanzamiento de este programa se enmarca en las crecientes actividades de los guardacostas chinos en las inmediaciones de Taiwán, especialmente a raíz de la muerte de dos pescadores chinos el pasado 14 de febrero tras una persecución de la Guardia Costera taiwanesa cerca de las islas Kinmen, situadas a escasos kilómetros de China y objeto de múltiples disputas entre Beijing y Taipéi a lo largo de las décadas.
En respuesta, el gigante asiático anunció “patrullas” para “proteger las vidas y las propiedades de los pescadores”, algo que se ha traducido en la incursión constante de guardacostas chinos en aguas prohibidas o restringidas de Taiwán desde entonces.
El Ejecutivo taiwanés interpreta estos movimientos como “actividades en zona gris” encaminadas a socavar la soberanía de Taiwán, isla gobernada de forma autónoma desde 1949 y considerada por Beijing como una “provincia rebelde”..

El pasado 29 de febrero, el Gobierno chino negó la existencia de una “línea media” que divida el Estrecho de Taiwán, alegando que “existe únicamente una China en el mundo” y que “Taiwán es una parte inalienable del territorio chino”, postura que el Ejecutivo isleño ha rechazado en reiteradas ocasiones.
Beijing y Taipéi habían respetado durante décadas la línea media del estrecho como una demarcación no oficial entre ambos, pero, a raíz de la visita en 2022 a la isla de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, las fuerzas chinas comenzaron a sobrepasarla con cada vez más frecuencia.
De hecho, según cifras oficiales de Taiwán, un total de 101 aviones militares chinos han cruzado la línea divisoria del estrecho o penetrado en la ADIZ taiwanesa en lo que va de marzo, superando las cifras registradas en febrero (97) y enero (59). “existe únicamente una China en el mundo” y que “Taiwán es una parte inalienable del territorio chino”.
(Con información de AFP y EFE)
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