
Mientras aún tiene lugar la guerra en Ucrania, Rusia se prepara para otro evento de gran relevancia, esta vez, fronteras adentro. Se trata de las elecciones presidenciales que se celebrarán en 2024 y que podrían definir el rumbo del país y del conflicto bélico, además de su relación con la comunidad internacional.
Para ello será clave el rol que asuma la oposición -mayormente exiliada o en prisión- por intentar sacar del poder a Vladimir Putin y poner, en su lugar, a un Presidente de orden más democrático.
El líder crítico Alexei Navalni, encarcelado y condenado a casi 30 años tras las rejas, quien ha dejado en claro su negativa a pactar con otros políticos y activistas, envió a los principales representantes del bando opositor e influyentes blogueros y periodistas un cuestionario con diez preguntas sobre estrategias a estudiar.

Entre los convocados están el magnate Mikhail Khodorkovsky, el escritor Boris Akunin, el economista Sergei Guríev, y el ex primer ministro Mikhail Kasiánov, todos exiliados. También se espera que den su opinión otros presos políticos como Vladímmir Kara-Murzá, Iliá Yashin y Garri Kaspárov.
En base a sus respuestas, explicó Navalni, se podrá “valorar la seriedad de sus intenciones” y definir estrategias reales y posibles, de cara al año entrante.
Entre las preguntas del formulario se incluyen si el participante ya cuenta con un plan electoral concreto, a qué candidatos está dispuesto a apoyar para eliminar a Putin, cómo votó en los últimos comicios de 2018 y si cree que es posible lanzar una campaña exclusivamente en línea.
De todas formas, el crítico encarcelado ya adelantó que “las variantes para el votante son sólo tres: no reconocer y boicotear (a Putin), acudir y votar todos juntos por un único candidato, y votar por cualquier candidato que se presente contra Putin”.

Al respecto, Navalni dijo que ya ha contestado el cuestionario y cuenta con una estrategia definida, la cual comunicará antes del 15 de enero, y sobre la que sólo trascendió que podría apoyar a algún candidato opositor o boicotear al oficialismo.
Así, a diferencia de los últimos comicios legislativos y municipales, descartó la opción de respaldar a líderes de partidos con representación parlamentaria como el comunista Guennadi Ziugánov o el ultranacionalista Leonid Slutski, dadas sus muestras de apoyo a la guerra injustificada sobre Ucrania.
Tampoco dará su voto a Grigori Yavlinski, líder de Yábloko, el único partido opositor legal en Rusia, y el que, por ello, tiene más posibilidades de ser registrado por la Comisión Electoral Central (CEC).

Yavlinski, que espera “no menos de 10 millones de firmas en apoyo a su candidatura”, fue el tercer candidato más votado en las elecciones presidenciales del 2000 y mantiene una tensa relación con Navalni por sus ideas nacionalistas, entre otros.
En su lugar, sólo contemplaría dar su respaldo al antiguo alcalde de Ekaterimburgo, Yevgeeni Roizman, y al director del periódico Novaya Gazeta, Dmitri Murátov, premiado en 2021 con el premio Nobel de la Paz.
Ambos se encuentran, no obstante, bajo sanciones del Kremlin. El primero fue multado por desacreditar al Ejército ruso por sus actividades en el marco de la “operación especial” y el segundo fue declarado agente extranjero.
Si bien la oposición ya ha comenzado a trabajar en el evento de 2024, desde el Kremlin reina el silencio y la incertidumbre. Aunque se da por sentado que Putin competirá por otro mandato, el Presidente no anunciará su candidatura formal hasta mediados de diciembre, cuando se espera, también, que se conozca definitivamente la fecha de los comicios.

Putin consiguió en 2020 implementar una reforma constitucional que le permite mantenerse en el cargo durante dos mandatos presidenciales de seis años cada uno, lo que le da vía libre para seguir al mando del país hasta 2036.
Tampoco se ha descartado aún la posibilidad de que el líder chechén, Ramzán Kadírov, anuncie su candidatura.
Sí adelantaron, desde la CEC, que los comicios se celebrarán con el voto electrónico, un instrumento denunciado por la oposición por ser fraudulento, pero que, desde el oficialismo, defienden como “uno de los mejores sistemas del mundo”.
Serán “un importantísimo acontecimiento social y político, no sólo para Rusia sino para todo el mundo”, adelantó la presidente de la CEC, Ela Pamfílova.
(Con información de EFE)
Últimas Noticias
Estados Unidos aprobó ventas de armas por USD 16.500 millones a Kuwait, Emiratos y Jordania para reforzar la defensa del Golfo
Rubio invocó una cláusula de emergencia para saltarse la revisión del Congreso, en una jornada en que Kuwait reportó un ataque iraní contra su refinería más grande y Arabia Saudita interceptó misiles balísticos sobre Riad
Rafael Grossi advirtió que Irán aún conserva parte de su capacidad nuclear pese a los bombardeos de Estados Unidos e Israel
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica afirmó que, pese a los ataques, Teherán mantiene su infraestructura, el conocimiento técnico y el material enriquecido, y advirtió que la vía militar no asegura la eliminación total de su programa
La Unión Europea avaló que algunos países contribuyan a desbloquear el estrecho de Ormuz
La decisión responde a la escalada de tensiones y ataques que afectan una vía clave para el comercio global de crudo
Estados Unidos renovó por 30 días la exención a las sanciones sobre el petróleo ruso, pero excluye a Cuba y Corea del Norte
La nueva licencia del Tesoro precisa que la apertura temporal para comercializar cargamentos rusos ya embarcados no aplica a La Habana ni a Pyongyang, en medio de una crisis energética aguda en la isla
Qatar alertó sobre una caída del 17% en sus exportaciones de gas tras los ataques de Irán contra su infraestructura energética
La estatal QatarEnergy informó que los ataques dañaron las líneas de producción 4 y 6 en Ras Laffan y provocarán pérdidas cercanas a los 20.000 millones de dólares anuales


