
Bromistas rusos que se hicieron pasar por el ex presidente ucraniano Petro Poroshenko lograron contactar a Angela Merkel por teléfono para hablar sobre los acontecimientos en Ucrania y Bielorrusia, aunque la ex canciller alemana se mostró cautelosa durante la llamada.
La oficina de Merkel indicó el lunes que la ex líder alemana recibió una llamada el 12 de enero de alguien que decía ser Poroshenko. La conversación contó con la ayuda de un intérprete germano-ucraniano del servicio de idiomas del Ministerio del Exterior de Alemania.
En un comunicado enviado por email, la oficina afirmó que Merkel informó al ministerio después sobre la “impresión que obtuvo de la persona que llamó durante la llamada”, pero no ofreció más detalles sobre cuál fue.
Vladimir Kuznetsov y Alexei Stolyarov, conocidos como Vovan y Lexus, publicaron en su canal de Telegram lo que describieron como extractos de la llamada. La dupla ha avergonzado previamente a políticos europeos, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente polaco Andrzej Duda y el entonces primer ministro británico Boris Johnson, así como Elton John y el príncipe Enrique, con llamadas falsas similares.
En la grabación, Merkel dice —como lo ha hecho antes públicamente— que el muy criticado acuerdo de paz de Minsk le dio tiempo valioso a Ucrania. Merkel y el ex presidente francés François Hollande negociaron el acuerdo de paz con Poroshenko y el presidente ruso Vladimir Putin en 2015. Merkel también critica la represión en la autocrática Bielorrusia.

Poroshenko fue presidente de Ucrania de 2014 a 2019. Merkel lideró a Alemania de 2005 a finales de 2021.
En junio de 2022, Vovan y Lexus afirmaron al programa “Kontraste” de la televisión pública alemana ARD estar detrás de la serie de videollamadas a alcaldes europeos, entre ellos la de Berlín, Franziska Giffey, haciéndose pasar por el regidor de Kiev, Vitali Klitschko.
“No quiero decir cómo lo hicimos, pero fue fácil”, declaró en una conversación telefónica con el programa político de la televisión alemana uno de los humoristas, Alexéi Stolyarov (Lexus).
Para engañar de forma creíble a sus interlocutores -entre ellos también los alcaldes de Madrid, Budapest, Varsovia y Viena-, se prepararon bien y recurrieron a la llamada ingeniería social.
Para ello se recopila información disponible sobre las personas y su entorno y se falsifican, por ejemplo, los remitentes de los correos electrónicos para convencer así a los destinatarios.
El arte reside en la ilusión y “siempre funciona”, aseguró Stolyarov.
Con información de AP
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