
El presidente del Parlamento de Nueva Zelanda, Trevor Mallard, indicó que a partir de este jueves lucir corbata en la cámara es opcional, tras la controversia surgida esta semana con el diputado maorí Rawiri Waititi, quien dijo que vestir esa prenda es una imposición cultural.
“Como presidente, guiado por la decisión del comité (de ordenanzas), la corbata ya no se considerará necesaria como parte del ‘atuendo formal’”, afirmó Mallard.
La polémica surgió el martes, cuando Mallard impidió la intervención y más adelante expulsó de la sesión a Waititi, del Partido Maorí, quien se presentó en el Legislativo con traje y con un colgante maorí en lugar de la corbata occidental.

Mallard declaró que, aunque él pensaba que la corbata era anacrónica, tenía que hacer cumplir las normas, mientras que el diputado maorí sostenía que la cuestión no era sobre corbatas, sino cultural.
“Esto nunca fue sólo sobre una corbata. La corbata es el símbolo de todo lo que ha ido mal en este país. Se trata de resistir la agenda de asimilación que aún continúa en el país”, había escrito Waititi en su página de Facebook.
Al día siguiente, el presidente de la Cámara declaró una tregua al permitir que Waititi volviera a la sala con el “hei tiki”, un colgante tradicional, mientras consultaba con el comité de ordenanzas del Parlamento, que finalmente accedió a establecer la corbata como opcional.
“Hoy ha sido una victoria para todos los maoríes. Dando pequeños pasos en hacer más indígena el Parlamento como querían nuestros tipuna (ancestros); hacia la liberación de nuestro pueblo”, agregó Waititi en Facebook antes de que el Parlamento decretara el uso de la corbata como optativo.

El diputado agradeció el apoyo que ha recibido por parte de muchos neozelandeses, aunque también hay quienes no ven un problema en que la corbata occidental sea obligatoria.
“Personalmente no tengo impedimento en llevar una corbata y opino que hay asuntos más importantes a tratar como el problema de la vivienda para los maoríes”, declaró el diputado maorí del Partido Laborista y ministro de Defensa, Peeni Henare.
El Gobierno laborista de la primera ministra, Jacinda Ardern, se ha propuesto impulsar el reconocimiento de la cultura indígena con medidas como el reconocimiento oficial del Año Nuevo maorí, que será fiesta nacional a partir de 2022.
Los maoríes representan actualmente un 17% de los más de 4,9 millones de habitantes de Nueva Zelanda, que se convirtió en colonia del Reino Unido en 1841 y se independizó progresivamente entre 1907 y 1945.
(Con información de EFE)
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