Un video que circuló en redes sociales y se viralizó, mostró la gran sorpresa que llevó un dueño de un perro cuando bajó de la parte superior de su casa y encontró un rastro de destrucción por donde quiera que mirara. Su mascota le destrozó los almohadones de su sala.

"¿Qué hiciste?" le cuestionó el propietario de la vivienda a su inquieto perro, al encontrar un rastro de plumas y a su mascota todavía con la evidencia en el hocico, la telas de los almohadones vacías.

Ante el cuestionamiento del hombre, el can, lejos de apenarse, le contestó a su dueño con ladridos desafiantes, sin embargo mientras el dueño comenzó a dar un recorrido para ver qué tanto había destruido su amada mascota, el perro decidió ocultarse bajo la mesa y posteriormente corrió a esconderse a otra habitación.

Aunque la primera reacción del dueño del destructor animal fue de sorpresa y enojo, finalmente reaccionó con humor ante el hecho que pudo ser peor, ya que aunque la sala, el comedor y la estancia estaba llenas de plumas, los sillones y algunos almohadones aún se encontraban intactos, por lo que el dueño soltó algunas risas.

Al ver a su dueño, el perro le ladró y posteriormente corrió a esconderse para evitar el regaño. El video fue grabado en Boston, Massachusetts, EEUU Fotos: (Especial)
Al ver a su dueño, el perro le ladró y posteriormente corrió a esconderse para evitar el regaño. El video fue grabado en Boston, Massachusetts, EEUU Fotos: (Especial)

El video fue grabado en Boston, Massachusetts, y sumó diversos comentarios de otros dueños de mascotas que se vieron identificados y pasaron por la misma situación o incluso peores.

"Nada que un poco de limpieza no pueda arreglar" minimizó uno, "la almohada empezó" bromeó otro, mientras que uno más cuestionó si el can no hacía suficiente ejercicio, por lo que tenía que descargar su energía el algún lado.

Otro usuario comentó su propia experiencia: "Esto me recuerda lo que mi perro salchicha hizo una vez. Metió su hocico en una bolsa llena de papel higiénico y lo destrozó por toda mi sala de estar. Los perros tienen la forma de hacerle saber que están enojados con usted por algo, y así es como lo hacen. Sé cómo se siente el dueño: un completo shock por el desastre que dejaron atrás".

Los cambios en el comportamiento de nuestras mascotas es frecuentemente debido a factores externos, por ejemplo cuando escuchan ruidos de pirotecnia o música a alto volumen se pondrán agresivos o temerosos.

Cuando son pequeños, entre los cuatro y ocho meses de edad, suelen morder con  mayor frecuencia objetos debido a que les salen los dientes (Foto: Facebook)
Cuando son pequeños, entre los cuatro y ocho meses de edad, suelen morder con  mayor frecuencia objetos debido a que les salen los dientes (Foto: Facebook)

¿Por qué lo hacen y qué hacer al al respecto?

Los perros muerden las cosas del hogar debido a múltiples situaciones, a factores que les causen ansiedad como llegar a una nueva casa, cambios en su entorno o la más frecuente es por no sacarlo a pasear, debido a que ellos necesitan canalizar su energía y no encuentran otra forma de hacerlo.

Además cuando son pequeños es debido a la dentición, los nuevos dientes les saldrán entre los cuatro y los ocho meses de edad. Cuando son adultos suelen morder objetos también por "posesión" para marcar su territorio y sus bienes, en este caso puede ser cualquier cosa desde un juguete, la comida, hasta incluso un ser humano.

Sin embargo serán llamados de atención para los dueños por la separación o ansiedad en general y para que hagan algo al respecto, aunque regañarlos con golpes no será la solución.

Carlos Orozco un experto en comportamiento canino aconseja que se debe tener siempre a la mano objetos que puedan morder como juguetes o carnazas y no darles zapatos viejos o ropa ya que ellos creerán que no está mal morder estos tipos de objetos.

Los expertos en general aseguran que sacarlo a pasear frecuentemente mejorará su actitud física y mental, y si llega a reincidir pude preparar un espray con agua y pimienta en polvo en zapatos u objetos que acostumbre morder.