Banderas, pitadas y escándalo: por qué el Barcelona volverá a ser eje de conflicto en la Copa del Rey

Este sábado el conjunto blaugrana y el Sevilla serán los protagonistas de la final. Pero la presencia de Felipe VI en el estadio y el enojo de los catalanes contra la corona nuevamente serán noticia

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Las esteladas estarán en el
Las esteladas estarán en el Wanda Metropolitano (AFP)

Este sábado el Barcelona jugará su octava final de Copa del Rey desde 2009 y como ocurre desde entonces el público catalán aprovechará el encuentro para demostrar su disconformidad con la corona española. En el marco de un clima político enardecido por la independencia que la comunidad busca desde hace tiempo pero que en los últimos meses ha tomado mayor  impulso, se disputa este encuentro entre el Barcelona y el Sevilla.

Desde el club en el que juega Lionel Messi ya saben que sus seguidores pitarán el himno de la nación ibérica y aprovecharán para que el rey Felipe VI escuche sus reclamos. Durante la semana el monarca confirmó su presencia en el estadio Wanda Metropolitano de Madrid.

Felipe VI estará en el
Felipe VI estará en el estadio (Getty Images)

Al mismo tiempo, la Federación Española de Fútbol (RFEF) informó que no impedirá el ingreso de banderas esteladas, símbolo de identificación catalán, como había ocurrido en otras ocasiones. Por eso, se esperan miles de banderas flameando en las gradas.

Meses atrás, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre había exigido la suspensión del encuentro en caso de que se oyeran pitadas durante el himno que sonará antes del inicio de la final. "Los ultrajes a la bandera o al himno son delito en el Código Penal. No se deben consentir y, por lo tanto, mi opinión es que el partido se debe suspender y celebrarse a puerta cerrada en otro lugar", había sostenido la dirigente que calificó a la afición culé como "antiespañolas".

Las pitadas al himno en 2015

"Este es el campeonato de España. Esta Copa la entregaba el presidente de la República cuando había República, Franco cuando estaba Franco, y ahora es la Copa de su majestad el Rey, pero es la Copa de España", insistió  Aguirre.

Finalmente, las autoridades españolas descartaron que eso sucediese ya que en 2013 había ocurrido algo similar, pero en ese entonces la Audiencia Nacional desestimó el pedido ya que los silbidos se encuentran amparados bajo la libertad de expresión.

El propio Javier Tebas, presidente de La Liga, también desestimó el pedido de la dirigente, aunque sostuvo: "Está muy mal que se falte el respeto y se insulte a España pitando al himno o insultando directamente al Jefe de Estado".

Los silbidos al himno y a la corona en 2012

Quien salió al cruce de las declaraciones y defendió al Barcelona fue el presidente del club, José María Bartomeu: "Quiero pensar que cuando, de manera mayoritaria, nuestra afición se ha expresado silbando, no lo ha hecho por menospreciar ningún símbolo, sino en protesta por determinadas actitudes contra el pueblo de Cataluña en los últimos años".

"El sábado tenemos la oportunidad de aprovechar el marco y altavoz de la Copa para defender aquello en lo que creemos", incitó.

Messi e Iniesta buscarán una
Messi e Iniesta buscarán una nueva Copa del Rey

Quien ha mantenido silencio es Gerard Piqué, confeso independentista y referente del Barcelona. Aunque antiguas declaraciones delatan su pensar sobre la situación. Antes de la final del 2015 ante el Athletic de Bilbao, el futbolista había hablado sobre los posibles silbidos: "La gente no pita de gratis. Al final la gente expresa su malestar, porque que te silben es un malestar. Pitar, si lo miro del otro lado, quizás no es lo más correcto, porque al final estás pitando un himno", declaró en aquel momento.

Con este marco se disputará la final entre el Barcelona, que busca su título 30 y el cuarto consecutivo, y el Sevilla que levantó el trofeo en cinco oportunidades y cuya última final la disputó en 2016, cuando cayó 2 a 0 en la prórroga ante justamente el elenco blaugrana.