
Heinrich Karl Bukowski, mejor conocido como Charles Bukowski, fue un escritor alemán, considerado como un “poeta maldito”. Escribió relatos, novelas y poemas incluidos en lo que se conoció como “realismo sucio”. Se le consideró un irreverente que mantuvo una cercana relación de amistad con el actor Sean Penn y en algún momento, entre los años cincuenta y sesenta, decidió dejar de lado el oficio de escritor para dedicarse a ser cartero debido a los pocos ingresos que recibía por su oficio.
Se le consideró un “poeta maldito” que vivió marcado por el alcoholismo, la pobreza y la bohemia; escribió libros de diversos géneros, como diarios, relatos, novelas, poesías, ensayos, muchos de ellos están influidos por la atmósfera de Los Ángeles, donde paso gran parte de su vida.
A los 24 años publicó en “Story Magazine”su relato corto Aftermath of a Lengthy Rejection Slip y, dos años más tarde, le publicaron 20 Tanks From Kasseldown (1946) en otro medio, así comenzó su carrera como escritor.

Es ahí donde Bukowski se desilusionó con el proceso de publicación y empezó a alejarse de la escritura. Fue en ese entonces que decidió a tener trabajos temporales para poder sobrevivir en la ciudad de Los Ángeles y en algún otro lugar, ya que en esa década se dedicó a vagar.
En esta década trabajó como cartero, en el servicio postal de los EEUU, esto lo hizo porque estaba defraudado con el mundo editorial y duró en ese trabajo solo tres años. En esa época también lo internaron por tener una úlcera sangrante y fue al salir del hospital donde inició su poesía.
Antes de iniciar los años sesenta, volvió a la oficina de correos de Los Ángeles, donde continuó su labor. Para 1964, tuvo una hija llamada Marina Louise Bukowski, que fue producto de la relación con su novia Francesa Smith.
Al momento que decidió deambular por EEUU, nuevamente, Bukowski vivió en Tucson y entabló amistad con Jon Webb y Gypsy Lou, que le animaron a publicar y vivir de su literatura.

Sin embargo, la editorial Black Sparrow Press le gustó mucho su forma de escribir y a pesar de no ser reconocido y tampoco tenía éxito, el editor John Martin, confío en él y en su calidad literaria.
Y para que no se defraudara de trabajar como escritor, el editor le propuso un pago mensual de cien dólares para toda la vida, a cambio de que su único trabajo sea escribir.
De igual forma se dice que el actor Sean Penn tuvo una relación muy cercana después de que entrevistó a Bukowski que en la última pregunta que le hizo el actor era cómo se sentía al ser entrevistado, a lo cual el escritor respondió:
“Es como estar atrapado en una esquina. Es embarazoso. Por eso, no siempre digo toda la verdad. Me gusta jugar y burlarme un poco. Así que doy algo de información falsa por el gusto de entretener y eso. Así que, si quieren saber de mí, nunca lean una entrevista. Ignoren esta también”.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el filósofo que revolucionó la historia con su método dialéctico
Considerado una figura esencial del pensamiento occidental, el filósofo alemán impuso una visión de la realidad en constante cambio, donde las contradicciones impulsan el desarrollo de la historia

Porqué “Marty Supreme” y Timothée Chalamet se fueron de los Oscar 2026 con las manos vacías
Hace unos años, el estudio independiente A24 disfrutaba de los premios Óscar. El domingo, no obtuvo ni un solo galardón

Murió Len Deighton, el genio de los thrillers que conquistó el cine y la televisión
El autor británico reinventó el mundo del espionaje con novelas como “El archivo IPCRESS”, cautivando a lectores y cinéfilos con historias que rompieron el molde y dejaron huella en la cultura pop

Sara Barquinero opina sobre un clásico de la literatura universal ‘sobrevalorado’ y dice el libro que siempre regalaría: “Es buenísimo y accesible para todo el mundo”
Infobae entrevista a la escritora tras la publicación de ‘La chica más lista que conozco’, su nueva novela

La presencia de Rusia en la Bienal de Venecia provoca una crisis interna en el ámbito cultural italiano
El ministro Allesandro Giuli se opone a la readmisión mientras que el director de la muestra Pietrangelo Buttafuoco defiende “un deshielo” para los países en guerra, entre ellos Israel e Irán

