Por qué no se come carne roja en Semana Santa

Con el Domingo de Ramos inicia una de las tradiciones más importantes para los católicos del mundo: la Semana Mayor. Durante esta época los fieles ayunan o cambian su dieta y eliminan la carne roja de sus comidas.

Bogotá, Abril 12 de 2020. La Iglesia Provincia Franciscana del Espíritu Santo recorre las calles del sur de la ciudad bendiciendo los hogares y celebrando la Semana Santa durante la cuarentena decretada por el Gobierno Nacional. (Colprensa - Camila Díaz)
Bogotá, Abril 12 de 2020. La Iglesia Provincia Franciscana del Espíritu Santo recorre las calles del sur de la ciudad bendiciendo los hogares y celebrando la Semana Santa durante la cuarentena decretada por el Gobierno Nacional. (Colprensa - Camila Díaz)

El próximo 28 de marzo se celebra el tradicional Domingo de Ramos, tradición católica que da inicio a la celebración de la Semana Santa – una de las celebraciones religiosas más importantes de Latinoamérica-. Algo habitual durante la Semana Santa es cambiar la dieta y dejar comer carne roja, pollo y cerdo para consumir pescado.

“Ha de tenerse como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el Viernes de la Pasión y Muerte del Señor y aún extenderse, según las circunstancias, al Sábado Santo, para que de este modo se llegue al gozo el Domingo de Resurrección, con elevación y apertura de espíritu”, dice el texto del Concilio de Vaticano II.

La tradición católica explica este cambio de dieta diciendo que los días Jueves Santo y Domingo de Resurrección se entra en un estado de luto por la muerte y resurrección de Jesús, por lo que se debe hacer ayuno de carnes rojas; aunque algunos más extremos solo beben agua y pan.

Otra explicación apunta a la austeridad, pues en la antigüedad comer carne de res era mucho más costoso que optar por pescado. Además, el pescado, de acuerdo con la tradición católica, representa los dos milagros de multiplicación que hizo Jesús y aparecen en el nuevo testamento.

El papa Francisco se refirió al ayuno en 2018 y aseguró que es una parte importante para el “espíritu” de los creyentes.

El ayuno debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

Sobre el tipo de dieta que se debe llevar durante la Semana Santa aseguró que, el ayuno debe ser completo o muy humilde.

El ayuno no es comer los platos de la Cuaresma. ¡Esos platos hacen un banquete! Ayunar no es cambiar los platos o hacer el pescado más sabroso, eso sería continuar el carnaval. Nuestro ayuno tiene que ser verdadero. Y si no puedo hacer un ayuno total (no consumir ningún alimento), ese que nos hace sentir hambre hasta los huesos, al menos hay que hacer un ayuno humilde, pero verdadero”

Semana Santa en Colombia se desarrollará sin procesiones

Entre el domingo 28 de marzo y el sábado 3 de abril se desarrollará la Semana Santa, la conmemoración anual de la pasión de Cristo. Y este lunes, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, dio a conocer que sostuvo una reunión con la Conferencia Episcopal de Colombia para llegar a un acuerdo sobre las actividades propias de estas festividades, teniendo en cuenta la coyuntura por el covid-19.

“Se deben mantener las medidas de bioseguridad y los protocolos deben garantizar que no haya contactos estrechos, dado que la pandemia sigue vigente y, aunque hay una tendencia a la baja en el número de casos y decesos, hay ciudades que reportan incrementos”, fueron las palabras del ministro de Salud.

En consecuencia, con la necesidad de mantener las medidas de bioseguridad quedarán prohibidas las procesiones, es decir, las acostumbradas romerías que en Semana Santa, por lo general, están relacionadas con el Viacrucis: el camino al calvario de Jesús hasta su crucifixión y muerte, dividido en 14 paradas.

“Tenemos un acuerdo para que no se hagan procesiones, que nos generan contacto demasiado estrecho”, aseguró Fernando Ruiz.

El jefe de la cartera de Salud también aseguró que en algunas ciudades, si se analiza un incremento de contagio, eventualmente se pueden llegar a fijar toques de queda, previa conversación con los alcaldes locales.

Además, las autoridades anunciaron que el sendero de Monserrate permanecerá cerrado, “dado que suele concentrar a muchas personas y en este momento no es conveniente que eso suceda”.

Sin embargo, sí estarán habilitados los servicios de funicular y teleférico, con control de aforo.

En cuanto al turismo, que también se incrementa para esta época, señaló que las actividades de este tipo no han representado un factor de contagio importante. “Ciudades como Cartagena, San Andrés, Santa Marta, han podido soportar el turismo ordenado”, agregó el jefe de la cartera de Salud.

La Conferencia Episcopal y Fernando Ruiz también conversaron sobre las celebraciones religiosas masivas en ciudades como Popayán, pero el ministro señaló que ve “muy complejo” que se realicen, dada la afectación de la capital del Cauca por el covid-19.

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