
En el ADN de mamut en coprolitos, restos congelados del permafrost del Yukón, Canadá, revelaron rastros genéticos de mamuts, bisontes esteparios y carnívoros en antiguas letrinas de ardillas prehistóricas, publicó la revista National Geographic. Ese hallazgo plantea la posibilidad de que esos animales consumieran carroña, incluidos restos de mamut, aunque no está demostrado.
La hipótesis es plausible, pero no está comprobada. El estudio citado por National Geographic halló ADN de mamut en coprolitos de ardillas terrestres del Ártico, y su coautor, Duane G. Froese, de la Universidad de Alberta, planteó que podían alimentarse de restos que encontraban en el paisaje, no que cazaran a esos animales.
PUBLICIDAD
Las ardillas prehistóricas no eran depredadoras, pero el equipo considera posible que fueran carnívoras ocasionales. Froese dijo a National Geographic que las ardillas terrestres árticas actuales son carroñeras oportunistas y que, por eso, creen probable que sus parientes antiguos comieran restos de mamut.
El hallazgo procede de depósitos del noroeste de Canadá que conservan rastros de fauna de los últimos 700.000 años. En esos depósitos también aparecieron rastros de grandes herbívoros, como mamuts y bisontes esteparios, además de antiguos lobos y pumas prehistóricos.
Qué halló el análisis del permafrost

Los ecólogos extrajeron y analizaron ADN ambiental conservado en coprolitos del permafrost de la región del Yukón. Ese material permitió identificar un linaje genético de ardillas del que no se tenía constancia hasta ahora.
PUBLICIDAD
El estudio, publicado en la revista científica Nature, también aportó las primeras señales de mamut estepario en esa región a partir de esos restos. Según National Geographic, el hallazgo muestra la variedad de fauna que prosperó allí a lo largo de cientos de miles de años.
Froese señaló que los datos proceden de un periodo corto y con cobertura limitada, pero subrayó el valor de la antigüedad de las muestras. Algunas datan de hace unos 31.000 años, cuando nuevos clados de bisontes y mamuts entraban en América del Norte por el puente de Bering.
Beringia como refugio y archivo de un ecosistema perdido
Beringia no fue solo una conexión entre continentes durante las glaciaciones. Según National Geographic, también funcionó durante cientos de miles de años como un refugio libre de glaciares para numerosas especies.
PUBLICIDAD

Mientras amplias zonas del hemisferio norte quedaban cubiertas por hielo, esa región conservó un hábitat propio. Allí se extendía una estepa dominada por pastos que sostenía mamuts lanudos, bisontes esteparios, carnívoros y mamíferos pequeños como las ardillas prehistóricas.
La fuente también indica que ese aislamiento favoreció la formación de linajes propios. Esa singularidad ecológica ayuda a explicar por qué el registro genético hallado en el suelo helado ofrece una imagen de una comunidad animal desaparecida.
Lo que sugiere el estudio y lo que aún no puede probar
La presencia de ADN de mamut en las letrinas de ardillas sugiere contacto con esos grandes herbívoros, pero no prueba de qué manera se produjo. La explicación que maneja el equipo es el consumo oportunista de carroña, una posibilidad que Froese presentó de forma expresa como hipótesis.
PUBLICIDAD
Algo parecido ocurre con los carnívoros detectados en los coprolitos. El coautor indicó que lo más probable es que intentaran entrar en el hibernáculo de las ardillas, aunque aclaró que esa idea tampoco pudo confirmarse.

Para los autores, el alcance del hallazgo no está solo en la lista de especies detectadas. Según National Geographic, los coprolitos del Yukón muestran que el permafrost puede guardar la huella genética de ecosistemas completos y permitir reconstruir la vida de Beringia a lo largo de cientos de miles de años.
Además, el estudio resalta la importancia de los análisis genéticos en muestras conservadas en permafrost para abordar preguntas sobre la interacción entre especies extintas. Los investigadores consideran que futuras investigaciones con mayor cobertura temporal y espacial podrían aportar nuevos datos sobre las relaciones ecológicas y los hábitos alimenticios de la fauna prehistórica en Beringia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La misión del telescopio Roman de la NASA podría extenderse más de lo previsto: así avanza la búsqueda de exoplanetas
Con combustible suficiente para al menos 22 años, el observatorio espacial realizará estudios científicos tras completar maniobras de ajuste y preparación. Sus condiciones actuales
La NASA encontró nuevas pruebas de agua en Marte: por qué el hallazgo reaviva la búsqueda de vida
El rover Perseverance exploró el cráter Jezero y encontró señales de al menos tres episodios distintos de interacción con líquidos, cada uno con características químicas diferentes
El secreto bajo el hielo de la Antártida: descubren restos de montañas que oxigenaron el planeta y favorecieron la vida animal
El análisis de minerales presentes en sedimentos marinos plantea que antiguas cordilleras aportaron nutrientes clave hace más de 500 millones de años
Cuál es el ave con el canto más melódico, según la ciencia
Una investigación que analizó a 123 especies distintas identificó la armonía con mejores rasgos acústicos y aportó datos sobre comunicación animal

El misterio de la luna perdida de Venus: un estudio astronómico reveló cómo la gravedad del planeta destruyó su propio satélite
Un modelo desarrollado por la Universidad de California en Riverside mostró que la rotación pausada e invertida del “gemelo” de la Tierra atrajo gradualmente al cuerpo rocoso que lo acompañaba en sus etapas iniciales




