
Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder han desarrollado un reloj atómico que utiliza láseres y átomos de estroncio, alcanzando una precisión extrema: solo pierde un segundo cada 40.000 millones de años. Este avance científico duplica la precisión del reloj atómico que anteriormente ostentaba el récord mundial.
Alexander Aeppli, un estudiante de posgrado, lideró el proyecto en el laboratorio del físico Jun Ye. Aeppli y su equipo lograron esta proeza mediante el sobreenfriamiento de los átomos de estroncio. Utilizaron láseres para mantener estos átomos a una fracción mínima por encima del cero absoluto (-273.15 °C). La precisión del reloj se mantiene mientras los electrones en los átomos de estroncio cambian entre estados cuánticos.
Aeppli dijo en un comunicado de prensa: “Queremos asegurarnos de que no estamos cambiando esta frecuencia de ninguna manera”. Resaltó la importancia de proteger los átomos de influencias externas que podrían alterar la exactitud del reloj. “Si las condiciones específicas del entorno de nuestro laboratorio causan cambios de esta frecuencia, eso es malo... significa que no nos estamos dando cuenta de la forma más verdadera de esta transición atómica”.

Una vez que lograron aislar los átomos de estroncio de interferencias externas, el equipo pudo crear un reloj con una precisión sin precedentes de ocho partes en una décima de una mil millonésima de una mil millonésima. Este valor equivale a un margen de error de un segundo cada 40.000 millones de años.
La creación de este reloj tiene implicaciones significativas para la ciencia moderna. Los relojes atómicos, al ofrecer un cronometraje ultra preciso, son herramientas vitales para testear teorías físicas y buscar fenómenos aún no comprendidos como la materia oscura. Este reloj podría detectar variaciones mínimas en las tasas de “tic-tac”, lo que es crucial para la física fuera del modelo estándar actual.
Los relojes atómicos también son utilizados para medir teorías a escalas extremadamente pequeñas, lo que incluye el fenómeno de la dilatación del tiempo descrito en la Teoría General de la Relatividad de Einstein. “Cada vez que se hacen mejores mediciones del tiempo, se abren muchas cosas nuevas que se pueden estudiar en física”, afirmó Aeppli.

La evolución de los mecanismos para medir el tiempo ha avanzado enormemente a lo largo de la historia. En la Edad del Bronce, alrededor del año 1500 a.C., los antiguos egipcios usaban relojes de sol y de agua. Hoy, se pasó de rellenar un reloj de agua diariamente a desarrollar una máquina que emplea la previsibilidad natural del mundo atómico para medir el tiempo casi sin error a lo largo de miles de millones de años.
Este avance no solo se limita a la física y la astronomía, sino que también abre nuevas oportunidades en diversas áreas científicas. Los relojes atómicos hiperprecisos pueden contribuir a realizar descubrimientos innovadores y a probar las teorías actuales con un nivel de exactitud sin precedentes.

La nueva tecnología de los relojes atómicos es un salto monumental desde los métodos antiguos. Utilizar el comportamiento cuántico de los electrones en átomos de estroncio sobreenfriados representa un avance científico incomparable. El trabajo de Aeppli y su equipo en la Universidad de Colorado Boulder y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) subraya la importancia de la precisión en la medición del tiempo.
Este reloj atómico marca un hito significativo, no solo porque es el más preciso jamás creado, sino porque abre nuevas posibilidades para la investigación científica. Desde la exploración de la materia oscura hasta la validación de teorías fundamentales de la física, este desarrollo tiene el potencial de transformar nuestra comprensión del universo.
Últimas Noticias
Describen el sorprendente mecanismo detrás de la formación de 170 mil millones de células en el cerebro
Investigadores de los Estados Unidos y Suiza analizaron tejidos de ratones y pez cebra. Por qué postularon que un modelo de linaje podría explicar mecanismos clave en la evolución cerebral

Un estallido cósmico tras un choque de galaxias desconcertó a científicos: qué reveló sobre el universo
Un equipo identificó, a 8.500 millones de años luz, una explosión de rayos gamma originada por la fusión de dos estrellas de neutrones. La energía liberada permitió rastrear cómo se forman y dispersan elementos pesados

Qué es la colectina 11, la proteína que conecta el sistema inmune con la reparación de los huesos
Investigadores del Reino Unido descubrieron que resulta clave para que la masa ósea se renueven y mantenga su fortaleza. Por qué el hallazgo abre posibilidades para tratar enfermedades desde la inmunología

El árbol de la vida se expande: hallan cientos de nuevos grupos biológicos cada año, muchos bajo amenaza
Investigadores internacionales amplían el registro de biodiversidad con la identificación de cientos de organismos poco conocidos, mientras advierten que gran parte de ellos enfrenta riesgos elevados debido al impacto humano

Giganotosaurus carolinii: así era el dinosaurio que rivalizó en tamaño con el T. rex y dejó su huella en la ciencia
El descubrimiento en el sur de Argentina aportó nuevas pistas sobre uno de los mayores carnívoros prehistóricos, su entorno cretácico y las estrategias de caza que definieron el dominio de los dinosaurios en Sudamérica


