
Esta semana se viralizaron en redes varias imágenes de un policía uruguayo tatuado con un símbolo relacionado al nazimo. Se trataría del Wolfsangel y se basa en una trampa para lobos que derivó en un símbolo apropiado luego de la Primera Guerra Mundial por los nacionalistas alemanes como una muestra de resistencia. En la Segunda Guerra Mundial fue el emblema de la División Panzer “Das Reich” de las SS nazis.
Según la explicación dada por el funcionario al sindicato policial, el tatuaje ubicado en su cuello combina con “otras muchas runas” y fueron motivo de su “simpatía con los vikingos y las tribus germanas de la época que utilizaban alfabetos similares”, informó El País. “La parte externa es un ouroboros que significa el ciclo infinito de las cosas. El gancho simboliza la protección y la libertad”, agregó el hombre.
Desde el Sindicato de Funcionarios Policiales de Montevideo (Sifpom), dijeron que para ellos no es un símbolo nazi, sino que “tiene otro significado”, aseguró el dirigente Ricardo González a Punto de Encuentro (Radio Universal). En caso de que se demuestre lo contrario, “se analiza y en base a eso se toma una resolución”, añadió.
La presidenta del sindicato policial, Patricia Rodríguez, expresó su disconformidad con la situación en redes sociales porque “todos tienen derecho a ser escuchados, pero es más fácil someter de inmediato al escarnio público a una persona sin siquiera darle la oportunidad de defenderse”.
En esta coyuntura, las diputadas frenteamplistas Micaela Melgar, Dayana Pérez e Inés Cortés solicitaron a la Cámara de Representantes que remita un pedido de informes al Ministerio del Interior con el objetivo de obtener datos más datos relacionados al tema.

Entre las inquietudes planteadas está si efectivamente se trata de un funcionario policial, si el Ministerio del Interior tiene conocimiento de que haya algún funcionario con este tatuaje, si existen “investigaciones abiertas” sobre grupos nazis en Uruguay y, en caso de que sí, si están relacionadas con el ministerio. Según declaró el jefe de Policía de Montevideo, Mario D´Elía, el hombre entró al organismo en 2004, momento en el cual no tenía tatuajes, informó El Observador.
En el documento difundido por Melgar en Twitter y dirigido al presidente de la Cámara, Ope Pasquet, se indica que la foto fue tomada el 15 de junio de este año en Montevideo y denuncian el “símbolo de odio” que este funcionario “ostenta”. “En Uruguay la incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas es un delito consagrado en el Código Penal. Es ilegal incitar al odio, al desprecio o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual”.
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