Sicariatos, desapariciones y secuestros: alcaldes del norte de Chile advierten por el aumento de los crímenes violentos en la zona

Las autoridades de las ciudades de Arica, Iquique y Antofagasta revelan sus conclusiones sobre la ola de delitos que ha azotado sus comunidades

En las últimas semanas aumentó el número de homicidios en Chile. Más allá de las macabras historias conocidas, entre los que se cuenta, desapariciones, secuestros y balaceras, se ha visto que en localidades del norte las cifras crecen. De hecho, según un último informe de la Fiscalía Regional de Tarapacá, los homicidios en la región de Tarapacá crecieron un 183 por ciento entre 2020 y 2021. Hechos de sicariato, secuestros con posterior homicidio se han tomado las regiones de Tarapacá, Arica y Parinacota y de Antofagasta, todas a más de 1.000 kilómetros de la capital, Santiago.

La noche del miércoles 18 de agosto de 2020, trabajadores de un camión recolector de basura avistaron un vehículo que se incendiaba camino al vertedero municipal, en el sector Quebrada Encantada, en la comuna de Arica. Al interior del auto se encontraban dos cuerpos calcinados, uno de ellos en el asiento trasero y el otro en el portamaletas. Otro caso el secuestro con extorsión y homicidio de Nelson Murúa Páez, en Iquique.

Las cifras de fiscalía entre 2016 y 2021 muestran un alza explosiva. En ese periodo de tiempo, en la Región de Arica y Parinacota aumentó un 125%; en Antofagasta, un 179%, y la cifra menos alentadora es la de la región de Tarapacá, donde hubo un aumento de 240% en esos cinco años. Si en 2020 en la zona se registraron 86 homicidios, en 2021 estos llegaron a 187.

En Infobae conversamos con los alcaldes de los municipios de Arica, Antofagasta e Iquique para que nos dieran su visión de lo que está pasando y cuál serían las posibles soluciones para estas regiones.

El alcalde de Arica, Gerardo Espíndola, relata la situación de su ciudad “partimos el año 2021 con crímenes terribles, especialmente de armas de fuego, cosa que en Arica no estábamos acostumbrados. Y finalizamos con 28, todos estos tienen una particularidad que no es normal en nuestro país. Este año (2022) ya llevamos dos homicidios que nos preocupan. La comunidad lo vive con mucha preocupación y miedo”.

Aseguró que “de Fiscalía dicen que efectivamente hubo un aumento, sobre todo en el uso de armas de fuego, concentrados en algunos sectores de nuestra ciudad”.

Según el edil, “esta situación que está viviendo Arica, como alcalde he hecho un diagnóstico, que se lo he planteado a los cuatro ministros del Interior que ha tenido este Gobierno, y que tiene que ver directamente con nuestra situación fronteriza. Arica tiene una frontera bastante permeable y se produce contrabando de todo tipo, de alimentos, de animales, hasta lo más terrible que vemos últimamente que es el tráfico de personas, entonces hay un gran espectro y el tráfico de armas no es algo que se descarta”.

También nos planteó lo que ha pedido a las autoridades para hacer frente a esto “se requiere una política especial de seguridad para Arica como región extrema y también para las otras regiones (Antofagasta e Iquique) del país donde la situación es mucho más grave”.

Y agregó que “se requiere una policía distinta y especial de frontera, una policía para la seguridad de la ciudad y además un tratamiento especial en materias de seguridad dada la ubicación fronteriza porque sino vamos a seguir viendo los delitos que van en aumento y si queremos resultados distintos, hay que hacer acciones distintas y para eso no se puede trabajar desde una mirada centralista y homogénea.

Po otra parte el alcalde de Iquique Mauricio Soria, recalcó que “hay que puntualizar que esto no es mezclar migración con delincuencia, son dos cosas distintas. Al no tener el control de las fronteras, hay un crimen organizado transfronterizo y eso genera que no haya un control adecuado y que sea muy difícil para las policías y fiscalía poder actuar”.

“Nosotros le estamos pidiendo al Gobierno Central que tome a la Región de Tarapacá como una región fronteriza, que haya la especialización de lo que significa ser frontera. Hay que entender que esta es muy permeable, distinto a lo que podemos entender en las de la región central que la Cordillera de Los Andes hace su trabajo de cierre”.

Enfatizó en que “necesitamos que se adopten estas medidas, que se le de esa visión de parte del Gobierno Central, porque si no lo entienden, pasa lo que está pasando ahora. Después de un año y medio se dan cuenta que la frontera es bastante amplia, son más de 300 kilómetros y que uno puede pasar caminando por cualquier parte” y aseguró que “necesitamos expertos y recursos para abordar el tema de la seguridad en las regiones del norte de Chile”.

Y finalizó con que “al no haber un buen control fronterizo, no se sabe quienes han entrado al país, sabemos que mucha gente ha venido a Chile a buscar un futuro, a trabajar y la Región de Tarapacá es de inmigrantes, nunca hemos tenido problema con eso. Pero lo que existe hoy es un descontrol y un desconocimiento de las personas que ingresan, entonces entran muchas personas que vienen a trabajar, pero también entre ellas se cuelan personas que andan en otras cosas y al no haber vigilancia no sabemos quienes son”.

Finalmente conversamos con el alcalde de Antofagasta, Jonathan Velásquez quien nos dio a conocer la situación de esa ciudad. “En 2020 se registraron 63 homicidios y en 2021 se redujo en 49 los casos, pero se ha registrado un aumento en uso de armas de fuego. Hay registro de incautaciones y detenciones de la Policía de Investigaciones (PDI) y también de Carabineros en la que se han desbaratado organizaciones criminales que están adaptando armas”.

Y comentó que dentro de la ciudadanía “más que sensación de inseguridad y temor, yo creo que es generalizado el tema de la impunidad, porque saben que si denuncian a alguien, a los días va a quedar libre y eso es lo que no deja tranquila a las familias. Espero que la promulgación de la Ley de Control de Armas le de más seguridad y tranquilidad, pero hasta el momento la población está aburrida de lo que es la ¨puerta giratoria¨.”

Y coincidió con el alcalde de Iquique en que “mucha gente asocia estos delitos a la llegada de inmigrantes o de personas ilegales, pero la realidad y de acuerdo con las cifras no es real, porque no implica que a mayor cantidad de personas que vienen de afuera haya mayor cantidad de estas personas implicadas en delitos violentos”.

Y aseguró que el problema es “la dotación de policías está mal repartida, siendo de región somos excluidos, a pesar de que tenemos un peso político que en el resto del país no se dan cuentan aun, y por eso los recursos no están bien repartidos. La mañana del viernes hubo un temblor de 5.1 grados y ningún noticiero lo sacó al aire, también se espera que caigan lluvias de las que no estamos acostumbrados y nadie del Gobierno central nos presta ayuda, en temas se seguridad es lo mismo”.

Una de las últimas decisiones fue que la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota designó un fiscal preferente para investigar este tipo de crímenes. El fiscal regional Mario Carrera, explicó que la calidad de “preferente” permite que la carga en otros delitos disminuya y sea absorbida por otros persecutores, dejándolo con mayor disponibilidad de tiempo para que se dedique a estas causas.

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