Paciencia en Irán, continuidad con Taiwán y presión a la OTAN: Hegseth en Singapur

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María Carcaboso Abrié

Singapur, 30 may (EFE).- La "paciencia" que el presidente estadounidense, Donald Trump, está dispuesto a tener hasta alcanzar un “gran acuerdo” con Irán y la insistencia en que la política respecto a Taiwán se mantiene sin cambios y renovadas presiones a la OTAN marcaron este sábado la intervención del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, en el principal foro de seguridad de Asia, el Diálogo Shangri-La.

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Su discurso abrió la jornada de debate en Singapur y estuvo repleto de elogios a los países asiáticos que han reforzado sus capacidades militares o endurecido sus políticas de defensa, entre ellos Japón, Corea del Sur o Filipinas, en línea con las demandas de Washington.

No fueron así sus palabras para Europa y la Alianza Atlántica, a las que exigió mayor responsabilidad en materia de defensa: "deberían tomar nota", advirtió.

Las alusiones a Irán y Taiwán, los dos asuntos que más expectación generaban, no aparecieron durante la intervención inicial de Hegseth, sino en el turno de preguntas, dando pie a respuestas menos rígidas de lo habitual por parte de altos cargos de Defensa.

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Hegseth reveló que había hablado por teléfono esta misma mañana con Trump, quien le pidió que transmitiera su "paciencia" en las negociaciones que Washington mantiene con Teherán, mediadas por Pakistán.

"Cualquier acuerdo va a ser un gran acuerdo, y él es paciente en su búsqueda", afirmó Hegseth, quien pese a las conversaciones de paz en curso subrayó que EE. UU. tiene munición "más que suficiente" para continuar el conflicto,

Antes de estas declaraciones del jefe del Pentágono, Trump mantuvo una reunión con su equipo de seguridad en la Casa Blanca con el objetivo de tomar una "decisión final" sobre la guerra que concluyó sin acuerdo, explicó bajo anonimato un alto cargo del Gobierno estadounidense a The New York Times.

La Administración Trump cree estar cerca de un trato, pero quedan ciertos asuntos por debatir, como el desbloqueo de fondos iraníes, de acuerdo con el diario.

El titular de Defensa de Catar, Saoud bin Abdulrahman Al Thani, fue uno de los primeros ponentes del Shangri-La en aludir abiertamente a las consecuencias derivadas del bloqueo del estrecho de Ormuz, arteria del comercio energético global.

Alertó de que una crisis como la causada por la obstrucción al tránsito en esta estratégica vía podría ocurrir en cualquier región si las rutas navegables se convierten en herramienta de presión política.

La cuestión de Taiwán, isla autogobernada que China considera parte de su territorio y a la que Washington podría defender en  caso de ataque, era otro foco inevitable del foro, especialmente después de la reciente cumbre entre Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, en Pekín.

Preguntado por la suspensión temporal de una importante transferencia de armamento a Taipéi –que ha sido relacionada por Washington con el conflicto en Irán –, Hegseth respondió: "cualquier decisión sobre futuras ventas de armas a Taiwán es de Trump".

Tras su reunión con Xi, Trump reconoció que la venta armamentística a Taipéi le sirve de "baza negociadora" con China, cuyas relaciones con EE. UU. atraviesan el mejor momento "en muchos años", destacó hoy el propio Hegseth.

El secretario de Guerra aclaró: "La política sobre Taiwán es la misma que al comienzo de esta Administración".

Fiel al reclamo habitual de Washington, Hegseth insistió en la necesidad de que los aliados incrementen su gasto militar. "Estados Unidos necesita socios, no protectorados", afirmó.

"Las alianzas no se juzgan por el número de banderas, sino por el número de formaciones militares. No necesitamos más conferencias; necesitamos más capacidad de combate", declaró, precisamente durante uno de los principales foros internacionales de seguridad.

Hegseth aseguró que "Europa Occidental debería tomar nota" del refuerzo militar de algunos países asiáticos y aceptar que "la era en la que EE. UU. subvencionaba la defensa de las naciones ricas ha terminado".

La postura encaja con el repliegue de recursos anunciado por Trump, quien la semana pasada dijo que enviaría a Polonia 5.000 soldados después de cancelar el despliegue de 4.000 efectivos en ese país y ordenar la salida de otros 5.000 de Alemania.

La agenda de Hegseth en Singapur también incluyó reuniones con sus colegas de Japón, Australia, Filipinas y Nueva Zelanda de las que no abundaron detalles, pero al término de las cuales aludió al "compromiso con la paz mediante la fuerza" tanto de Washington como de algunas de estas naciones.

También anunció junto a los responsables de Defensa australiano y británico, Richard Marles y John Healey, respectivamente, un nuevo programa de submarinos no tripulados enmarcado en la alianza trilateral de seguridad AUKUS, creada para contrarrestar a China del Indopacífico. EFE

(foto)(vídeo) (Informe a cámara)