Isidor deja todo igual en otro examen que transmite a Haití buenas vibraciones

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Redacción Deportes, 31 mar (EFE).- La primera vez nadie la olvida y es casi seguro que el delantero del Sunderland inglés Wilson Isidor siempre tendrá presente que su primer gol con la selección de Haití valió un empate 1-1 con Islandia que refuerza las buenas vibraciones a 74 días del debut en el Mundial con la selección de Escocia.

Isidor, quien fue convocado por primera vez para los partidos amistosos de finales de marzo por el entrenador francés Sébastien Migné, resultó intrascendente el sábado en el choque que los Granaderos perdieron por 1-0 ante Túnez en el mismo escenario de hoy, el BMO Field de Toronto, una de las sedes del Mundial.

Pero en su segunda experiencia, el jugador nacido hace 25 años en la ciudad francesa de Rennes resultó incisivo, escurridizo e incómodo para sus custodios, como suele presentarse en la Premier League.

Los de Migné no tuvieron un buen comienzo y se mostraron espesos durante el primer tiempo ante un rival que no se clasificó al Mundial, pero mostró rebeldía durante las eliminatorias europeas en un grupo dominado por Francia y Ucrania.

En el segundo tiempo el panorama cambió, aunque la primera alegría llegó para los Vikingos gracias a un gol del centrocampista de 36 años Gylfi Sigurðsson.

Corrían 61 minutos del partido y de nuevo la Rojiazul se veía obligada a remar contra la corriente.

La ventaja no era producto de la casualidad, pues los mismos islandeses dieron muestra de su ambición al igualar días atrás 2-2 con Canadá, una de las selecciones anfitrionas de la edición 23 del Mundial.

La exigencia resultó positiva para el laboratorio de Migné, pues sus pupilos demostraron hoy, como el sábado ante Túnez, que saben sufrir y resistir ante la adversidad.

Y además Isidor demostró que a la hora de salvar los muebles del naufragio, en sus botas tiene pólvora suficiente y experiencia valiosa acumulada incluso desde su formación en las divisiones sub-17 y sub-20 de Francia. EFE