En el año 2025, los hogares españoles con menores ingresos experimentaron un incremento notable en la carga económica asociada a la asistencia dental, alcanzando un 20,2 por ciento en comparación con el 13,3 por ciento observado entre quienes poseen mayores ingresos. Según publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), este aumento acentúa las diferencias en el acceso a los servicios odontológicos según el nivel de recursos económicos. El estudio, que abarcó a 72.000 personas de 16 años o más en toda España, identifica brechas sustanciales no solo en la frecuencia de acceso, sino también en la presión financiera que enfrentan los distintos sectores de la población al buscar atención sanitaria.
Tal como detalló el INE, el 67,4 por ciento de quienes cuentan con altos ingresos visitó al dentista durante 2025, mientras que entre las personas con ingresos bajos la cifra se situó en el 42,3 por ciento. Esta brecha de casi 25 puntos porcentuales revela una desigualdad persistente en el ámbito de la salud bucodental. Además, las diferencias se replican en el acceso a médicos especialistas: el 68,1 por ciento de las personas con ingresos elevados acudió a alguna consulta especializada, frente al 50,4 por ciento registrado entre quienes están en el grupo de ingresos más bajos.
En lo referente a la atención primaria, la disparidad es menos marcada. El 81,2 por ciento de los hogares con recursos elevados recurrió al médico de familia, mientras que el dato para hogares con ingresos bajos fue del 79,3 por ciento. En términos generales, el 81,3 por ciento de la población de 16 años o más recurrió al médico de familia en 2025, el 58,7 por ciento visitó a un especialista y el 55 por ciento recibió atención odontológica en el último año. Los porcentajes reflejan un ligero aumento respecto a 2022: 3,7 puntos más en médicos de familia, 2,9 en especialistas y 3,1 en dentistas.
El informe del INE también profundiza en las dificultades económicas relacionadas con el acceso a la salud. Los gastos en asistencia médica, que incluyen visitas tanto al médico de familia como a especialistas, se convirtieron en una carga pesada para el 8,4 por ciento de los hogares en 2025, cifra superior al 7,0 por ciento registrado en 2022. Por el contrario, la carga asociada a la adquisición de medicamentos se redujo del 6,9 por ciento en 2022 al 6,7 por ciento en 2025. En cambio, la proporción de hogares que reportaron dificultades para afrontar los gastos de atención dental aumentó, subiendo del 17,0 al 18,7 por ciento en el mismo período.
Según consignó el INE, la presión económica de los gastos médicos varía claramente según el nivel de renta. Solo el 7,9 por ciento de los hogares con ingresos altos percibió los costes de asistencia médica como una carga significativa, en comparación con el 8,8 por ciento de los hogares con ingresos más reducidos. La diferencia es aún mayor en los gastos de asistencia dental y medicamentos: el 20,2 por ciento de los hogares con menores recursos señaló dificultades con los costes dentales, frente al 13,3 por ciento entre los hogares con mayores ingresos. En cuanto a los medicamentos, el 8,5 por ciento de los hogares de menores recursos tuvo dificultades, mientras que entre quienes tienen ingresos mayores la cifra bajó al 4,2 por ciento.
El estudio del INE también analizó comportamientos relacionados con la salud. En 2025, disminuyó el porcentaje de la población que fuma y bebe con frecuencia, pero también se observó una menor ingesta diaria de frutas y verduras. La proporción de personas que fuman a diario descendió del 17,1 por ciento en 2022 al 15 por ciento en 2025, mientras que el 78,4 por ciento declaró no haber fumado en los últimos 12 meses, ligeramente por encima del 76,6 por ciento de 2022.
En relación al consumo de alcohol, también se detectó una disminución. El 5,6 por ciento de los encuestados afirmó beber a diario, mientras que el 24,1 por ciento lo hizo varias veces por semana, cifras inferiores a las de 2022 (7,5 por ciento y 27,2 por ciento, respectivamente). Además, creció el porcentaje de quienes no consumieron alcohol, pasando del 31,3 por ciento en 2022 al 33,9 por ciento en 2025.
Los hábitos de salud varían según el nivel de ingresos, reportó el INE. El 15,9 por ciento de quienes conforman el grupo de ingresos bajos fueron fumadores diarios en 2025, cifra que desciende al 11,5 por ciento entre quienes reportan mayores ingresos. Al observar el consumo diario de alcohol, el 4,8 por ciento de las personas con bajos ingresos lo realizaron, frente al 6,5 por ciento de aquellos con ingresos elevados.
Respecto a la alimentación, el informe identificó una reducción en la ingesta diaria de frutas y verduras. Solo el 63,2 por ciento de la población declaró consumir fruta a diario en 2025, cuando en 2022 la cifra era del 67,1 por ciento. El consumo diario de verduras, ensaladas o legumbres presentó una disminución, con un 47,7 por ciento en 2025, 3,3 puntos menos que en 2022. Al segmentar la información por nivel de ingresos, se observa que el 68,9 por ciento de quienes tienen mayores ingresos consumieron fruta todos los días, mientras que la cifra fue del 57,4 por ciento en el grupo de ingresos bajos. Situación similar se presenta en el consumo de verduras, ensaladas o legumbres: un 51,5 por ciento en el grupo de mayores ingresos y un 46,0 por ciento en el grupo de menores recursos.
La Encuesta de Condiciones de Vida también arrojó datos sobre sobrepeso y obesidad entre la población de 16 años o más. La obesidad afectó al 14,7 por ciento en 2025, idéntico al dato registrado en 2022, mientras que el sobrepeso aumentó una décima hasta situarse en el 35,8 por ciento. El perfil según ingresos muestra que la obesidad tuvo una mayor prevalencia entre personas con menores ingresos (17,3 por ciento) frente al grupo con mayores ingresos (10,8 por ciento). Para el sobrepeso, la diferencia también es notable: un 36,9 por ciento en el grupo de ingresos bajos comparado con un 33,3 por ciento entre los ingresos altos.
De acuerdo con el INE, estos resultados reflejan una persistente desigualdad social en el acceso y en la experiencia de la atención sanitaria en España, con diferencias marcadas por el nivel de recursos económicos en la utilización de servicios, los costes que representan para los hogares y los hábitos de vida asociados a la salud.
Últimas Noticias
Marco Rubio critica a España por vetar el uso de las bases y su espacio aéreo y "presumir" de ello
