El Cairo, 29 mar (EFE).- La cadena de televisión catarí Al Araby denunció un ataque contra su oficina en la capital iraní, Teherán, en la madrugada de este domingo que dejó al edificio "en riesgo de derrumbe" y causó una decena de heridos, pero ninguna víctima mortal.
"La oficina de la Televisión Al Araby sufrió daños significativos debido a un ataque de misiles que afectó el edificio que acoge la sede", informó el medio en un comunicado compartido en sus redes sociales, en el que agregó que "todos los compañeros periodistas, fotoperiodistas y técnicos están bien", pese a que diez personas de los edificios adyacentes resultaron heridas, según la Media Luna Roja.
El ataque tuvo lugar a las 08.45 hora local (05.15 GMT) y afectó al edificio, que quedó "en riesgo de derrumbe y donde no se puede permanecer", si bien "no todas las oficinas han sido muy afectadas, pero otras fueron destrozadas en gran medida".
Equipos de rescate junto con la Media Luna Roja iraní y la Defensa Civil llegaron minutos después del ataque y, según el medio, todavía siguen levantando los escombros de las zonas afectadas.
Pese al ataque, Al Araby indicó que su equipo continúa "con su trabajo de cobertura global y profesional de los acontecimientos de la guerra" y recordó que poner en riesgo a los equipos periodistas contradice las leyes internacionales.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha derivado en ataques iraníes contra objetivos militares y estratégicos en distintos países aliados de Washington en Oriente Medio.
Últimas Noticias
La OMS denuncia la muerte de un sanitario y la destrucción de un almacén con material médico en el sur de Líbano
La intensificación de la ofensiva israelí en el sur de Líbano ha causado bajas entre profesionales de la salud y pérdidas significativas en la infraestructura sanitaria, según denunció Tedros, quien reclamó el "cese inmediato" de estos ataques

Muere un trabajador indio en un ataque iraní contra una planta desalinizadora en Kuwait
Las autoridades locales señalan que el recinto afectado sufrió graves daños durante el ataque, en un contexto marcado por tensiones regionales crecientes y enfrentamientos tras la reciente ofensiva de Estados Unidos y aliados contra objetivos en Irán
