Francia entra en una de las carreras al Elíseo más impredecibles en décadas

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París, 29 mar (EFE).- Recién renovados los consejos municipales, el panorama político francés entra en una fase de intensa actividad de cara a las elecciones presidenciales de 2027, con partidos y dirigentes encauzando sus procesos de nominación o sus candidaturas para suceder a Emmanuel Macron, quien tiene que dejar el Elíseo tras dos mandatos consecutivos.

Una carrera al Elíseo de 2027 que se perfila abierta e incierta, a un año de la cita con las urnas.

Según una nueva encuesta publicada hoy por BFMTV y La Tribune Dimanche, el presidente del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés), Jordan Bardella, estaría muy por delante en la primera vuelta de las elecciones presidenciales si la votación se celebrara en una semana.

Y, en la segunda vuelta, solo el recién reelegido alcalde de Le Havre y ex primer ministro, el centrista Édouard Philippe, podría derrotarlo.

El tercer puesto se lo disputarían el líder de La Francia Insumisa (LFI), el radical de izquierdas Jean-Luc Mélenchon, y el fundador de Plaza Pública, el socialdemócrata Raphaël Glucksmann, que serían ampliamente derrotados en un eventual cara a cara en la segunda vuelta con el candidato del RN, según el sondeo.

En los extremos del espectro político, algunas posiciones parecen más definidas. Mélenchon aparece como el candidato natural de LFI, aunque aún no ha oficializado su cuarto intento de ser el inquilino del palacio del número 55 de la mítica calle Faubourg Saint Honoré.

Mientras, al otro extremo que traza el péndulo político, RN tiene como figura central a su líder natural, Marine Le Pen, cuya cuarta candidatura dependerá de la resolución judicial en apelación prevista para el próximo verano en el caso sobre supuesta malversación de fondos públicos europeos. En paralelo, Bardella se perfila como alternativa en caso de inhabilitación.

La fragmentada izquierda entra en una fase de ebullición sin visos de poder consensuar una candidatura común. Varias figuras han dado pasos concretos, especialmente en el marco de una primaria parcial prevista para octubre próximo.

Entre los nombres que ya han dado un paso formal o casi destacan los diputados François Ruffin y Clémentine Autain, ambos posicionados para esa primaria y disidentes del movimiento de Mélenchon, así como la líder ecologista Marine Tondelier y el diputado socialista Jérôme Guedj.

Sin embargo, pesos pesados del Partido Socialista, como el expresidente François Hollande, siguen en una posición ambigua.

Esta falta de definición se produce en un contexto de fuertes tensiones estratégicas internas, especialmente tras los matizados resultados y desacuerdos por los pactos en algunas listas con LFI en la segunda vuelta de las elecciones municipales de este marzo.

En el bloque presidencial, la competencia también se intensifica. El ex primer ministro Édouard Philippe fue el primero en declararse candidato y busca consolidar su perfil tras su reelección como alcalde de Le Havre.

Por su parte, el también exjefe del Ejecutivo Gabriel Attal, actual líder del partido Renacimiento de Emmanuel Macron, y el ministro de Justicia Gérald Darmanin exploran sus opciones, en medio de debates sobre la conveniencia de organizar primarias para designar un candidato único del centro.

En la derecha tradicional, Los Republicanos también enfrentan divisiones sobre el método de selección.

El líder del partido, Bruno Retailleau, ya ha anunciado su candidatura, mientras que el presidente de la región Altos de Francia, Xavier Bertrand, se prepara sin querer pasar por primarias.

Otras figuras como el alcalde de Cannes, David Lisnard, o el efímero ex primer ministro Michel Barnier podrían sumarse a la contienda, pero la posibilidad de unas primarias abiertas genera tensiones internas.

Más allá de estos bloques, otras candidaturas se perfilan. Es el caso del ex primer ministro Dominique de Villepin, que regresa a la escena política con su movimiento La Francia Humanista, mientras que el soberanista Nicolas Dupont-Aignan y el presidente de Unión Popular Republicana François Asselineau ya confirmaron su intención de presentarse.

En el partido ultraderechista Reconquista, la eventual candidatura de Éric Zemmour sigue en suspenso, mientras que emerge la joven figura de Sarah Knafo tras superar la primera vuelta en los comicios por París.

Con este panorama, la carrera hacia el Elíseo se perfila como una de las más fragmentadas e impredecibles de las últimas décadas en Francia. EFE