El embajador de EEUU ve en el bloqueo al patriarca de Jerusalén un "lamentable abuso de poder"

Crecen las tensiones diplomáticas tras la decisión de Israel de impedir el ingreso del cardenal Pierbattista Pizzaballa a una ceremonia en el Santo Sepulcro, generando rechazos de Estados Unidos, Francia, Italia y otras naciones europeas

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El respaldo internacional al cardenal Pierbattista Pizzaballa y a los cristianos de Tierra Santa se ha intensificado luego de que varios líderes europeos expresaran su inconformidad con la medida tomada por las autoridades israelíes. Según informó Europa Press, la decisión de la Policía de Israel de impedir la entrada al patriarca latino de Jerusalén para la celebración del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro ha generado no solo reacciones desde Estados Unidos, Francia e Italia, sino que además ha recibido rechazos de otros gobiernos como Portugal, Polonia, la Autoridad Palestina y Jordania.

El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, calificó lo ocurrido como un “lamentable abuso de poder que ya está teniendo importantes repercusiones a nivel mundial”, de acuerdo con lo publicado por Europa Press. Huckabee expresó su desconcierto ante la explicación ofrecida por el Gobierno israelí, el cual argumentó motivos de seguridad debido a las restricciones establecidas por el Ejército como medida preventiva frente a la posibilidad de ataques iraníes. El diplomático estadounidense declaró que resulta complicado comprender o justificar la prohibición de entrada para el cardenal Pizzaballa, subrayando que la ceremonia religiosa se iba a realizar prácticamente a puerta cerrada y con una cantidad de asistentes considerablemente inferior al límite de 50 personas permitido en reuniones sociales bajo la normativa vigente.

Europa Press consignó también que Huckabee, identificado como un aliado cercano de Israel e incluso antiguo gobernador de Arkansas y ministro bautista, destacó en sus declaraciones que la aplicación de restricciones como estas no puede extenderse a figuras religiosas de alto nivel en el marco de celebraciones privadas tan relevantes dentro del calendario cristiano.

En el contexto europeo, la reacción del gobierno italiano ha sido de las más categóricas. La primera ministra, Giorgia Meloni, manifestó su condena, asegurando que impedir el ingreso del Patriarca de Jerusalén y el Custodio de Tierra Santa a la misa del Domingo de Ramos representa una ofensa a la libertad religiosa, tanto para los creyentes como para cada comunidad que reconoce este derecho fundamental.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, ofreció su respaldo públicamente al Patriarca Latino y a la comunidad cristiana de Jerusalén a través de redes sociales, asegurando su “pleno apoyo” y sumándose a la condena por el impedimento para celebrar la misa en el Santo Sepulcro durante esta fecha crucial para la comunidad católica.

Además del rechazo europeo, la Autoridad Palestina emitió declaraciones en contra de la medida israelí, acorde a lo reportado por Europa Press. Portugal y Polonia también elevaron su preocupación, apoyando las críticas internacionales por la situación. En Medio Oriente, Jordania, país que ostenta el estatus de garante de la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, denunció estos hechos “en los términos más enérgicos”, considerando lo sucedido como una “flagrante violación del derecho internacional, del derecho internacional humanitario y del statu quo jurídico e histórico vigente”, además de señalarlo como una vulneración al derecho de acceso sin restricciones a los espacios de culto religioso.

De acuerdo con la información de Europa Press, el Ejecutivo israelí justificó la restricción para el cardenal Pizzaballa y otros líderes religiosos como parte de un paquete de medidas preventivas adoptadas ante amenazas externas concretas durante un periodo de elevada tensión en la región. Las autoridades militares israelíes ordenaron estas medidas para restringir movimientos en zonas consideradas especialmente sensibles, particularmente en momentos de celebraciones religiosas de alto perfil.

A pesar de los argumentos presentados por Israel, la respuesta internacional sugiere que el motivo de seguridad expuesto no logra convencer a múltiples gobiernos y organizaciones, dada la naturaleza privada y limitada en cuanto a número de asistentes de la ceremonia en cuestión. Europa Press destacó que, aunque existe reconocimiento a la legítima preocupación por la seguridad por parte de los países intervinientes, persiste el reclamo por la protección de la libertad religiosa incluso bajo circunstancias excepcionales.

El bloqueo al acceso de los máximos representantes religiosos católicos para oficiar misas en lugares emblemáticos como el Santo Sepulcro ha traspasado el ámbito religioso, convirtiéndose en un factor de tensión diplomática entre Israel y varios de sus aliados tradicionales y socios regionales e internacionales.

En distintos comunicados y pronunciamientos públicos recogidos por Europa Press, los gobiernos afectados reiteraron que la defensa del libre ejercicio de creencias y la posibilidad de celebrar los ritos esenciales de las diversas confesiones suponen un compromiso internacional de carácter legal y simbólico. Las repercusiones derivadas de este episodio continúan expandiéndose a otras instituciones y actores implicados en la administración de los lugares sagrados en Jerusalén y en la protección de los derechos consagrados en tratados y acuerdos internacionales.