Venezuela extraditará a Panamá al sospechoso de un "atentado terrorista" en el que murieron 21 personas en 1994

Ali Zaki Hage Jalil, arrestado en Venezuela y reclamado por Panamá, será entregado tras una decisión judicial que representa un avance en el caso del ataque contra un vuelo en 1994 que cobró vidas de ciudadanos panameños y estadounidenses

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Las autoridades estadounidenses han manifestado su interés en la resolución del caso debido a que entre las víctimas del ataque se encontraban ciudadanos estadounidenses, de acuerdo con información del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá. Esta participación internacional subraya la relevancia del caso, que permanece abierto desde hace treinta años, tras el atentado que costó la vida a veintiún personas en un vuelo de la aerolínea Alas Chiricanas. El Gobierno de Panamá comunicó este viernes que Venezuela aprobó la extradición de Ali Zaki Hage Jalil, identificado como el presunto responsable del atentado.

Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores panameño, Hage Jalil, de nacionalidad colombiana por nacimiento y venezolano por naturalización, fue detenido en Venezuela en noviembre del año anterior, luego de que Panamá solicitara su captura internacional a través de una alerta roja. Las autoridades panameñas formalizaron la petición de extradición en enero de 2026. El medio de comunicación detalló que la extradición responde a una decisión judicial venezolana y marca un punto de inflexión en el proceso del emblemático caso en la historia reciente del país centroamericano.

La aprobación de la extradición estuvo precedida por un proceso judicial en Venezuela, donde se valoraron los obstáculos legales derivados de la nacionalidad venezolana de Hage Jalil. La legislación local impone restricciones a la entrega de ciudadanos nacionales, lo que añadió un nivel de complejidad al trámite, según explicó el Ministerio panameño de Relaciones Exteriores. Pese a esto, la petición prosperó y la justicia venezolana concedió el traslado del detenido, abriendo con ello la fase de coordinación entre ambos países para su entrega y eventual enjuiciamiento en territorio panameño.

El atentado tuvo lugar el 19 de julio de 1994, cuando la aeronave de Alas Chiricanas estalló pocos minutos después de despegar del aeropuerto Enrique Jiménez, ubicado al norte de la capital panameña, reportó la Cancillería. Aquella explosión provocó la muerte de veintiún personas, entre las cuales se encontraban empresarios panameños de origen judío, según datos de los servicios de inteligencia israelíes citados por el medio.

Autoridades panameñas, como el expresidente Ernest Pérez Balladares, han recordado que informes de la época atribuían la causa del accidente a un artefacto explosivo. Las investigaciones iniciales apuntaron a que el ataque respondía a motivos de odio, especialmente después de que en 2017 el gobierno israelí aportara nuevos reportes sobre el atentado, sugiriendo que se trató de un acto de sabotaje contra la comunidad judía panameña.

El comunicado oficial panameño enfatizó, tal como publicó el medio, que existen indicios que vinculan a Hage Jalil con una organización terrorista internacional, aunque no se proporcionaron detalles adicionales sobre esa supuesta afiliación. Panamá destaca el avance que representa la decisión venezolana para la causa judicial, indicando que ahora corresponde a las autoridades panameñas coordinar el traslado y posterior judicialización del extraditado.

El atentado de 1994 permanece como uno de los ataques más graves en la historia reciente de Panamá, dada la nacionalidad de las víctimas y el modo en que fue perpetrado. El Ministerio panameño subrayó, según detalló la fuente, que la investigación se ha mantenido activa, buscando esclarecer tanto las causas del ataque como las conexiones internacionales implicadas en el caso.

La operación de extradición ocurre en un contexto de cooperación judicial entre gobiernos de América Latina, donde la resolución de casos transnacionales vinculados a delitos graves depende de la colaboración interestatal. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá aclaró que, con la aprobación venezolana, el proceso avanza hacia la entrega formal del acusado, a la espera de que se concreten los trámites logísticos y legales necesarios.

La aeronave siniestrada transportaba, según informes de inteligencia israelíes recogidos por el medio, a ciudadanos panameños y estadounidenses, así como a otros pasajeros, la mayoría de origen judío. El siniestro fue atribuido en su momento a la explosión de un artefacto colocado a bordo, lo que condujo a la hipótesis de que se trató de un atentado motivado por el odio y dirigido a miembros de la comunidad judía.

Con la extradición de Ali Zaki Hage Jalil, las autoridades panameñas esperan avanzar hacia el esclarecimiento de los hechos y el procesamiento del presunto responsable. De acuerdo con el comunicado oficial, este avance representa un paso importante en un caso que no solo impactó a las familias de las víctimas, sino también a la seguridad y la justicia internacionales, dada la presunta conexión del ataque con redes terroristas globales.