Una protectora de animales pide investigar al 'Vampiro de Humanes' por posible quebrantamiento de medidas cautelares

El Refugio denuncia que el acusado, procesado por presunto maltrato y prohibido de ejercer actividades vinculadas al sector veterinario, asiste a clases en la Complutense, lo que podría derivar en nuevas acciones legales según la organización

Guardar
Imagen DXWUSFH34NALREULLNFTNJOSZY

La organización El Refugio ha recibido información, mediante una comunicación oficial de la Decana de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, que confirma que Luis Miguel V.F., conocido como 'El Vampiro de Humanes', se encuentra matriculado y está asistiendo a asignaturas preprofesionales relacionadas con el ámbito veterinario desde el 12 de enero, con previsión de cursarlas hasta comienzos de mayo del año siguiente. Según informó El Refugio a través de un comunicado recogido por diversos medios, esta situación podría constituir un quebrantamiento de las medidas cautelares impuestas al acusado, quien actualmente enfrenta un procedimiento judicial por varios delitos.

De acuerdo con lo publicado por El Refugio, las restricciones judiciales contra Luis Miguel V.F. incluyen la prohibición expresa de la tenencia de animales, así como de la realización de cualquier actividad relacionada con ellos durante el periodo que dura la investigación penal. Estas medidas fueron dictadas por un Juzgado de Instrucción de Fuenlabrada tras la apertura de diligencias por presuntos delitos de maltrato a animales domésticos, falsedad documental e intrusismo profesional. El medio detalla que el proceso judicial comenzó tras denunciarse que el investigado habría torturado a animales bajo su cuidado para luego comercializar su sangre.

El Refugio señaló que tuvo conocimiento de la presencia de Luis Miguel V.F. en las aulas de la Facultad de Veterinaria gracias a un escrito de la Decana de dicho centro universitario. En esa comunicación, la autoridad académica admitía estar al tanto de la existencia de medidas cautelares sobre el alumno, aunque el propio acusado no habría facilitado información sobre esas restricciones en el entorno universitario. Según consignó la organización, este comportamiento podría interpretarse como un intento deliberado de esconder la situación judicial en la que se encuentra.

En palabras del presidente de la organización protectora, Nacho Paunero, recogidas en las comunicaciones de El Refugio, la solicitud de investigar estos hechos se fundamenta en la convicción de que se está desobedeciendo una orden judicial que prohíbe expresamente cualquier contacto profesional o académico con animales. Paunero expresó, según lo consignado por El Refugio, que este tipo de actuaciones "evidencian un desprecio absoluto a la Justicia, a la Universidad, y a los propios animales", planteando la posibilidad de que se abra una nueva causa penal contra Luis Miguel V.F. por la presunta violación de las medidas cautelares.

La protectora explicó en su comunicado que el acusado tiene desde hace meses un proceso penal abierto, en el que se investigan hechos de destacada gravedad, en concreto, las acusaciones de torturar animales supuestamente bajo su tutela y beneficiarse económicamente de la venta de su sangre. De acuerdo con el medio, la obligación de mantener al investigado alejado de cualquier actividad vinculada al bienestar animal se dispone con la finalidad de evitar la reiteración o agravamiento de conductas similares durante la instrucción penal.

Tal como informó El Refugio, los responsables universitarios confirmaron por escrito haber tenido conocimiento de las medidas cautelares mientras el estudiante seguía matriculado y participando en las prácticas y clases pertinentes. Este hecho, según la interpretación de la organización, reforzaría la necesidad de una investigación particular sobre la actuación tanto del acusado como de los responsables académicos que estuvieron al tanto de la situación.

El Refugio manifestó en su escrito que la supuesta omisión de comunicación por parte de Luis Miguel V.F. al iniciar sus estudios podría constituir una infracción a lo dispuesto judicialmente, por lo que consideran pertinente la investigación del caso y el posible inicio de un nuevo proceso judicial. El colectivo animalista subrayó que la protección efectiva de los animales y el cumplimiento estricto de las órdenes penales requieren una vigilancia activa sobre quienes figuran en procesos por delitos de esta naturaleza, como detalla el propio comunicado.

El caso de Luis Miguel V.F. se remonta a la apertura de la investigación en Fuenlabrada, donde, según informó El Refugio, el acusado ya había acumulado antecedentes e indicios sobre prácticas de maltrato, falsificación de documentos e intrusismo en el ejercicio de la profesión veterinaria. Esta acumulación de supuestos delitos determinó que la medida cautelar no solo prohibiese la tenencia, sino cualquier modalidad de trato o actividad con animales, incluso en entornos académicos orientados a la futura profesionalización.

El comunicado y la postura institucional del presidente de El Refugio reflejan la preocupación por los posibles fallos en el control de cumplimiento de las restricciones judiciales. Según detalló el colectivo, ahora corresponderá a las autoridades investigar si la presencia y participación activa de Luis Miguel V.F. en los cursos preprofesionales de la Complutense constituye un quebrantamiento tipificado y si este hecho derivará en nuevas acciones legales ajustadas a los hechos denunciados.

La situación pone en relieve el debate sobre el seguimiento de medidas cautelares en procesos relacionados con el bienestar animal y el papel de las instituciones universitarias para garantizar el cumplimiento de las órdenes judiciales. Según lo expresado en el comunicado de El Refugio recogido por distintos medios, la organización continuará atenta a la evolución del caso y a las actuaciones judiciales correspondientes.