Delcy Rodríguez remodela la cúpula militar venezolana tras la destitución de Vladimir Padrino

Nuevos responsables castrenses fueron designados en Venezuela tras una sorpresiva reestructuración liderada por la presidenta encargada, quien reemplazó a antiguos mandos y elevó a figuras clave a puestos estratégicos en un momento de fuerte tensión política nacional

Guardar
Imagen WY64GE7GARDLJK4W7VXJF7L7BY

Rafael David Prieto Martínez asumió la jefatura del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela en sustitución de Domingo Antonio Hernández Lárez, quien había sido sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Este nombramiento se produce en un contexto de renovación significativa en el alto mando militar, justo después de la salida de Vladimir Padrino como ministro de Defensa, un cargo que mantuvo durante casi una década. Según informó el medio, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, oficializó esta serie de cambios estratégicos dentro de la estructura militar venezolana mediante un comunicado difundido a través de la plataforma Telegram.

De acuerdo con el reporte, la mandataria interina explicó que los nuevos responsables castrenses “acompañarán al ministro del Poder Popular para la Defensa, Gustavo González López, con el firme compromiso y lealtad patriota de garantizar la soberanía, la paz, estabilidad e integridad territorial de la República”. Según publicó la fuente, Gustavo González López, quien asumió la cartera de Defensa tras la remoción de Padrino, cuenta con un historial de destacadas posiciones en estructuras clave del Estado, tales como la comandancia de la Guardia de Honor Presidencial, la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).

El medio detalló que la presidenta encargada también anunció la designación de Jesús Rafael Villamizar Gómez como segundo comandante estratégico operacional de la FANB, otorgándole un papel relevante en la conducción de la fuerza. Dilio Guillermo Rodríguez fue elegido como inspector general del mismo cuerpo y Rubén Darío Belzares como comandante general del Ejército Bolivariano. Otras áreas sensibles dentro de la jerarquía militar también recibieron nuevos líderes: Jorge Alejandro Agüero Montes tomará la comandancia general de la Armada Bolivariana; Royman Antonio Hernández Briceño estará al frente de la Aviación Militar; Juan Ernesto Sulbarán Quintero se encargará de la Guardia Nacional; y Nayade Solovenly Lockiby Belmontes dirigirá la Milicia Nacional.

El cambio en la dirección militar resultó solo una de las medidas ejecutadas por la presidenta interina en el marco de una reestructuración más amplia del gabinete, ocurrida un día después de la destitución del histórico ministro de Defensa, Vladimir Padrino. Según publicó el medio, Rodríguez también impulsó la renovación de los titulares de Educación Universitaria, Cultura, Trabajo, Transporte, Energía Eléctrica y Vivienda. Esta cadena de nombramientos refleja la amplitud de la transformación impulsada en el Ejecutivo venezolano bajo la dirección actual.

Tal como consignó la fuente, la relevancia de González López en la nueva etapa del Ministerio de Defensa se ve marcada por sus antecedentes al frente de organismos con responsabilidades centrales en materia de seguridad y protección presidencial, así como en inteligencia militar y civil. La Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), organismos que estuvieron bajo su dirección en anteriores periodos, han sido objeto de señalamientos por parte de la Organización de las Naciones Unidas, que los ha vinculado a presuntos crímenes de lesa humanidad.

La sustitución en el Comando Estratégico Operacional representa otro foco de interés debido a la situación del anterior jefe, Domingo Antonio Hernández Lárez, quien, de acuerdo con el medio, fue sancionado por entidades internacionales, un dato que añade un componente de presión y contexto político a los cambios en curso. El panorama se enmarca en un momento de elevada tensión institucional y política en Venezuela, donde la estabilidad de los cuadros militares tiende a jugar un papel determinante para la administración gobernante.

La decisión de restructurar el alto mando militar fue comunicada oficialmente por Delcy Rodríguez, y en su mensaje subrayó la necesidad de garantizar la integridad de la República frente a cualquier desafío, así como la vigilancia permanente sobre el territorio nacional. La presencia de figuras con experiencia en inteligencia y seguridad dentro del nuevo esquema militar ha sido interpretada, según el medio, como una acción orientada a reforzar el control y la cohesión interna dentro de las fuerzas armadas en medio de la coyuntura política del país.

Los cambios anunciados también reflejan la intención de la presidenta encargada de rodearse de colaboradores cercanos en posiciones estratégicas dentro del aparato de defensa y seguridad, lo que se traduce en una modificación relevante en el mapa de poder venezolano, detalló la fuente. La estrategia oficialista parece orientarse a la consolidación institucional en un contexto de incertidumbre política y fuertes presiones tanto internas como externas.