Trump cree que tendrá "el honor" de "tomar o liberar Cuba"

El mandatario estadounidense manifestó su disposición a negociar firmemente con La Habana y contempló medidas más contundentes, calificando la situación cubana de “nación fallida” y asegurando que podría actuar a su antojo sobre el destino del país insular

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Durante una comparecencia en la Casa Blanca, el presidente estadounidense Donald Trump fue cuestionado por representantes de la prensa sobre el rumbo de la política hacia Cuba. Interrogado de manera directa sobre si su gobierno aplicaría una estrategia similar a la utilizada en Venezuela o Irán, Trump rechazó dar detalles, pero subrayó que las autoridades cubanas se encontraban dialogando con Estados Unidos. “No puedo decirte eso. Ellos están hablando con nosotros. Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada”, declaró Trump, según consignó el medio de comunicación que cubrió la intervención.

En ese mismo contexto, Trump manifestó su percepción sobre el posible desenlace de la actual situación cubana, señalando: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba”. Añadió que consideraba “ese sería un gran honor”, en referencia a una eventual intervención más directa si no se llegase a un acuerdo por las vías diplomáticas. La conversación recogida por los medios también incluyó una solicitud de clarificación por parte del periodismo acerca de la expresión “tomar Cuba”. Ante la pregunta sobre a qué se refería con esa frase, el mandatario respondió: “Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o tomarla. Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella, si quieres saber la verdad”, informó el medio.

El presidente insistió en su valoración sobre la economía y el gobierno de la isla caribeña, reiterando que Cuba atravesaba serias dificultades. Trump se refirió a la situación del país diciendo: “una nación muy debilitada”, y remarcó su interpretación de la falta de recursos económicos y energéticos. De acuerdo con lo publicado por el medio, Trump también destacó la belleza del territorio cubano y ponderó la capacidad de la diáspora cubana instalada en los Estados Unidos. Aludió a que muchos de estos migrantes habían logrado establecerse exitosamente en el país norteamericano y, como ejemplo, mencionó el caso de un conocido suyo: “Un amigo mío empezó sin nada y ahora es el mayor dueño de gasolineras del país. Es cubano”.

El presidente estadounidense vinculó los logros de los inmigrantes cubanos con el deseo de reconexión con la isla, indicando que muchas familias cubanas mantienen la expectativa de volver, al menos de visita, a la tierra de sus antepasados. Señaló: “Su familia quiere volver a Cuba de visita. No han regresado en 50 años. Muchos cubanos dicen que les gustaría volver”, replicó el medio que reportó el acto.

El contexto de las declaraciones de Trump se situó en una jornada donde Cuba enfrentó un apagón total de su red eléctrica. Las autoridades del país atribuyeron el colapso a las dificultades del sector energético, las cuales conectaron con las restricciones impuestas por Estados Unidos. Según detalló la fuente informativa, Washington había anunciado en enero la posibilidad de aplicar aranceles contra cualquier nación que participara en la venta o suministro de petróleo a Cuba.

El medio informó que las palabras del presidente forman parte de una escalada de presión diplomática que Estados Unidos mantiene sobre el gobierno de la isla caribeña, marcada tanto por sanciones económicas como por amenazas de acciones más contundentes si no se alcanza un acuerdo entre ambas naciones. La respuesta de las autoridades cubanas no formó parte del contenido difundido en este acto específico.

Distintos sectores de la sociedad cubana, según el medio, se encuentran afectados por la situación energética, mientras que la política estadounidense mantiene el embargo y busca refuerzos a la presión a través de restricciones comerciales y energéticas. Las declaraciones más recientes del mandatario estadounidense forman parte de una serie de mensajes dirigidos tanto a la opinión interna estadounidense como a los gobiernos de la región, subrayando la postura de firmeza de Washington hacia Cuba.