CESM cifra en un 80% el seguimiento de la primera jornada de huelga en hospitales y en un 50% en Atención Primaria

Amplia participación de médicos en la protesta nacional convocada por sindicatos, con elevados porcentajes de adhesión tanto en hospitales como en centros de salud, mientras los profesionales exigen diálogo al Gobierno y advierten de nuevas movilizaciones en marzo

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La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) indicó que las garantías de servicios mínimos impuestas durante la jornada de protesta alcanzaron niveles equivalentes a los que se aplican en festivos y vacaciones, con porcentajes situados entre el 70 y el 80 por ciento. Esta circunstancia también se observó durante la anterior huelga colectiva en febrero, cuando varias comunidades autónomas impugnaron estos servicios mínimos ante la justicia. Según informó CESM, la jornada de este lunes reflejó datos similares de seguimiento a los registrados en el paro de febrero, subrayando un contexto de movilización persistente en el sector sanitario.

El medio detalló que en la primera jornada de huelga convocada a escala nacional por los sindicatos médicos, el 80 por ciento de los profesionales en hospitales se sumaron al paro, mientras que en Atención Primaria la participación superó el 50 por ciento. Estas cifras corresponden tanto a médicos como a facultativos encargados del servicio hospitalario y de los centros de salud en distintas regiones del país. De acuerdo con los datos facilitados por CESM y recogidos por agencias informativas, se trata de una movilización que abarca todo el territorio y responde a demandas que se vienen planteando desde hace años por parte de los profesionales.

Según publicó CESM, la protesta se organiza como la primera de cinco jornadas de huelga previstas a lo largo del mes de marzo. En cada una de estas convocatorias, los sindicatos autonómicos han programado concentraciones y manifestaciones para expresar su rechazo a la normativa ministerial actual y la falta de un espacio propio de negociación sobre las condiciones laborales del colectivo médico. La organización sindical explicó que la imposición de servicios mínimos tan elevados limita la capacidad de impacto de la huelga, pero afirma que dichas restricciones no han impedido que una parte considerable de los profesionales participe activamente en las protestas.

La Confederación lamentó los trastornos que el paro pudiera causar en los pacientes, pero recalcó que la huelga representa la última alternativa tras una prolongada etapa de búsqueda de soluciones que, de acuerdo con el sindicato, no ha recibido respuesta adecuada por parte del Gobierno. CESM argumentó ante los medios que la situación de los médicos no solo afecta al colectivo, sino que tiene una repercusión directa sobre la calidad de la atención sanitaria que recibe la población.

El medio señaló que los convocantes demandan un canal de negociación específico para el sector médico, fuera del marco de la normativa planteada por el Ministerio de Sanidad. Insisten en la necesidad de reformas organizativas y de mejora de las condiciones profesionales, aspectos que, según declaran los sindicatos, se encuentran en la raíz de la movilización. Hasta el momento, CESM ha reiterado su disposición a dialogar con las autoridades, aunque destaca que no ha habido contactos formales entre el Comité de Huelga y el Ministerio.

En la información divulgada por la Confederación y recogida por diversos medios, se afirmó que, frente a la falta de interlocución, las movilizaciones continuarán y están previstas hasta el mes de junio si no se produce un acercamiento que permita abordar las reivindicaciones del sector. Las demandas incluyen, entre otras cuestiones, el reconocimiento profesional, un incremento presupuestario adecuado y la reducción de la sobrecarga asistencial que, según los sindicatos, afecta al desempeño diario en hospitales y centros de salud de todo el país.

CESM especificó que, al igual que en anteriores ocasiones, el paro y las acciones sindicales buscan una respuesta negociadora por parte del Ministerio y una normativa que contemple la realidad y las necesidades del colectivo sanitario. Distintos portavoces del sindicato subrayaron en declaraciones publicadas por los medios que la persistencia de la protesta responde tanto a motivos laborales como a la defensa de un modelo de atención sanitaria que, según el colectivo, se encuentra en riesgo por la actual política ministerial.

La Confederación puso énfasis en la voluntad de mantener la mano tendida al diálogo, abriendo la posibilidad de suspensión de nuevas jornadas de huelga en caso de avances concretos. No obstante, detalló que hasta la fecha el Gobierno no ha realizado convocatorias ni propuestas formales destinadas a desbloquear la situación. Las previsiones de la organización pasan por mantener las movilizaciones y protestas a escala nacional mientras no se produzca un cambio en la estrategia de gestión de recursos humanos en la sanidad pública.