Un proyectil destruye un centro de control de drones en una base italo-estadounidense en Kuwait

Autoridades italianas confirmaron que un refugio que resguardaba equipo de vigilancia resultó totalmente dañado tras el ataque, mientras el personal desplegado en la instalación permanece fuera de peligro y las operaciones vitales continúan bajo máxima precaución

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El contingente italiano acantonado en la base Alí al Salem de Kuwait permanece en sus funciones esenciales bajo estrictas medidas de precaución, tras la destrucción total de un refugio que resguardaba equipo de vigilancia y un centro de control de drones, de acuerdo con información difundida por autoridades italianas. Según publicó el jefe del Estado Mayor de la Defensa italiano, el general Luciano Portolano, el refugio sufrió el impacto de un dron de ataque este domingo, lo que resultó en “la destrucción total del centro de control de aparatos aéreos de control remoto (RPAS) italiano y su respectivo dron”.

De acuerdo con la información ofrecida por Portolano y detallada por diversos funcionarios italianos y fuentes oficiales citadas por el medio, el personal militar que opera en la base no registra heridos y se encuentra fuera de peligro. El general Portolano incluso estableció contacto inmediato con el comandante del contingente italiano, el coronel Marco Mangini, al conocer la magnitud del ataque, y confirmó el bienestar de la totalidad del personal desplazado. Esta comunicación se trasladó posteriormente al Gobierno italiano, a modo de reporte oficial, tal como consignó el propio Estado Mayor. El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, añadió que “no hay riesgo ni problemas” para los efectivos militares italianos desplegados en la zona, puntualizando que se mantienen operativos y que las funciones críticas de la misión prosiguen.

El ataque ocurrió en la mañana del domingo y afectó directamente un recurso considerado fundamental para la continuidad de las operaciones en el enclave militar, según Defensa. El dron destruido representaba un bien esencial para actividades de vigilancia y control, empleándose para la supervisión aérea y la coordinación de movimientos dentro y en torno a la base. Esta infraestructura de defensa alojaba a personal tanto de Italia como de Estados Unidos en el marco de las misiones internacionales de vigilancia y apoyo que ambas naciones desarrollan en la región.

La presencia reducida de las fuerzas italianas en Kuwait responde a una medida preventiva adoptada tras el inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán desde el 28 de febrero pasado. Como detalló el medio, solo aquellos miembros con roles indispensables permanecen en el lugar, ejecutando actividades imprescindibles para el funcionamiento seguro y eficiente de la base, mientras que otros efectivos han sido retirados como parte de estrategias de mitigación de riesgos.

El ministro Tajani, en declaraciones a la cadena Rete4 y reproducidas por fuentes oficiales italianas citadas en la cobertura, subrayó que “Kuwait es objetivo militar de Irán debido a la presencia de bases estadounidenses”. Tajani añadió que el ataque no alterará la determinación operativa de Italia en la región y enfatizó que “no nos van a intimidar. Vamos a cumplir con nuestros compromisos internacionales”.

La base Alí al Salem cumple un papel en la arquitectura militar de Occidente en el Golfo Pérsico, sirviendo como punto de operaciones conjuntas entre Estados Unidos e Italia. El ataque de este domingo pone de relieve el nivel de tensión en la zona, señalando la persistencia de amenazas superiores asociadas al contexto geopolítico tras los recientes bombardeos. Aunque las fuentes del gobierno manifestaron calma y control de la situación, mantienen el nivel de alerta elevado e informaron que se han extremado las medidas de seguridad para evitar nuevas incidencias.

El refugio afectado por el proyectil acogía, además de equipos de vigilancia, infraestructura tecnológica central para la gestión de las operaciones remotas de drones italianos, considerado pieza clave en la coordinación logística y estratégica de la base, reportó el medio. Pese a estos daños, las operaciones fundamentales, como señaló el mando militar, prosiguen bajo vigilancia constante y protocolos reforzados.

Portavoces del contingente italiano reiteraron que no existen bajas ni personas heridas como consecuencia del ataque, lo que permitió concentrar los esfuerzos en la evaluación de daños materiales y en la inmediata reorganización de los recursos para no interrumpir las funciones críticas de la instalación. Las referencias a la integridad del personal se sucedieron en los diversos comunicados, priorizando la garantía de seguridad tanto para fuerzas italianas como estadounidenses.

El ataque refuerza el clima de incertidumbre vigente en Kuwait y en el conjunto de la región del Golfo, donde la presencia de bases militares extranjeras constituye un punto de interés estratégico y, de acuerdo con las declaraciones de los funcionarios italianos reproducidas por medios oficiales, también un posible blanco en el marco de las rivalidades regionales. Tras el incidente, la supervisión sobre las actividades cotidianas de la base Alí al Salem se realiza con mayores controles y bajo estrictas medidas de protección, a la espera de nuevos desarrollos en el entorno geopolítico de la zona, informó la fuente oficial.