Casi la mitad de los empresarios españoles rediseña sus planes de negocio ante la incertidumbre geopolítica

Ante el escenario de inestabilidad global, empresarios y altos cargos en España aceleran el rediseño de sus tácticas de crecimiento, reclaman reglas claras, priorizan la digitalización y demandan un entorno seguro para inversiones y expansión internacional

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El 52% de los altos cargos empresariales en España considera prioritaria la autonomía energética de la Unión Europea, situando este objetivo al mismo nivel de urgencia que una mayor soberanía en el ámbito de la Inteligencia Artificial y el fortalecimiento de capacidades industriales. Según consignó el informe 'Perspectivas 2026', elaborado por KPMG junto con la CEOE, estos factores han llevado a casi la mitad de las empresas españolas a modificar sus estrategias de crecimiento debido a la incertidumbre generada por el actual entorno geopolítico.

Dicho informe, basado en entrevistas a 1.238 empresarios y directivos de 23 sectores económicos, recoge que el 44% de los consultados ya está rediseñando su plan de negocio. De acuerdo con el medio, un tercio de los encuestados afirma haber implementado una nueva estrategia, el 10% confirma que lo hará en breve y el 36% está en proceso de evaluación. El estudio muestra que las áreas más afectadas incluyen internacionalización, inversión en el exterior, innovación tecnológica, proyectos de nuevas alianzas y el funcionamiento de cadenas de valor.

Los resultados indican que las preocupaciones no se centran únicamente en el panorama internacional. Según detalla el informe recogido por KPMG, los participantes señalaron incertidumbre política, inseguridad jurídica y frecuentes cambios regulatorios a nivel nacional como principales riesgos para el desarrollo económico en España de cara al 2026. El 62% de los empresarios reclama estabilidad en las reglas del juego a través de un marco jurídico y regulatorio predecible que fomente la confianza en inversores y empresarios. Además, el 38% solicita medidas para eliminar trabas burocráticas y facilitar la gestión administrativa.

El estudio identifica entre los mayores obstáculos para la economía española y europea la pérdida de competitividad, unida al encarecimiento de materias primas por la dependencia frente a terceros países. Según publicó KPMG, dos de cada cinco directivos (41%) destacan este fenómeno, ubicándolo como el principal efecto negativo de dicha dependencia. En palabras de Juanjo Cano, presidente de KPMG en España, “los líderes empresariales son conscientes de la vulnerabilidad del bloque europeo debido a su dependencia de terceros países y, como consecuencia de esta situación, destacan la pérdida de competitividad, que es además el riesgo para el negocio que con más frecuencia destacan los encuestados”.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, citado por el informe, subrayó la importancia de garantizar un entorno de confianza y certidumbre a través de marcos que aseguren moderación y estabilidad, con el objetivo de que las empresas sean motores de riqueza, empleo e innovación en España.

En el plano sectorial, el informe señala que el 49% de los dirigentes empresariales confía en una evolución positiva de su negocio en los próximos doce meses. Los directivos de Aeroespacial y Defensa se muestran especialmente optimistas, con el 80% esperando mejores resultados. A continuación, los sectores de tecnología y Real Estate presentan tasas de optimismo del 65% y del 58% respectivamente. El análisis de la situación actual revela que Banca, Turismo, Real Estate y Aeroespacial y Defensa perciben sus circunstancias de manera más favorable, con nueve de cada diez directivos calificando la coyuntura como buena o excelente. Por contraste, áreas como Alimentación y Bebidas, Industria, Química y, de manera más destacada, Automoción presentan valoraciones más moderadas, condicionadas por las actuales tensiones comerciales, el alza de los precios energéticos, el aumento del costo de las materias primas y una competencia global creciente.

En relación con las previsiones de ventas, KPMG informa que, a pesar de la incertidumbre derivada del panorama internacional, el 73% de los encuestados anticipa aumentar su facturación durante este año. Este dato supera en dos puntos porcentuales a la estimación observada en la edición anterior del informe. El 31% calcula que ese incremento rebasará el 5%. Además, el 58% de los ejecutivos prevé elevar el volumen de inversiones empresariales, cinco puntos más que en las previsiones de 2025, y el 45% planea contratar nuevos empleados, cifra superior en tres puntos respecto al año pasado.

El análisis por comunidades autónomas muestra que Baleares, Comunidad Valenciana y Canarias albergan las expectativas más elevadas sobre ventas y contratación para el mismo periodo. El balance sobre la economía nacional revela un suave incremento en la confianza. Por primera vez en la década, la proporción de empresarios que sitúan la situación económica como buena o excelente (45%) supera a los que la consideran regular (43%).

En el ámbito de las inversiones, las compañías muestran una clara inclinación por la Inteligencia Artificial (IA), priorizando aplicaciones para aumentar eficiencia y automatización de procesos, así como fomentar la innovación. El 79% de los directivos incluye la mejora operativa como el principal beneficio de la IA, destacando áreas como Operaciones, Marketing, Ventas, Tecnología de la Información y Seguridad. A raíz de la integración acelerada de la IA en sus operaciones y del incremento de riesgos internacionales, los directivos incrementan el interés por fortalecer la ciberseguridad. Para el 29% de los consultados, los ciberataques constituyen una de sus mayores preocupaciones; esa cifra se eleva al 71% en el sector bancario y al 47% en seguros, que, según ha indicado KPMG, manejan información de alta sensibilidad.

El informe observa que el avance hacia la transformación digital afronta barreras internas. La mitad de los líderes encuestados considera que las capacidades y competencias disponibles en sus equipos, junto a la resistencia al cambio entre los empleados, dificultan la implementación de nuevos procesos y tecnologías.

Esta vigésima segunda edición del informe, publicado consecutivamente desde 2009, se ha basado en una encuesta digital efectuado entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 a empresarios y ejecutivos de todos los sectores y regiones de España, confirmando la relevancia de los desafíos estructurales y tecnológicos para la competitividad y el crecimiento empresarial en el corto y medio plazo, según puntualizó el medio KPMG.