Ruanda amenaza con suspender su misión antiyihadista en Mozambique si la UE no renueva su financiación

La continuidad del contingente extranjero desplegado en Cabo Delgado depende de que Bruselas garantice nuevos recursos, en medio de sanciones y crecientes tensiones, mientras empresas energéticas internacionales y gobiernos temen una desestabilización que pondría en riesgo inversiones millonarias

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El futuro de los proyectos de gas natural con una inversión de 50.000 millones de euros en la provincia mozambiqueña de Cabo Delgado ha cobrado incertidumbre tras la amenaza del Gobierno de Ruanda de retirar su contingente militar de la zona si la Unión Europea no asegura nueva financiación para su despliegue. De acuerdo con Bloomberg, la portavoz del Gobierno ruandés, Yolande Makolo, afirmó en redes sociales que la sostenibilidad operativa del contingente depende de que se garantice un financiamiento suficiente y estable. La misión, centrada en la lucha contra grupos yihadistas asociados al Estado Islámico, resulta estratégica tanto para la economía de Mozambique como para la seguridad de las empresas internacionales que operan en la región, entre ellas TotalEnergies SE y Exxon Mobil Corp.

Según publicó Bloomberg, uno de los principales motivos de preocupación para las autoridades ruandesas radica en que los desembolsos europeos hasta el momento han alcanzado aproximadamente 20 millones de euros, cifra que, en palabras de Makolo, apenas representa una décima parte del gasto asumido por Ruanda en el operativo, sin contar la pérdida de vidas de soldados en el terreno. La portavoz puntualizó que el compromiso de Ruanda para estabilizar Cabo Delgado “requiere una financiación adecuada y predecible”, advirtiendo que “si el Mando de las Fuerzas de Defensa de Ruanda considera que la labor que realizan las fuerzas de seguridad ruandesas en Cabo Delgado no es bien recibida, tendría razón al instar al Gobierno a poner fin a este acuerdo bilateral de lucha contra el terrorismo y retirarse”.

Las Fuerzas de Defensa de Ruanda han desplegado varios miles de efectivos en Cabo Delgado desde 2021, tras una serie de ataques por parte de insurgentes vinculados al Estado Islámico que obligaron a la energética Total a suspender temporalmente su actividad en el área. Este despliegue se formalizó tras la firma de un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas entre ambos países. Según Bloomberg, la llegada del contingente ruandés permitió reactivar en enero de este año los proyectos de gas, paralizados desde los ataques de hace tres años. Sin embargo, el futuro de la operación se complica debido a que la financiación de la Unión Europea expira en mayo, sin perspectivas concretas de renovación según fuentes citadas por Bloomberg.

La situación se ve agravada por las sanciones impuestas recientemente por Estados Unidos al ejército ruandés por su intervención en la guerra en la República Democrática del Congo. Este factor añade una nueva capa de complejidad política y financiera que afecta la participación internacional en el operativo en Mozambique. La salida de las tropas ruandesas representaría, según advirtió Bloomberg, un importante riesgo de seguridad en una provincia considerada esencial tanto para la estabilidad nacional como para las inversiones energéticas extranjeras.

En un contexto marcado por la crisis fiscal que vive Mozambique, el país sudafricano se muestra especialmente vulnerable. El gobierno confía en los ingresos derivados de los proyectos de gas natural licuado para impulsar su economía, considerada entre las más pobres del mundo. Además, tras las interrupciones en el suministro mundial de gas licuado a raíz del conflicto militar en Qatar vinculado al enfrentamiento con Irán, Mozambique ha incrementado su perfil como proveedor emergente para Europa y Asia, lo que añade presión sobre la necesidad de estabilizar la zona.

En agosto del año pasado, ambos gobiernos suscribieron un acuerdo que regula el retorno y la permanencia del destacamento ruandés en Cabo Delgado. El presidente de Mozambique, Daniel Chapo, ha manifestado su interés en que las tropas extranjeras continúen prestando apoyo en la provincia al menos hasta la culminación de los grandes proyectos energéticos prevista para finales de esta década. En consecuencia, la visita que Chapo realiza estos días a Bruselas se considera clave. Según informó Bloomberg, durante su estadía hasta el miércoles, el mandatario tiene programadas reuniones con altos funcionarios europeos, incluidos encuentros con António Costa, presidente del Consejo Europeo.

No se ha confirmado si la agenda de Chapo en Bruselas incluye una solicitud formal de nuevos fondos a la Unión Europea para mantener la presencia militar de Ruanda en Mozambique. Su oficina ha declinado hacer comentarios inmediatos sobre este aspecto, reportó Bloomberg. Mientras tanto, el panorama para la seguridad regional y las multimillonarias inversiones extranjeras se mantiene incierto, inmerso en las complejas negociaciones políticas y presupuestarias entre las distintas partes involucradas.