Albares lamenta la muerte de Habermas, "una voz europea decididamente europeísta"

El responsable de Exteriores español expresó su pesar tras conocerse el fallecimiento del influyente pensador alemán, reconocido por su defensa de la democracia, cuyo legado intelectual marcó el pensamiento europeo desde la segunda mitad del siglo XX

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El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, recalcó el impacto y la relevancia del legado intelectual de Jürgen Habermas en un contexto que definió como "crítico para Europa", subrayando la vigencia de sus ideas sobre la defensa de la democracia y la razón frente a los diferentes desafíos del continente. El pensador alemán, que falleció a los 96 años el sábado, fue considerado una referencia insoslayable en el pensamiento europeo moderno. Según informó Europa Press, Albares expresó su pesar a través de un mensaje en la red social X, donde reconoció a Habermas como "una voz europea decididamente europeísta".

En la citada publicación, el titular de Exteriores recalcó la relevancia de la trayectoria de Habermas y su constante defensa de una Europa federal. Según publicó Europa Press, el ministro señaló: "Su combate por la Europa federal y su voz defendiendo la razón y la democracia frente a la fuerza y la barbarie, seguirán guiando nuestros pasos". Este reconocimiento pone en valor la influencia prolongada de Habermas tanto en la escena filosófica como en el ámbito del debate político europeo, especialmente en cuestiones fundamentales como la integración regional y la defensa de los principios democráticos.

El medio Europa Press detalló que Jürgen Habermas comenzó su carrera intelectual en la década de 1950, vinculado al Instituto de Investigación Social de Fráncfort, donde colaboró con figuras influyentes como Theodor W. Adorno. Su tesis doctoral, defendida en 1961 en la Universidad de Marburgo, lleva por título 'La transformación estructural de la esfera pública', y representa una de las obras clave para la comprensión de la evolución de la opinión pública en las sociedades modernas.

Posteriormente, Habermas ocupó puestos docentes en universidades alemanas de prestigio. Tras su paso por la Universidad de Heidelberg, en 1964 asumió la cátedra de Filosofía y Sociología Max Horkheimer en la Universidad de Fráncfort. De su conferencia inaugural surgió una de las obras que más influencia tuvo en su producción teórica: 'Conocimiento e interés' (1968). Europa Press consignó que durante la revuelta estudiantil que sacudió Europa en la década de 1960, Habermas se manifestó a favor de las demandas del movimiento, aunque marcó distancia con sus posturas más radicalizadas.

En la década de 1970, trasladó su residencia a Starnberg, próximo a Múnich, donde asumió la dirección del Instituto Max Planck para la Investigación de las Condiciones de Vida del Mundo Científico-Técnico. Durante ese periodo, que se extendió hasta 1981, publicó en su último año de gestión una de sus principales contribuciones al campo de la filosofía contemporánea: 'Teoría de la acción comunicativa'.

Tras su etapa en Starnberg, Habermas retornó a Fráncfort en 1983 para ocupar nuevamente una cátedra de Filosofía, posición que ocupó hasta su jubilación en 1994. De acuerdo con Europa Press, la última etapa de su vida, pasada en la región del lago de Starnberg, estuvo marcada por una activa intervención en debates públicos y políticos. Su voz se dejó oír en discusiones relevantes en Alemania y Europa, refiriéndose a temas como la guerra de Kosovo, el desarrollo de la investigación en neurociencias y las tensiones religiosas, mostrando su permanente interés y preocupación por los retos contemporáneos.

Habermas siempre tuvo que enfrentar una dificultad particular en su oratoria debido a una fisura palatina congénita. Pese a este obstáculo, su intervención oral se mantuvo constante en foros, conferencias y debates, consolidando su imagen como referente en la defensa de los valores europeos y en la promoción de la discusión crítica y democrática.

El filósofo y sociólogo alemán, tal como destacó Europa Press, deja un corpus teórico que marcó distintas generaciones de intelectuales y políticos en Europa y más allá. Sus reflexiones sobre la esfera pública, la razón comunicativa y la participación ciudadana han estado presentes en numerosos debates sobre la naturaleza de la democracia y la civilidad moderna. Su legado permanece en los libros, pero también en la estructura de los debates sobre la integración europea y la consolidación de sistemas democráticos basados en la deliberación racional y el compromiso ético.

La noticia de su fallecimiento provocó múltiples reacciones y reconocimientos tanto en la comunidad académica como en la política europea. El reconocimiento público realizado por Albares se suma a una serie de homenajes reflejados en medios como Europa Press, donde se puso en relieve la dimensión europeísta de su pensamiento y su capacidad para influir en el curso de reflexiones políticas sobre el proyecto europeo, especialmente en momentos considerados decisivos para el futuro del continente.