Seúl rechaza que pierda capacidades defensivas frente a Pyongyang por el traslado de sistemas antiaéreos de EEUU

El Gobierno surcoreano afirma que la cooperación militar con Washington se mantiene sólida y descarta un debilitamiento en la protección nacional tras la reubicación parcial de equipos estadounidenses por la escalada del conflicto en Oriente Próximo

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El portavoz de la Presidencia surcoreana abordó la coordinación militar continua entre Estados Unidos y Corea del Sur y subrayó la determinación de ambas naciones para mantener una postura de defensa conjunta, aun después de haber transferido parte de los sistemas estadounidenses desde la península coreana para apoyar operaciones en Oriente Próximo. Según informó la agencia Yonhap, el Gobierno de Corea del Sur no considera que la protección del país frente a amenazas de Corea del Norte se vea comprometida por esta reubicación parcial de equipos militares estadounidenses.

De acuerdo con Yonhap, las autoridades surcoreanas restaron importancia al impacto del traslado de los sistemas de defensa antiaérea estadounidenses hacia áreas de Oriente Próximo, en el contexto de la guerra en Irán. El ejecutivo explicó que la sólida inversión en defensa nacional, junto con la preparación y el elevado nivel operativo de las fuerzas armadas surcoreanas, ofrecen garantías suficientes para mantener la capacidad de disuasión ante Corea del Norte. El portavoz señaló que “dado el alto nivel militar y el gasto en defensa, además de los buenos ánimos de las tropas surcoreanas, no hay problema con la contención a pesar de que parte de los sistemas de las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK) hayan sido enviados a otra parte”.

En este sentido, el representante presidencial destacó que el Gobierno surcoreano no considera conveniente divulgar detalles sobre operaciones militares específicas que involucren la relación entre Corea y Estados Unidos. Aunque evitó informar si alguna sección del sistema de defensa antimisiles THAAD —el Terminal de Defensa para Zonas de Alta Altitud, un escudo avanzado con capacidad de interceptar misiles procedentes de Corea del Norte— habría sido trasladada, aclaró que aún existe comunicación directa y coordinación constante entre Seúl y Washington.

La agencia Yonhap consignó declaraciones orientadas a recalcar que ambos países mantienen esfuerzos conjuntos y coordinados para resguardar la estabilidad en la península y en la región circundante. El portavoz indicó: “Corea del Sur y Estados Unidos contribuyen a la paz y la estabilidad en la península de Corea y en la región. Para lograr esto, los dos países seguirán tomando medidas coordinadas”.

Las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK) han operado tradicionalmente una gama de sistemas de defensa, cuyo objetivo principal es proteger al aliado surcoreano ante potenciales ataques provenientes del norte, incluido el desarrollo de misiles balísticos por parte del régimen de Pyongyang. Ante el actual incremento de tensiones bélicas en Oriente Próximo, parte de estos recursos estadounidenses han sido transferidos para reforzar la defensa en esa zona, lo que generó preguntas sobre si ello podría debilitar la capacidad defensiva surcoreana ante eventuales amenazas.

Según reportó Yonhap, la postura oficial de Corea del Sur gira en torno a la confianza en su actual infraestructura de defensa y en la fortaleza de la alianza militar bilateral. El Gobierno surcoreano sostiene que la disuasión frente a Corea del Norte sigue vigente, gracias no solo a la cooperación con Estados Unidos sino también al desarrollo autónomo de sus propias capacidades estratégicas y tecnológicas.

Las autoridades de Seúl enfatizaron, siempre de acuerdo con Yonhap, que la cooperación militar con Washington permanece robusta, pese al redireccionamiento temporal de ciertas unidades estadounidenses. El mantenimiento de la “postura de defensa combinada” constituye, a juicio del Gobierno surcoreano, la clave para garantizar la seguridad regional y contrarrestar cualquier amenaza del norte, mientras Estados Unidos destina parte de sus activos a otros escenarios de conflicto global.

El intercambio fluido y las estrategias conjuntas entre ambos países forman parte central de la doctrina de defensa surcoreana, la cual destaca la importancia de los compromisos de Estados Unidos para la seguridad de la península. Yonhap detalló que Seúl y Washington han reiterado su disposición a continuar adaptando sus medidas de cooperación militar en función de las exigencias que plantea la situación internacional, sin que ello implique, según las declaraciones oficiales, un deterioro de la protección para Corea del Sur.