Miles de musulmanes se congregan en Adís Abeba para un gran iftar durante el Ramadán

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Simon Berhane

Adís Abeba, 7 mar (EFE).- Decenas de miles de musulmanes se congregaron al atardecer de este sábado en la plaza Meskel de Adís Abeba para celebrar un gran iftar callejero, un momento significativo del mes del Ramadán en el que se rompe el ayuno de forma colectiva.

En el islam, esta actividad está considerada como un símbolo de unidad, caridad y solidaridad con los más necesidades, así como una oportunidad vital para fortalecer los lazos comunitarios en un país en el que los musulmanes representan cerca de un tercio de la población, mientras que los cristianos ortodoxos son mayoría.

"Si Dios quiere, será un año de felicidad para nuestro país y nuestra gente (...) La comunidad musulmana debe apoyar a quienes necesitan ayuda, como siempre", declaró a EFE el destacado erudito islámico etíope Ustaz Abubeker Ahmed, quien se hizo eco del "muy colorido" ambiente de la celebración.

Mohamed Osman, que llegó desde Somalia en su primera asistencia a este iftar, describió el ritual como "realmente hermoso".

A pesar del ambiente festivo, la agitación política interna y el aumento de las tensiones en el norte del país, así como con la vecina Eritrea, amenazan con ensombrecer este tipo de festividades.

Las tensiones entre Etiopía y Eritrea se están intensificando tras el anuncio del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, de recuperar el acceso al mar Rojo, que perdió en 1993 tras la independencia de Eritrea

“La paz está por encima de todo; nadie se beneficiará de la guerra”, dijo Halima Mohammed, de 41 años, mientras disfrutaba del iftar callejero arrodillada con amigos.

Hayat Hassan, comerciante de la capital etíope, advirtió que la guerra "resulta en derramamiento de sangre, pérdida de vidas inocentes y devastación de naciones", e instó a ambos países a sentarse a la mesa y resolver sus diferencias pacíficamente.

"El puerto de Asab es suficiente para ambos países; nunca debería ser motivo de conflicto", añadió.

Otro de los asistentes, Anwar Ibrahim, replanteó la pérdida de acceso al mar Rojo como un "error histórico" que debe ser "corregido", y subrayó la necesidad de asegurar el acceso al puerto de Asab, en territorio eritreo.

"Es responsabilidad de la nueva generación asegurar el acceso al puerto", declaró a EFE.

La reunión también sirvió para que los fieles orasen por la paz,  y lamentaron las muertes causadas por la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, e incluyeron en sus rezos al hasta hace poco líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, que falleció el fin de semana pasado en un bombardeo contra Teherán.

“Oramos por nuestros hermanos y hermanas iraníes que sufren a causa del conflicto en Oriente Medio”, declaró Hayat Hassan con evidente compasión en su rostro.

Asimismo, describió los ataques israelíes y estadounidenses como un "crimen", y pidió al mundo "detener su locura". EFE

(foto)(vídeo)