Sánchez asegura que estudia medidas para mitigar el impacto económico del conflicto sobre empresas y hogares

El jefe del Ejecutivo advirtió sobre las posibles consecuencias económicas derivadas de la guerra en Oriente Próximo y afirmó que España dispone de recursos y voluntad política para responder, apelando a la experiencia previa en crisis recientes junto a los agentes sociales

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, advirtió sobre la posibilidad de que la guerra en Oriente Próximo provoque un aumento en la incertidumbre económica global y derive en subidas del precio del petróleo y el gas, efectos que podrían impactar significativamente sobre la economía española. En una comparecencia desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez expuso el escenario actual señalando que la duración del conflicto, con potencial para volverse prolongado y con numerosas bajas, implica también posibles consecuencias graves en términos económicos para diferentes sectores de la sociedad.

Según publicó el medio citado, Sánchez precisó que el Ejecutivo español se encuentra evaluando distintos escenarios y el diseño de posibles medidas con el objetivo de proteger tanto a empresas como a trabajadores, autónomos y hogares en el país frente a los efectos económicos derivados del conflicto. El mandatario subrayó que el Gobierno prepara mecanismos de mitigación ante un eventual deterioro de las condiciones económicas causado por la crisis en Oriente Próximo.

De acuerdo con el reporte, el jefe del Ejecutivo defendió que España, gracias al dinamismo de su economía y la responsabilidad en la gestión fiscal reciente, cuenta en este momento con los recursos necesarios para enfrentar el desafío. Sánchez hizo hincapié en la existencia tanto de la capacidad económica como de la voluntad política para implementar nuevas acciones destinadas a amortiguar los efectos adversos sobre la economía española.

El medio detalló que, en su declaración institucional, Sánchez reiteró que estas eventuales medidas se impulsarían en coordinación con los agentes sociales, tal como ocurrió durante situaciones previas de emergencia, como la pandemia, la crisis energética y, más recientemente, la crisis arancelaria. El presidente argumentó que la colaboración con sindicatos, patronales y otros grupos sociales permitió entonces adoptar decisiones rápidamente y con mayor eficacia, lo cual, a su juicio, serviría de modelo ante el nuevo contexto generado por el conflicto en el exterior.

El mandatario puntualizó que no puede anticiparse con certeza el desenlace del conflicto ni el alcance final de sus consecuencias económicas. Sin embargo, alertó que la tendencia apunta al incremento de la volatilidad e incertidumbre, así como a una presión añadida sobre los precios de materias primas esenciales. Sánchez describió el riesgo de que los precios internacionales de la energía experimenten nuevas escaladas, con repercusiones directas sobre los costes de producción y el poder adquisitivo de los hogares y las empresas.

Durante su intervención, Sánchez mencionó también la importancia de mantener una actitud de preparación activa ante el avance de la situación internacional, recordando que la economía española logró superar impactos de anteriores crisis recientes mediante el uso de recursos públicos y la implicación de todos los actores sociales relevantes, según consignó la fuente.

Asimismo, el Ejecutivo señaló la posibilidad de que la actual crisis se prolongue y que, a diferencia de episodios anteriores, enfrente a la economía española a desafíos de mayor duración, por lo cual reforzó el mensaje de garantía sobre la disposición de mecanismos de respuesta estatal. Sánchez incidió en que el país cuenta con experiencia adquirida a partir de la gestión de crisis previas, y que este bagaje serviría para orientar la toma de decisiones ante un contexto internacional cada vez más complejo, según lo reportado por la misma fuente.

El presidente insistió en que el Gobierno seguirá atento a la evolución de los precios energéticos y a la repercusión que estos puedan tener tanto en el entorno doméstico como en la competitividad de las empresas españolas. Destacó, además, la apertura del Ejecutivo al diálogo y la búsqueda de consenso con los principales colectivos afectados.

Tal como remarcó el medio, Sánchez dejó claro que el Ejecutivo mantendrá el monitoreo constante de la situación y que la respuesta frente a las consecuencias derivadas del conflicto será proporcional a la magnitud y el carácter de los desafíos que surjan, siempre priorizando la protección de los sectores más vulnerables.