La CNSE denuncia que las personas sordas siguen encontrando barreras en salas de cine y teatros

Numerosos ciudadanos siguen afrontando dificultades para disfrutar plenamente de actividades culturales, según la Confederación Estatal de Personas Sordas, que exige implementar medidas efectivas y cumplir la normativa vigente para garantizar igualdad real en toda la oferta nacional

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En España, las expresiones culturales vinculadas a la cultura sorda y a la lengua de signos han pasado a ser consideradas, desde 2024, manifestaciones representativas del patrimonio cultural inmaterial del país. Pese a este reconocimiento, la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) sostiene que continúan existiendo obstáculos significativos para que las personas sordas accedan a la oferta cultural nacional en condiciones de igualdad. Según informó la CNSE, numerosas salas de cine y teatros presentan barreras que dificultan la participación plena de este colectivo en actividades culturales, lo que llevó a la organización a reabrir el debate sobre la necesidad de implementar medidas efectivas de accesibilidad en estos espacios.

De acuerdo con la información consignada por la CNSE, estos desafíos resultan especialmente notorios en las producciones españolas. El reciente éxito de la película 'Sorda' en la gala de los Premios Goya sirvió como punto de partida para la reivindicación de derechos culturales por parte de la comunidad sorda. Los actores Miriam Garlo y Álvaro Cervantes, al recibir su reconocimiento, manifestaron su postura sobre la importancia del acceso a la cultura. El presidente de la CNSE, Roberto Suárez, expresó que "el éxito de 'Sorda' demuestra que la diversidad no solo es compatible con la excelencia artística, sino que la enriquece". Añadió que, tras este logro, resulta necesario transformar este reconocimiento en un compromiso firme hacia la accesibilidad real en todas las salas y para todas las producciones culturales, con especial énfasis en las de origen nacional.

Tal como publicó la CNSE, el acceso de las personas sordas a la vida cultural se encuentra respaldado por un marco legal robusto en España. Este conjunto normativo abarca la Constitución Española en sus artículos 9.2, 14 y 44.1; la Ley 27/2007, que reconoce las lenguas de signos españolas; la Ley General de derechos de las personas con discapacidad (Real Decreto 1/2013); la Ley 55/2007 del Cine; la Ley 15/2022 integral para la igualdad de trato y la no discriminación; y la Convención de la Organización de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. El medio reporta, además, que la propia Ley del Cine contempla la incorporación de medidas de accesibilidad como el uso del subtitulado y la incorporación de lengua de signos, además de prever ayudas para hacerlas posibles.

A pesar de este aparato legal, detalló la CNSE, la oferta accesible en salas de cine y teatros permanece limitada, desordenada y, en ocasiones, completamente inexistente cuando se trata de cine español. Según precisó Roberto Suárez, estos recintos culturales continúan figurando entre los espacios con mayores dificultades para el acceso de personas sordas. El presidente de la CNSE señaló que, en los casos en que existen sesiones subtituladas, estas se encuentran mayoritariamente en películas extranjeras en versión original, con horarios ajustados y disponibles en franjas fuera del horario habitual, lo que restringe aún más las opciones para este colectivo.

La CNSE también remarcó, según publicó el medio, que la diversidad cultural y lingüística debería formar parte integral de la vida cultural nacional. Suárez planteó que el propósito de la Confederación radica en favorecer que las personas sordas puedan mostrar sus talentos no solo en entornos asociativos, sino también en el panorama cultural general, enriqueciendo el ámbito artístico nacional gracias a la pluralidad de lenguas y miradas.

Frente a este contexto, la CNSE hizo un llamamiento a las Administraciones públicas y a la industria cultural para que garanticen una programación cultural accesible, de carácter estable y con presencia homogénea a lo largo de todo el territorio. La entidad rechaza el modelo de accesibilidad residual, esporádico o limitado a fechas concretas, y promueve la inclusión efectiva de medidas como subtitulado completo y lengua de signos en todas las manifestaciones culturales, con énfasis tanto en el cine como en el teatro.

El medio informó, además, que la CNSE consideró "imprescindible" el cumplimiento riguroso de la normativa vigente, recordando que la accesibilidad cultural es un derecho recogido en múltiples leyes y convenios internacionales. El reconocimiento de la cultura sorda y la lengua de signos como parte del patrimonio cultural inmaterial de España impulsa, según la Confederación, la responsabilidad de toda la sociedad para implementar políticas que aseguren la participación activa y sin limitaciones de las personas sordas en la oferta cultural del país.

La organización amplió su reclamo instando a la industria cultural nacional a asumir el desafío de generar contenidos y programaciones que tengan en cuenta la diversidad comunicativa e incorporen, de forma natural y estable, las necesidades de acceso de la comunidad sorda. Con esta reivindicación, la Confederación busca una transformación estructural que permita equiparar las oportunidades y el disfrute de la cultura a toda la ciudadanía, tal como lo establece el marco legal español y los compromisos internacionales suscritos.

De acuerdo con la CNSE, garantizar el acceso igualitario a contenidos culturales constituye no solo una obligación legal, sino también una fórmula que contribuye a enriquecer el mosaico cultural nacional, visibilizando y valorando la aportación social, creativa y artística de las personas sordas en todas las disciplinas.